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88 A B C ESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 11- 11- 87 Elem Himov, elcineasta que vio la perestroika por elobjetivo de ima cámara El autor de Masacre presentó Agonía en la Filmoteca Madrid. A. L. Inurria Elem Klimov, director de Masacre (Ven y mira) premiada en Moscú y Venecia, y autor también de Adiós a Matiora, ha visitado Madrid con motivo de la presentación de una Semana de Cine Soviético, en las salas Renoir. El realizador, actual presidente de! a Asociación de Cineastas de la URSS, presentó en la Filmoteca Española Agonía, inspirada en ia figura de Rasputín, obra que s u f r i ó también ia censura s o v i é t i c a El público español se acercó por vez primera a! as imágenes de Masacre en los festivales de San Sebastián y Madrid. El filme cuenta, a través de la mirada de un adolescente, la terrible represión que las tropas alemanas realizaron en 1943 en una aldea de Bielorrusia durante la Segunda Guerra Mundial. A lo largo de su acción, el protagonista, de catorce años, recorre un calvario que le convertirá casi en un viejo. Para que el joven actor Alexy Kravchenko representara verídicamente su transfiguración vital y dramática en la pantalla, el realizador, nacido en 1933 en Stalingrado, utilizó la presencia constante en el rodaje de un psicólogo. Deseaba que el niño pudiera comprender y sentir el odio a escala global manifestó Klimov a ABC. Un sentimiento que un niño en época de paz no puede conocer. Y también que expresara el amor. También queríamos protegerlo y no causarle ningún trauma psíquico durante el rodaje. Tras el entrenamiento conveniente, el muchacho se autosugestionó, pero en ningún momento le hemos filmado en estado hipnótico. No hubo necesidad y, además, tampoco hubiera sido ético. Klimov ya había trabajado anteriormente con niños en su primer largometraje, Sed bienvenidos, realizado en 1964, y que por largos años estuvo congelado En aquella ocasión utilizó un campo juvenil para criticar el autoritarismo, la delación y la censura. La película tenía una cita de Saint- Exupérie que la dedicaba a los niños que se convierten en adultos, y a los adultos que se convierten en niños nos recuerda el autor de Adiós a Matiora. Adiós a Matiora, filmada en 1981, con guión de su esposa, la también cineasta Larisa Chepiiko- fallecida en 1979 y a cuya memoria Klimov dedicó, un año después, el cortometraje Larisa- transmite un mensaje político ambiguo: nos presenta la necesidad de la desaparición de un pueblo del interior de Rusia para construir un embalse. Agonía, fechada en 1974, también fue retenida. En ella queríamos mostrar, a través de ia figura de Rasputín, la crisis del poder supremo en el cataclismo histórico de 1916. Una época en la que e! pueblo no quería vivir a la antigua, y el poder supremo no podía gobernar moderno. La revolución de febrero de 1917 fue una manifestación espontánea del pueblo, y entonces existían muchos partidos opuestos al zarismo. E! noventa y cinco por ciento de ias secuencias históricas, incluidas en Agonía, pertenecen a documentales de la época manifestó Klimov. El cineasta, que actualmente ultima los preparativos para nuevos proyectos fílmicos, aunque reconoce que su cargo ¡e quita bastante tiempo, se hace eco de la existencia de nuevos y jóvenes cineastas en su cinematografía, a los que pertenece el ganador de la Espiga de Oro de Valladolid, Yuri Kara, con Mañana fue la guerra, y apoya la creación de una asociación de jóvenes cineastas para evitar su dispersión. Ellos deben ser el relevo a los Mijalkov, loselliani, Chenguelaia, Abouladze, Guerman, y también Tarkovski, que ha sido rehabilitado. Ya hemos recuperado Nostalgia y Sacrificio. Hoy es un cineasta admirado en la URSS, se editan sus obras, y en su casa se piensa construir un museo del cine. Klimov, que declara conocer la historia del cine español y estar interesado por su forma de producción, finalizó expresando el deseo de que todo su cine sea conocido por el público español. VIII Festival de Jazz Tiso, Sanlúcar y Camilo, pompas de jabón El grupo del brasileño Wagner Tiso, Manolo Sanlúcar- primero por separados, juntos luego- y Michel Camilo Trío, protagonizaron la tercera jomada del festival, compartiendo una sesión en la que no hubo jazz sino hermanamiento de culturas. Como era previsible, los aficionados a dicha música no acudieron al cómodo teatro Albéniz. Cuando antes del inicio de la función se paseaban ante las taquillas de! Aibéniz, cual aves de mal agüero, algunos reventillas intentando soltar su lastre, al grito de: Oiga a su precio, mil trescientas ya se sabía lo que iba a ocurrir. Ni el aforo se iba a cubrir, otra vez, ni allí se iba a escuchar jazz El público amante del flamenco prefiere escuchar a Manolo Sanlúcar en la cumbre flamenca, y los amantes de la rica música brasileña y de la del picaro y alegre caribe, están más a gusto en los festivales de salsa bailando y riendo. Eso sí, los que acudieron, aplaudieron a sus músicas. Primero salió al escenario el grupo del pianista, arreglista y compositor, Wagner Tiso. El teclista de Minas Gerais, se rodeaba de dos teclistas más, un guitarrista y dos percusionistas, uno de ellos saltimbanqui y risueño perpetuo. Empezaron con Villalobos- recordando su centenario, por Tiso- y a partir de ahí se fue diluyendo el tema en un tono amable y repetitivo. Después salió Manolo Sanlúcar, en solitario y tocó lo que nos pareció un notable flamenco. Los guitarristas Isidro Muñoz y Vicente Amigo se le unieron. Acabaron en cuarteto con la flauta indómita de Javier Muela. Tras demostrar su arte flamenco, se unieron en el escenario a Wagner Tiso, y luego a todo el grupo del brasileño. Es importante que la música de los pueblos se junten declaró con gracia y humildad, reconociendo que habían ensayado poco, el guitarrista gaditano. Y ya lo creo que se juntaron. Pero nunca se combinaron, se mezclaron, ni se enriquecieron. Los intentos de forzar el arte a los hermamientos fructíferos de culturas, sin contacto previo de los músicos, amparados en el decreto de programaciones confusas, al menos en nuestros festivales de jazz mejor decir en los suyos, no funciona. Y dé jazz nada, claro. Sin ninguno es jazzmen por separado, no lo iban a ser juntos. Eso sí, muy bonito, casi tanto como las pompas de jabón. Finalmente, apareció el trío del pianista dominicano Michel Camilo. Al lado del contrabajista Michael Bowie, bastante bueno, y del baterista Joe Rosenblatt, destacable leñador, con cierto recuerdo de Steve Gadd, comenzaron con un prometedor We Tree Luego el ampuloso, excelente y dulzón pianista se quedó en la fantasía caribeña, y encima invitó a su compatriota Mari Dalia Hernández, que nos cantó un bolero, con salsa y ecos de calipso. A la salida había un cartel que decía: Festival de jazz increíble. Ángel Luis INURR 1 A Jornadas de Huesca: Laayuda de TVE al cine toca techo Huesca. J. E. Wleléndez, enviado especial El aspecto sociocultural, la estrategia a seguir por los organismos europeos de la industria audiovisual y el horizonte de las televisiones autonómicas han sido tratados en el seno de las Jornadas de Cooperación Europea en Cine y Televisión, que está teniendo lugar en Huesca. Eduardo Esquide, responsable de las producciones financiadas por TVE, confirmó que el nuevo presupuesto para la cooperación del Ente con las productoras privadas de cine ha ascendido de 2.000 a 4.000 millones de pesetas, aunque advirtió que difícilmente podría sobrepasarse esa cantidad. Esquides dijo en su intervención que la fórmula de las producciones asociadas parece por el momento la más apropiada para el Ente Público, que también se está tomando, afirma, mucho interés en apoyar a los nuevos realizadores y técnicos, con los riesgos que comporta no apostar sobre seguro. Pere Artigas, que pertenece al Consejo de Administración de la Corporación Catalana de Radio Y Televisión explicó la firma de un convenio por dos años de TV- 3 con la Asociación de Productores de Cine Catalanes, que prevé el derecho de antena para doce años, el derecho en dos fases de tres años, y la cuota fija de pantalla en películas españolas. El cine español está recibiendo más ayuda económica que nunca, aunque la actual legislación, que impide cualquier tipo de subvención a una película que esté financiada por una entidad pública, es un importante obstáculo para la coproducción de películas. El responsable de Información e Imagen de la Oficina de la Comisión Europea en España, Santiago Herrero, expuso en la mañana de ayer la estrategia de actuación del programa Media (medidas para favorecer el desarrollo de la industria audiovisual europea) que tiene su sede en Bruselas.