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24 A B C NACIONAL MIÉRCOLES 11- 1! -87 Cavaco Silva visita España para mejorar las relaciones Lisboa. Antonio Romero La visita que hoy comienza el primer ministro portugués, Aníbal Cavaco Silva, a España, es la primera de carácter oficial que realiza después de su último triunfo electoral. Este hecho puede dar una idea de los deseos de Lisboa en normalizar las relaciones con su vecino. Las actuales relaciones con España están marcadas por una gran cordialidad y falta de complejos. A veces, los intereses de los dos países son diferentes y cada cual debe defender esos intereses declaró ayer el primer ministro portugués. No se esperan grandes novedades, y por eso la Prensa portuguesa califica el viaje de un encuentro político. Pero lo que en realidad sucede es que la mayor parte de los asuntos ya fueron tratados y preparados con antelación. El Gobierno portugués está decidido a mejorar las relaciones entre los dos países, a las que califica en este momento como una realidad anormal: dos vecinos que no se conocen y se mantiene que ese conocimiento pasa por una mejor relación en los aspectos económicos. Pero pone una condición: que España adopte una actitud favorable al desarrollo portugués. Para superar los fantasmas todavía existentes es preciso que la opinión pública portuguesa sienta que España crea condiciones favorables al desarrollo de Portugal. En este momento existe la oportunidad en Portugal, creada por la estabilidad política que se vive, para enfrentar unas relaciones sin complejos. Por lo menos ésta es la oposición oficial, que rema contracorriente de la opinión creada en la Prensa portuguesa, que mantiene los fantasmas tradicionales: la invasión española, etc. En este encuentro entre Felipe González y Cavaco Silva seguro que se tratarán muchos temas, pero lo seguro es que Lisboa tiene una gran preocupación por el resultado de la cumbre comunitaria de Copenhague, que considera el mayor problema de Europa en los últimos veinte años, por el hecho de surgir junto a la crisis económica llegada de los Estados Unidos. Una segunda crisis povocada por una falta de acuerdo en este encuentro crearía una situación grave. Cavaco Silva Cuaderno de notas La firma del pacto antiterrorista en el Congreso de los Diputados ha quedado sometida a una drástica devaluación después de que los principales líderes de los partidos han delegado en figuras subalternas para acompañar a Felipe González en el acto formal. Una vez más la política de Estado demuestra ser pequeña. El presidente del Gobierno, recién llegado de París, ha querido ser vedette de la ocasión protocolaria, como si la lucha contra la ETA fuese cuestión de fotografías o monopolios de imagen. Por otro lado, el acto en sí ha resultado pésimamente preparado, con una innecesaria precipitación que hace sospechar hasta qué medida interesaba al señor González acudir a la capital de Francia llevando bajo el brazo un preacuerdo ¡nterpartidario español contra la violencia etarra. Lo normal habría sido que se informase a París una vez completada la liturgia del acuerdo español y no con las firmas por estampar. Hay que preguntarse lógicamente cuál puede ser la eficacia del pacto en Vasconia, donde las dos formaciones independentistas que hacen mayoría- Eusko Alkartasuna y Herri Baíasuna- aparecen ausentes de aquéL El PNV, mientras tanto, ha considerado prudente mantener a distancia a su líder, Arzallus, que al igual que otros dirigentes políticos se ha abstenido de acudir a ía firma, aunque acepte el contenido del- acuerdo. La ausencia de Arzallus, con todo, es menos grave que el boicot de Carlos Garaicoechea, de quien no se puede olvidar que su esencial motivación en esta historia de inhibiciones ha sido el temor a perder terreno electoral en el País Vasco. LA FIRMA Y LO DEMÁS El optimismo de Felipe González tiene que perder alcance a la vista de un acuerdo ratificado a segundos niveles, aunque representen a los respectivos partidos, y pomposamente denominado pacto de Estado cuando en realidad ha sido la cristalización a medias de una sugerencia muy mal protocolizada. Aquí y ahora lo importante no es que los partidos se pongan de acuerdo para extender una licencia determinada a don Felipe González y a su Gobierno. Lo verdaderamente digno de consideración es que la lucha contra el terrorismo pueda prosperar a través de sus dos esenciales caminos o vías: por una parte, la colaboración francesa sin reticencias ni medios apoyos y, por otra, la negociación con ETA y sus posibilidades de traducción en un abandono de las armas o un cese del fuego, como los etarras prefieren decir. La colaboración francesa, naturalmente, va ligada a la actividad de las Fuerzas de Seguridad españolas y su eficacia en el desmontaje o desarticulación del aparato organizativo de ETA. En cuanto a la negociación, es obvio que, una vez aceptado el principio, aunque se haya jugado con la palabra diálogo como algo sustancialmente distinto del concepto básico, resulta fundamental dotar a la representación española, enviada o por enviar a Argelia, de un nivel, que no sea meramente policial como hasta ahora. Las noticias que llegan es que esas negociaciones están en marcha hoy por hoy, pese a los silencios de las partes, y que el rango de los comisionados españoles es políticamente elevado. Lorenzo CONTRERAS pretende en este encuentro con Felipe Gon- es de espera. Se afirma que están por estudiar todavía los resultados de La Haya y, que zález articular posiciones en conjunto, para por lo tanto, la integración de Portugal en el encuentro de Copenhague entre los lídeeste organismo no se debe procesar a corto 3 es de los doce países de la Comunidad Euplazo. ropea. Continúa firme la posición del Gobierno Los problemas de Defensa y Seguridad merecerán también especial atención. La po- luso al afirmar que a Portugal nunca le fue presentada la posibilidad de la transferencia sición de Lisboa, a pesar de las invitaciones de los F- 16 de Torrejón para Beja. -para integrarse la Unión Europea Occidental, Distribuidor exclusivo cara España Ñ icJeosonicl MM- aKA SC D D AÓIA N NM M BM Apotonio Morales, 13- A. 28036 MADRID