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18 ABC OPLNION MIÉRCOLES 11- 11- 87 Panorama Contra k t o ÍO -TT vñhes giadrileñaj Otra persona fue agredida flíaratiüas vpeka jj ENGO que ver el mundo entero, alre I dedor del cual he dado vueltas sin detenerme Esta frase, digna de un poema de Tennyson, la entresaco de una entrevista a la tenista Martina Navratilova. La mejor jugadora de tenis del mundo, la mejor pagada, la que revolucionó el tenis femenino, avista también el ocaso de su esplendor; en cuatro o en cinco años, otra estrella mundial ocupará su lugar privilegiado en el firmamento de los mejores Para entonces, para cuando tenga que abandonar las canchas de competición mundiales, es para cuando se reseca ver el mundo y estudiar la Literatura y la Historia, que aún no ha tenido tiempo áe aprender. La mujer va haciendo su camino, abriéndose paso con dificultad, ganándose la confianza y el respeto con un esfuerzo a veces doble que el del varón. Y pagando un precio muy alto en afectividad, en saíud, sobre todo psíquica. Las neurosis y las depresiones acechan a esas mujeres, que realizan una agotadora actividad fuera de casa, y que, además, han de llevar las riendas y mantener impecable la organización hogareña y familiar. Cuando a la gran escritora y feminista María Campo Alange le preguntaban cuál era la mayor dificultad de la mujer escritora, decía: no tener en casa una esposa cariñosa y complaciente. Ese es hoy el gran reto de ia mujer. No la competencia de sus colegas masculinos en el despacho, -en la cátedra, en el Congreso o en la empresa, sino la acogida que encuentra en el hogar cuando regresa de su batalla cotidiana fuera. No tiene ganas de templar gaitas, sino de ser contemplada. No tiene fuerzas para limpiar, cocinar, ir al supermercado, sino para que todo se lo den hecho. Necesita cariño, comprensión, cuidados, y no discusiones y exigencias. Su batería está casi descargada, y el amor que se le escatima, y la comprensión que se le niega y el exceso dé esfuerzo que se le exige podrían ser los únicos capaces de generar esa nueva energía que necesita para cubrir las responsabilidades profesionales del día siguiente. Cada vez son más, en las grandes capitales, las mujeres que viven solas en el hogar; en Francia, más de cuatro millones de mujeres viven sin hombre en su casa. ¿Qué hacer? ¿Asumir la soledad e ir periódicamente al psiquiatra? ¿Abandonar y ceder al fracaso? No, de ninguna manera; la mujer poco a poco educará su entorno, conseguirá lo que se le debe. En peores infiernos se ha visto. Marta PORTAL é m 7 ví wM mttmtg ünapsiülada W yasíracocím e m i- xmiest S f f l Tres heridos por ama Mansa en tres atracos es, gravémersíe her a idos) or atracadores eaMadrid ías manifestaciones se n inevitables, pero hafo i a que hace r Jl algo p; ira no dar fugar a tantas pancartas. -c emprendo que Planetario U N caballero inglés, sír David Ratford, decide pasar unas horas coloniales para distraer el ánimo de las pesadas ocupaciones del Estado. ¿Y qué mejor que Gibraltar, tan colonial y tan cercano? Disipadas aquellas dulces horas de la India de Vinieron las lluvias los caballeros ingleses cuando sueñan con sentirse otra vez imperiales vienen a Gibraltar. El viaje es barato y el aeropuerto, cómodo. Aliciente supremo: el aeropuerto es terreno usurpado. La última usurpación británica, si no tenemos en cuenta la de las Malvinas, que ésta, después de todo, les ha costado unos cuantos cañonazos más recientes. Pero, ¡ay! sir David, además de ser un caballero- eso ni se duda- es subsecretario del Foreing Office, condición que perturba su placidez con five o clok tea Los ilustres políticos gibraltareños, Joshua Hassan, también sir, y Joe Bossano, cuyos apellidos delatan su limpísima estirpe británica, ofrecen al caballero inglés el espectáculo de unos miles de llanitos- casi la mitad de la población de la roca, si no contamos a los micos, provistos de pancartas y de tatachines. Un espectáculo casi londinense. Para aburrir a un subsecretario que anhela paz y pescaítos fritos. Los señores Hassan y Bossano, tan británicos ellos, se oponen a que la Metrópoli acceda a convenir con España el uso conjunto de un aeropuerto que es español porque está en una zona del istmo no comprendida en el infecto Tratado de Utrecht, sino aliviada a nuestro país, casi casi como un tirónero nos alivia hoy del reloj tan pronto nos descuidamos, aprovechando que los españoles andábamos distraídos en uno de nuestros entretenimientos favoritos: la guerra civil. Y, vamos, digo yo ¿qué cono tienen que opinar los dos personajes (lanitos en una cuestión que está más allá de sus narices, o sea, más allá de los límites legales de un territorio en el que no son más que gentes de aluvión, mercaderes venidos de no se sabe dónde, andalucillos de tercera, diestros en el espanglish y en las maneras de alborotar? Para el caballero inglés, el alboroto es una bendición. Así podrá volver a Londres para decirle a don Francisco Fernández Ordóñez, otro sir. ¿Ve usted, sir Paco? No podemos hacer nada contra la voluntad del pueblo de Gibraltar. Bien quisiéramos pactar con ustedes, pero el aeropuerto, como la vaca del abogado gallego, no es de los pleiteantes. Es del llanito insumiso y vociferador. Y nosotros, a callar. Si nos cuesta trabajo echar de Torrejón a los aviones yanquis ¿cómo no va a costamos más trabajo conseguir que los llanitos nos dejen usar un aeropuerto rumasizado por los ingleses en territorio también nuestro? Sir David sale al balcón y piensa: Vacaciones sin manifestación serían vacaciones perdidas. Lorenzo LÓPEZ SANCHO TU mesa cte estudio En dos horas aprenderá aquí mucho más que en todo el bachillerato, y en tres meses lo hablará y escribirá mucho más correctamente que su propia lengua No es un reclamo; es absolutamente cierto Grupos de tres alumnos como máximo Avenida de Menéndez Pelayo, 33, 3. derecha Esquina Ibiza, frente al Retiro. Metro a la puerta Teléfono 273 62 78