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DOMINGO 8- 11- 87- DERECHO -ABC, pág. 61 ANTE ÜN NUEVO DERECHO NOBILIARIO Por Ramón LÓPEZ VILAS Ramón López Vilas, magistrado del Tribunal Supremo, catedrático de Derecho Civil y vocal permanente de la Comisión General de Codificación, ha dirigido numerosos pleitos de títulos nobiliarios en sus diecisiete años de ejercicio profesional de abogado en Madrid (cinco de ellos como diputado de la Junta de Gobierno de la capital) En marzo de 1986 fue nombrado magistrado de la Sala Primera del Tribunal Supremo por el tumo de Juristas de reconocido prestigio. López Vilas y García de Enterría fueron los letrados que en 1985 consiguieron del Tribunal Supremo, en sentencias de 7 y 27 de marzo de dicho año, la nueva e innovadora jurisprudencia que dio entrada en materia de títulos nobiliarios a la figura jurídica de la prescripción adquisitiva de los títulos por el transcurso de cuarenta años en la misma línea. Recientemente, López Vilas, ya como magistrado de la Sala Primera del Tribunal Supremo, ha sido el ponente de dos sentecias en las que el Supremo se ha referido al mantenimiento de la tradicional preferencia del varón sobre la mujer en las sucesiones nobiliarias, declarando la abrogación de En estos últimos años, 1985, 1986 y 1987, el Tribunal Supremo (Sala 1. a) ha dictado varias sentencias que han venido a significar, en materia de sucesiones en los títulos nobiliarios, cambios sustanciales y profundos respecto de lo que hasta tales fechas venía siendo doctrina tradicionalmente admitida y reiterada, tanto por los autores especializados en Ja materia como por la propia jurisprudencia del Tribunal Supremo. aquella discriminación por inconstitucionalidad sobrevenida. Al dar noticia de ambas sentecias el pasado 14 de agosto, ABC publicó dos artículos de especialistas: uno de ellos favorable y otro discrepante de las sentencias del Supremo. Hoy, por su indudable actualidad, aunque se trate de materia que directamente sólo interesa a tres mil familias, pero que, por el relieve de éstas, ha despertado la atención de muy numerosos ciudadanos, traemos a nuestras páginas un extenso artículo de López Vilas, en el cual este destacado especialista aborda, con evidente rigor y dominio de la materia, una serie de cuestiones que configuran el nuevo Derecho nobiliario. Mañana ABC publicará varios artículos de prestigiosos juristas con opiniones diversas favorables y discrepantes sobre la cuestión abordada por el profesor López Vilas. Con esos artículos cerraremos el tema en nuestras páginas. Sin entrar en el fondo de la cuestión, reservada a juristas especializados, ABC, de acuerdo con su actitud tradicional, se limita ahora, como se ha limitado siempre, a acatar las decisiones de la Justicia en la materia. varón sobre la mujer en Jas sucesiones de las mercedes nobiliarias. Una y otra novedad son de innegable importancia. Personalmente creo, sin embargo, que si bien la segunda de las cuestiones (varón- mujer) puede resultar más espectacular, el primero de los temas (juego de la prescripción en los títulos nobiliarios) tiene mucha mayor trascendencia jurídica, pues nadie puede ignorar que mientras en el caso de la aplicación del principio constitucional de no discriminación de la mujer por razón de sexo el título se mantiene en todo caso dentro de la estirpe o linaje, al tiempo que permanecen inalterables en tales casos una serie de principios propios del Derecho nobiliario (salvo el de mascullnidad) en cambio, la jurisprudencia ya consolidada que ha dado entrada en el campo del Derecho nobiliario a la usucapión o prescripción adquisitiva por el mero transcurso de cuarenta años ha hecho desaparecer en tales supuestos, y- repetimos- -sin más prueba cualificada que et transcurso de cuarenta años (posesión inmemorial) instituciones tan arraigadas y genuinas del secular Derecho nobiliario como la posesión civilísima piedra angular del sistema, la figura del óptimo poseedor, la hasta entonces indiscutida nota de la imprescriptibilidad de los títulos y la vieja y hasta ahora mantenida concepción del poseedor de una merced nobiliaria como mero tenedor que podía ser desposeído de aquélla por quien acreditare un mejor derecho relativo. Cambio sustancial en la jurisprudencia Año 1985: Cambio sustancial en la jurisprudencia del Tribunal Supremo: la admisión de la prescripción en el Derecho nobiliario. Me refiero, en primer lugar, a las sentencias de 7 y 27 de marzo de 1985, por virtud de las cuales los títulos nobiliarios han dejado de tener la consideración de imprescriptibles, nota que hasta entonces se venía considerando de modo unánime como la más singular y definitoria de los títulos, en consonancia con el carácter vincular y perpetuo de tales mercedes. De acuerdo con la legislación histórica reiteradamente declarada y mantenida por este Tribuanal el Supremo declaraba una y otra vez que el dogma de la imprescriptibilidad de los títulos nobiliarios consagrado en la ley 45 de Toro no sufre ningún correctivo por la usucapión amparada y prescrita en la ley 41, toda vez que... Y reiterando tal criterio, se sostenía pacíficamente por la jurisprudencia y la doctrina que de igual forma que desde el punto de vista del mejor derecho al título, no obsta al del pariente en quien debiera recaer aquél la posesión que otro haya tomado del citado título, así tampoco afecta a tal derecho ni el origen de aquella posesión mal ostentada ni el tiempo transcurrido, sin que la persona con mejor derecho lo reclame, pudiendo alegarlo y solicitarlo, por sí o por sus sucesores, en cualquier momento. En la misma indiscutida línea el Tribunal Supremo nos recordaba que las Reales Cartas de Sucesión, cuando no se hayan dado a quien asiste derecho preferente, no tienen más virtualidad que la de una mera cédula posesoria, con reserva de propiedad a una persona, disfrutándose el título o grandeza por quien con ese carácter lo obtiene, en precario Pues bien, esas dos famosas sentencias de 7 y 27 de marzo de 1985 que, como vemos, crearon la nueva jurisprudencia representativa de un giró espectacular respecto de la anterior (que venía siendo uniforme, con la excepción única de la ponderada sentencia de 9 de junio de 1964) acogió el argumento, hasta entonces rechazado, del correctivo de la ley 41 de Toro al dogma de la imprescriptibilldad sancionado en la ley 45, haciendo descansar sutilmente los propios pronunciamientos en razones de seguridad jurídica. Principio que luego ya ha sido expresamente recogido en numerosas sentencias posteriores (14 de junio, y 14 de julio de 1986, 23 de enero y 5 de junio de 1987, etcétera) que han venido a reiterar y consolidar aquella innovadora jurisprudencia representada por las dos sentencias de marzo de 1985 (hoy tantas veces citadas) en cuyos litigios fuimos abogados recurrentes ante el Tribunal Supremo el profesor García de Enterría (Marquesado de Velada) y quien esto escribe, entonces letrado en ejercicio (Ducado de Vista Alegre) que vimos así acogidas, en tal ocasión, nuestras pretensiones por el Supremo. Desde entonces éste viene sistemáticamente declarando con firmeza que, alegada oportunamente la prescripción, la línea o rama que haya disfrutado del título durante un plazo que quedó fijado en cuarenta años (sin necesidad de acreditar justo título ni buena fe deberá ser mantenido en su posesión frente a todos (incluso frente al óptimo o poseedor civilísimo) de manera que la dejación de los derechos por los prellamados y, en definitiva, el transcurso de los cuarenta años es sucedáneo idóneo para la convalidación de la adquisición de una merced nobiliaria, obteniéndose así el beneficio de la seguridad jurídica con la eliminación de numerosos pleitos y aplicación de la institución de la prescripción... para dar seguridad y certeza a las relaciones jurídicas El Supremo cuestiona la preferencia del varón sobre la mujer en las sucesiones nobiliarias Año 1987: El Tribunal Supremo cuestiona la preferencia del varón sobre la mujer en las sucesiones nobiliarias y declara la inconstitucionalidad sobrevenida de la misma. Más recientemente, la misma Sala Primera del Tribunal Supremo ha declarado en sentencias de 2 Q de junio y 27 de julio de este año, de las que he tenido el honor de ser Ponente, que la preferencia del varón sobre la mujer ha de estimarse actualmente discriminatoria, y en consecuencia, abrogada por ¡nconstitucionalidad sobrevenida Evidentemente, estamos en. -presencia de un importante pronunciamiento que, en línea con la doctrina profundamente innovadora de las sentencias de marzo de 1985, viene a significar, también una ruptura con la tesis tradicional, representada en este caso por la preferencia del Sentido y alcance de dos sentencias Sentido y alcance de la declaración contenida en las sentencias de 20 de junio y 27 de julio de 1987. Más importante que subrayar que las declaraciones de ¡nconstitucionalidad sobrevenida que se contienen en las citadas sentencias de 20 de junio y 27 de julio del corriente año no constituyen ratio decidendi del fallo, creo que es constatar y destacar, precisamente, que el Tribunal Supremo en esas afirmaciones de su Sala Primera que declaran abrogada por inconstitucionalidad sobrevenida la preferencia del varón sobre la mujer en las sucesiones nobiliarias no ha hecho más que atenerse, estrictamente, a los preceptos constitucionales y a la interpretación que de los mismos hace- como luego veremos- el Tribunal Constitucional, cuyas resoluciones no sólo vinculan a todos los Tribunales de Justicia, sino también a todos los particulares. En efecto, el hecho de afirmarse en una sentencia recurrida en casación que el título en cuestión se rige por las normas tradicionales en