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461 A B C INTERNACIONAL- Los gigantes del comunismo cambian de rostro- DOMINGO 8- 11- 87. Gorbachov, el emprendedor Moscú. A. S. Cincuenta y seis años. Secretario general del PCUS. El hombre llamado para sacar a la URSS del estancamiento y modernizar su país y el movimiento comunista. Trabajador modelo; estudiante de Derecho durante la era de Stalin, cuando esta carrera pasaba por ser una de las menos prometedoras. Es el primer abogado que alcanza el liderazgo soviético después de Lenin. Astuto y laborioso para imponer sus propios métodos, durante los tiempos de Breznev se convierte Mijail Gorbachov en un modélico dirigente local de su fértil tierra natal, Stavropol. Allí se gana la admiración del antiguo jefe del KGB, Andropov. Con el apoyo del jefe del KGB, asombra a sus colegas del Politburó por la autoconfianza y seguridad que muestra en su convicción de que es posible regenerar la URSS sin modificar las bases del sistema. Ha sabido negociar con Margaret Thatcher y Ronald Reagan e inyectar en la URSS la esperanza de que el ocaso brezneviano no es irreversible. La Unión Soviética reivindica la originalidad de sus reformas Moscú. Alberto Sotillo La URSS vigila atentamente el proceso económico de China pero no tiene la menor intención de imitar sus reformas, afirman los representantes soviéticos. Superado el tiempo en el que un gigante contemplaba a otro gigante del comunismo para reprobar la menor de sus veleidades como una desviación capitalista los chinos y los soviéticos mantienen hoy un pequeño pique para saber cuál de las dos partes ganará la batalla. Los rusos hablan mucho antes de actuar; los chinos, en cambio, apenas despegamos los labios mientras trabajamos comenta un periodista chino en tono confidencial. Por su parte, Abel Agembayan, uno de los más activos padres de la reforma económica soviética, sentenciaba: China es un país muy pobre. Sus reformas están bien para un país tan pobre, pero no para la Unión Soviética La URSS se niega a introducir abiertamente la empresa privada, como lo ha hecho China. Sus reformistas mantienen la convicción de que es posible introducir mecanismos reguladores del mercado sobre las estructuras básicas del sistema clásico soviético. A diferencia de China la URSS asume el papel de superpotencia con intereses en cualquier rincón de la tierra. El precio de esta ambición es el mantenimiento de uno de los aparatos de Estado más poderosos del mundo. Su fuerza de disuasión militar debe mantenerse a la misma escala de su Estado. Si los hombres del Poder chino no tienen la obligación de ser maestros ni alumnos de nadie, la URSS asume en todo momento su papel de centro de un bloque político- militar y curia del movimiento comunista internacional, a cuyo espejo acuden en busca de la menor señal de refrendo ortodoxos y renovadores de países y partidos con los que la URSS mantiene una red de relaciones que debe superponerse a su política interior. La URSS, en fin, se articula como un microcosmos de culturas, razas y pueblos, frente al que, cuando se le compara con la China- pese a su vastedad- aparece como un Estado homogéneo. Herencia zarista, la URSS nació con la voluntad de articular su unidad mediante el vínculo de un credo ideológico. El imperio chino, en cambio, nunca ha parecido tener; esa necesidad. Iigachov, elcensor Moscú. A. S. Sesenta y seis años. Número dos del régimen, encargado de la ideología y la organización del partido. El gran vigilante de la ortodoxia y los fundamentos del sistema Antiguo director de empresa en Siberia, como Gorbachov, se ganó la confianza del antiguo jefe del KGB, Andropov, por su rectitud y fidelidad ideológica. Su carrera se vio limitada por su aversión hacia las corruptelas que rodeaban al clan de Breznev. Puritano en sus convicciones, durante el tiempo en que Andropov le puso a supervisar los nombramientos del partido, exigía una irreprochable severidad de costumbres a los nuevos cargos. Sin grandes inclinaciones intelectuales, asumió su papel de ideólogo. Yakovlev, la propaganda Moscú. A. S. Sesenta y tres años. Ideólogo encargado de la cultura y de la propaganda. Uno de los artífices de la imagen de Gorbachov, de los proyectos lioeralizadores y del cambio en los medios de comunicación soviéticos. Vinculado a las tareas de ideología, fue marginado durante la era deBreznev por sus discrepancias con sus colegas y superiores sobre el papel de los medios informativos. Persona solemne, hierática, simpático cuando lo considera conveniente, fue embajador en Canadá. Supo ganarse la simpatía, primero, de la Prensa y las autoridades canadienses y, después, del propio Gorbachov, a quien le preparó a la perfección su primera visita a Occidente. Chebrikov, el policía Moscú. A. S. Sesenta y cuatro años años. Jefe del KGB (Policía secreta) Dispone en sus manos de toda- y lá mejor- información de la URSS para combatir el delito, la corrupción y la disidencia política. Antiguo hombre de Breznev, que 1 hizo pasar del aparato del 0 partido al KGB para controlar esta poderosa institución. Una vez en el cuerpo, sin embargo, se sintió fascinado por su jefe, Yuri Andropov, de quien se convirtió en su lugarteniente De antiguo brezneviano pasó a ser uno de los más fuertes puntales del pequeño ejército an- tibrezneviano liderado por su patrón, a quien sucedió. Gorbachov lo ascendió de suplente a titular del Politburó apenas un mes después de alzarse con el Poder. Gromiko, el rey Moscú. A. S. Setenta y ocho años. Presidente del Presidium del Soviet Supremo. Aunque sus funciones políticas son honoríficas, ante el partido es el máximo garante de la continuidad. De antiguo zar de la diplomacia soviética, pasó a ser el hacedor de reyes éh la sombra. Tras la muerte de Andropov, durante el interregno, de Chemienko, Gorbachov tuvo mucho que agradecer a aquel mister niet que supo crear de las cenizas un cuerpo diplomático profesional, astuto y capaz de enloquecer a sus interlocutores por su perseverancia negociadora. Desde su trono civil, representa el punto de equilibrio del sistema. El hombre que trabajó al servicio de cinco líderes soviéticos, desde Stalin a Chemienko, hoy continúa en la discrección.