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18 A B C OPINIÓN VIERNES 6- 11- 87 Prensa extranjera Ventas a Irán El asunto Luchaire adquiere su verdadera dimensión, la de un asunto de Estado... En efecto, la venta de municiones con un propósito mercantil a un país que no se encuentra- e s lo menos que se puede decir- entre los amigos de Francia, y que es cómplice de facciones secuestradoras de nuestros rehenes, es un asunto que roza la traición... El beneficio que hubiera podido obtener un partido político no sirve sino para añadir la calificación de delito. En este juego de masacre política tres escándalos han puesto en juego los intereses más altos de la nación; y en cada uno de ellos han resultado implicados los socialistas. Fue primero el asunto Greenpeace, donde se hallaban comprometidos algunos actores que debían reaparecer más tarde... En otro plano, el asunto Carrefour iba a dejar en evidencia los vicios de ciertos hombres públicos en sus relaciones con el dinero. En a jerarquía de esta clase de asuntos, el escándalo de la venta de municiones a Irán alcanza niveles más altos que las torpezas precedentes. ¿Qué respeto puede tenerse a un sistema político que presta cobertura a tales prácticas? Los que han administrado el poder en los años socialistas han faltado a los más elementales niveles de vigilancia: o quizá hayan dejado hacer. Le R g a r o p a r f s -E n un supremo esfuerzo por la paz, se ha llegado al acuerdo de suprimir los tirachinas de alcance medio. Planetario ESPUMA PARA LA BARBA INCO mil barberos provistos de bombas de espuma de afeitar proyectan ir uno de estos días a hacerle la barba a la plaza de la Cibeles. Si nuestros estimables y heroicos bomberos pueden permitirse el uso de los Mijail Gorbachov celebró el lunes pasado el instrumentos de propiedad de la Villa para LXX aniversario de la Revolución bolchevi- hacérsela al señor Barranco en el mismo sique, afirmando ante una audiencia soviética y tio, ¿por qué no podrían hacerlo los barberos extranjera que los próximos dos o tres años con botes de esos que, además, hay que serán decisivos para la reforma económica, comprarlos en las perfumerías? también llamada perestroika. El socialismo ha puesto de moda la barba. En breve, el señor Gorbachov prometió ro- Para obtener puestos sustanciosos hay que bustecer la economía doméstica, pero sin disponer de barba y carné. Incluso un hijo descuidar el expansionismo comunista más mío se está dejando la barba para parecer allá de las fronteras. Aparte de la perestroika, más respetable. Barbas a miles deambulan prometió también su apoyo a países como por las oficinas públicas, por las discotecas, Nicaragua, Afganistán, Vietnam o cualesquie- por los grandes almacenes y la vía pública. ra que contribuyan a consolidar y expandir el Naturalmente, la mayoría ni aparecen por las imperio soviético. Este es un mensaje en cla- peluquerías. La barba, cuando más rala o más selvática, más respetable. Y, claro, los ve para el presidente Reagan. peluqueros, mano sobre mano. ¿Está bien El nuevo glasnot, o aperturismo, pone al postergar así una profesión antigua y respedescubierto el triste estado de la economía table? soviética. Nikolay Shmelyov, economista del Cuando yo era chico, mi peluquero lucía Instituto Estados Unidos- Canadá en Moscú, escribió en el Novy Mir, el pasado junio, que una espesa barba negra, pero sus hijos ya particularmente en agricultura y en construc- no. Para ser tradicionales conservaban todación, la clase trabajadora ha perdido todo el vía la guitarra y hacían sangrías de cuando interés por el honesto y duro trabajo de los en cuando. Pero ahora, con el new look político, muchos barberos hjcen barba. Aríf años del estancamiento Sin embargo, el señor Gorbachov está padeciendo la disensión entre los círculos interBAR- RESTAURANTE nos del partido, en un intento de descentralizar y democratizar el sistema soviético. Pero los dirigentes del equipo económico no LÓPEZ DE HOYOS, 198 Tels. 413 35 51 están dispuestos a delegar su poder. En cual 416 06 37 quier caso, el señor Gorbachov no parece íener claro si su versión sobre el mercado soCarnes, Mariscos J cialista va a funcionar o no. En su reciente y Pescados frescos discurso en Murmansk, Gorbachov recomendó a los obreros que trabajaran más y bebieCORAZÓN ran menos, con el pretexto de que es lo que DE MARÍA, 77 el leninismo reclama. 1 Wall Street Journal Nueva York. C Perestroika ¿a qué precio? G. F. CRIADO tenemos una contradicción más de la sociedad. El barbero moderno se deja la barba y luego protesta y reclama que sus clientes acudan a que les afeite todos los días. ¿Cuántos botes de esos que hay que agitar enérgicamente antes de afeitarse, cuidar de no exponer al sol y no perforarlos ni tirarlos al fuego cuándo ya están- aparentemente- vacíos habría que vaciar sobre la plaza de la Cibeles para conseguir el fabuloso efecto paralizador que los bomberos lograron el otro día tan rápidamente con sólo utilizar las mangueras municipales y apropiadas? Ni se sabe. Pero la idea es buena. Está en el orden de la novísima democracia. Incluso es más fina, más perfumada, que la muy convincente del muletazo a los faroles patentado, para admiración de Maravall, por Jon Manteca. La calle, que antes era de todos, es ahora de los chorizos, de los trileros, de los. tiro neros, de los sirleros para utilización marginal, pero consagrada por el uso, y, más modernamente, de ios manifestantes. Una manifestación tiene derecho al uso de la calle que se le antoje. Nada más lícito que manifestarse. La Policía Municipal y la Nacional son tan comprensivas que cuanto sale una manifestación se apresuran a cortar la calle. Tomar hoy un taxi a ciertas horas dé la rrfañana equivale a iniciar un slalom de- rodeos insospechados, pues entre el lugar de destino y el de origen pueden circular dos o tres manifestaciones. Esto de las manifestaciones sube como la espuma. ¿Qué le pasa al Gobierno que suscita tantas manifestaciones? ¿Nadie está contento? ¿Se protesta porque sí? La espuma contra incendios anega la Cibeles. A los vecinos de a pie nos van a hacer la barba con tanta espuma. Lorenzo LÓPEZ SANCHO