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MIÉRCOLES 4- 11- 87 INTERNACIONAL ABC. 33 Deserta del régimen sandinista el principal asesor militar de Ortega Roger Miranda habría viajado en secreto a Estados Unidos Nueva York. José María Carrascal Ha sido la deserción más grande que han sufrido 1o s sandinistas desde la de Edén Pastora. Y puede que más grave, pues el Comandante Cero no pertenecía al círculo íntimo de aquella Junta, y el comandante Roger Miranda, sí. Era el ayudante de Humberto Ortega, ministro del Ejército y hermano del presidente, y había estado con la revolución desde el primer día. Pero el pasado fin de semana abandonó subrecticiamente su país. Un tenso comunicado del Gobierno sandinista dice sólo que el comandante Miranda salió de forma irregular llevándose consigo quince mil dólares de fondos oficiales. Pero Rosa Pasas, la portavoz del Ministerio de Defensa, dice además que el comandante era un miembro de la Secretaría del ministro pero se niega a ir más allá. Roger Miranda Bengoechea, sin embargo, era bastante más que un simple comandante. Tiene sólo treinta y cuatro años, pero cuenta con una rica biografía al servicio de la revolución sandi- Daniel Ortega nista. Nació en el seno de una familia acomodada nicaragüense, como tantos otros líderes de la revolución, y, junto a varios de sus hermanos, se unió al frente sandinista en los años setenta para luchar contra la dictadura de los Somozas. Como guerrillero, participó en batallas tan cruciales como la de Masaya, estableciendo durante ese tiempo una amistad íntima con los hermanos Ortega, sobre todo con Humberto, que le haría su principal ayudante. Como tal, Miranda supervisaba al entero personal del Ministerio de Defensa y dirigía toda la labor que se hacía en él, sobre todo la de contactos con el resto del Gobierno y con el mundo exterior. Quienes estaban al tanto de su misión cuentan que era quien planeaba la agenda diaria del ministro y tomaba notas de cuantas entrevistas sostenía, así como de las reuniones del Alto Estado Mayor, en las que se discutían tácticas, estrategias y órdenes a los comandantes en el campo de batalla y a los agentes en otros países. Siempre que Humberto Ortega tenía que dar una orden, iba a través de Miranda cita el corresponsal del New York Times en Managua, Stephen Kinzer, a un legislador que conocía a ambos desde hace muchos años. Quiere ello decir que lo que este hombre sabe es precioso para conocer los planes más íntimos y las operaciones más secretas del régimen sandinista. Sobre todo, en este momento, cuando Centroamérica llega a una encrucijada con el plan Arias, conocer lo que se cuece en el círculo de los comandantes nicaragüenses, que llevan de hecho al país, es vital para los Estados Unidos. Pues Miranda no era sólo uno de los ciento cinco miembros de la Asamblea sandinista, era también la mano derecha de Humberto y, a veces, la izquierda según dice otro de sus amigos. Y este hombre ha volado. Los detalles de su desaparición son escasos. Se sabe sólo que el domingo pasado voló a México, donde había vivido algún tiempo, y se supone que desde allí marchó a los Estados Unidos. Si había mantenido contacto con agencias de inteligencia occidentales antes de su deserción no se conoce, pero es probable, pues su mismo puesto le obligaba a esos contactos, aunque no para lo que realmente los utilizó. Tanto la Embajada USA en Managua como el Departamento de Estado dicen no saber nada del asunto. Como era de esperar. Los sandinistas, tras reponerse del golpetazo, han tratado de contenerlo de su forma habitual: diciendo que Miranda se encontraba bajo investigación por diversas anormalidades y citando los quince mil dólares que alegremente se llevó. No puedo creer que lo hiciera por dinero. Nuestra familia no necesita dinero. Tuvo que ser algo más dice al corresponsal del New York Times uno de sus familiares. En efecto, viviendo en una villa en el barrio privilegiado de Managua, con chófer y guardaespaldas, Miranda pertenecía a esa élite de los países comunistas que tienen más comodidades y ventajas que los ricos en los países comunistas. Vamos a ver por dónde nos sale y qué nos cuenta. El Irangate francés implica al entorno del ministro Hermi París. Juan Pedro Quiñonero Los responsables directos de las empresas próximas al Partido- Socialista francés acusadas de haberse beneficiado de comisiones directas e indirectas en Francia y en Suiza, relacionadas con la venta ilegal de armas a Irán, guardan un silencio absoluto, que contrasta con los desmentidos de los dirigentes políticos socialistas, que tampoco clarifican las relaciones entre el PS y esas empresas. Todos los grandes tenores dei PS han denunciado vehementemente bajas maniobras políticas para salir al paso de las acusaciones precisas y directas del semanario Le Point que, citando un informe oficial del interventor general de los Ejércitos, afirma que varias empresas ligadas a la financiación semioculta del PS cobraron entre 1933 y 1985 comisiones comerciales ¡igaSas a la venta ilegal de armas a Irán. Paradójicamente, los dirigentes de esas empresas, bien conocidos y citados textualmente por Le Point continúan sin desmentir acusaciones extremadamente graves, desapareciendo temporalmente de las oficinas de alguna de esas empresas, particularmente próximas a Charles Hernu, ex ministro socialista de Defensa, que tuvo que dimitir tras las revelaciones que denunciaron su participación directa en la concepción de la operación del contraespionaje militar francés que concluyó con el hundimiento de un navio de la organización ecologista Greenpeace Le Point afirma que Frangois Díaz, amigo íntimo de Charles Hernu desde hace más de veinte años, fue uno de los intermediarios entre la sociedad Luchaire (exportadora de las armas iiégalmente vendidas a Irán) y la tupida red de relaciones comerciales que permitieron la venta, como mínimo, de medio millón de obuses. Le Monde recordaba ayer tarde que Frangois Díaz (cincuenta años) creó en 1982 en Lyon (departamento electoral de Charles Hernu) la sociedad CERCO (Consejo, Estudios y Relaciones Comerciales) cuya sede social se encuentra en la ciudad de Villeurbanne, de la que es alcalde, precisamente, el mismo Charles Hernu. Le Monde afirmaba antes de ayer que CERCO y GRACCO (Agrupación de compra para las colectividades) son dos empresas bien conocidas por su proximidad financiera a! PS, ai que ingresan una parte de sus beneficios efectuados Le Monde Acusado directamente desde el origen último del escándalo, Frangois Díaz guarda un silencio sepulcral, mientras que ningún dirigente socialista se esfuerza en clarificar las relaciones entre CERCO, GRACCO y las finanzas del PS. Frangois Díaz es la primera de las personalidades próximas al ex minisíro Charles Hernu acusadas de complicidad en el tráfico y comercio ilegal de armas. Desde ayer los teléfonos de la sociedad CERCO comenzaron a no. responder a las llamadas insistentes de la Prensa escrita y audiovisual, mientras que Frangois Díaz tampoco consideraba oportuno presentarse ni en sus oficinas ni en la alcaldía de Viüeurbane, de la que es un visitante asiduo y cotidiano desde hace años. Posible cumbre ante el incumplimiento de Esquipulas Tegucigalpa. Ap, Efe El presidente de Honduras, José Azcona Hoyo, convocará una nueva reunión de gobernantes centroamericanos en caso de que el 5 de noviembre próximo no se hayan cumplido los acuerdos Esquipulas II El anuncio lo hizo en esta capital el alcalde de Nueva York, Edward Irvin Koch, que se entrevistó por separado con Azcona y con el jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Humberto Regalado Hernández. Koch realiza una gira por Centroamérica, en la que excluye Guatemala, para conocer in situ los avances del acuerdo que los presidentes centroamericanos suscribieron el 7 de agosto pasado. Subrayó que Azcona y Regalado le manifestaron su voluntad de cumplir los acuerdos de Esquipulas II pero dudan que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, haga lo mismo. Para Honduras es fácil cumplir los compromisos, porque no tiene prisioneros políticos y goza de una democracia declaró el presidente hondureno. Koch, por su parte, considera que lo más importante para Honduras es no permitir el reabastecimiento de armas para los contras que combaten en Nicaragua.