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f ABC, pág. 3 0 TRIBUNA ABIERTA MIÉRCOLES 4- 11- 87 ESCUBRIR la raíz de una palabra es como captar de golpe la plenitud de su sentido. El valor propio encerrado en esa pequeña esfera de significación que es un vocablo se nos revela en su etimología. Es como una luz que en un instante nos deja ver el contomo de las cosas. Si atendemos a que investigación viene de vestigium huella, aparece en seguida a nuestra vista la honda realidad significada por esa palabra. En otros idiomas el mismo concepto se expresa a través de la idea de la búsqueda: research en inglés; ricerca en italiano; recherche en francés; forschung en alemán. La voz española se aparta de esta línea fonética o expresiva, pero viene a significar lo mismo; investigar vale tanto como seguir las huellas, buscar las fuentes en que algo se origina; hacer, razonada y metódicamente, una pesquisa. Este último término es, por cierto, el que en idioma portugués traduce nuestra palabra investigación. D LA UNIVERSIDAD, LA INVESTIGACIÓN Y LA CALMA La Universidad tiene que ser un centro de trabajo científico. La ciencia que en ella se elabora es el resultado de una búsqueda continua, movilizada por un interés único e irrenunciable: el deseo de descubrir la verdad. No hay efectiva vida universitaria si la labor de los centros de enseñanza superior no se encamina a la investigación. Esta ha sido, sin duda, la norma esencial en que se han inspirado las Universidades alemanas y, a partir de ellas, esta idea se ha convertido en uno de los principios básicos del sistema universitario aceptado universalmente en los tiempos actuales. Como se sabe, esta concepción ha sido expuesta por el filósofo Karl Jaspers, quien acertó a darle una formulación coherente como fruto de su personal experiencia recogida antes y después de la guerra de 1939. En la comunidad formada por la concertada actividad de los maestros y los estudiantes, la docencia, para no caer en la inercia, debe estar ligada a la investigación, así como ésta, para ser perceptible y clara, necesita conectarse con la enseñanza. Una Universidad en la que sólo se enseña, se abandona a la rutina, se convierte en oficina expendedora de títulos. Ya a principios de la centuria pasada, como lo ha recordado Pedro Laín Entralgo, el filósofo Schleiermacher distinguía tres diversos órganos de educación superior: la Escuela, la Academia y la Universidad. En la primera, según él decía, sólo se enseña; en la segunda, sólo se investiga; pero en la tercera, en la Universidad, se produce la necesaria combinación de ambas funciones de la inteligencia. Entre la Escuela y la Academia hállase la Universidad- escribe Laín- Enseña porque tal es su misión fundamental, e investiga porque la calidad y el estilo de su docencia sólo son auténticos cuando el docente y el discente se mueven en el nivel del saber en que éste es verdaderamente actual y, por lo tanto, problemático y creador. La investigación es la condición indispensable de la ciencia. Ahora bien; es un perturbador prejuicio el de creer que sólo hay una clase de ciencias: las experimentales, olvidando que al lado de éstas se hallan las ciencias culturales o del espíritu. Por lo común se cree debe servir de norma al desenvolvimiento de la vida universitaria. La política, como incitación permanente al motín y a la discordia, como simple instrumenPor Jorge SILES SALINAS tación de intereses y de la Academia Boliviana de la Lengua que investigar es cosa de laboratorio, de aná- pasiones hostiles al bien común, debe ser lisis químico o de cálculo físico- matemático. desterrada de la Universidad. En cambio, en ¡Como si no hubiera una ciencia de la histo- tendida ella en su acepción más noble, como ria, una ciencia de la literatura, una ciencia la formación del individuo para el servicio de la sociedad; como actividad científica, a tradel derecho! vés de un objetivo conocimiento de la realiPor lo demás, las formas de actividad cien- dad, a través también de una elaboración tífica son variadísimas, desde las más sim- doctrinal serena y responsable, en nada se ples e inmediatas a las más complejas y exicontrapone a los más altos ideales de la instigentes. Analizar por cuenta propia un texto litución universitaria. En tal sentido, sí habrá terario es ya; una forma de investigación. Allí de darse acogida en las aulas a la política, donde se trabaja con espíritu de objetividad y de originalidad, a la vez, allí se está haciendo pero no para actuar como instrumento de los una labor dé investigación y de ciencia. propósitos mezquinos de un grupo o de una Como Jaspers lo ha señalado, es esencial a ideología, sino para la promoción del bien común. la tarea investigadora la actitud modesta del que tiene conciencia de los límites del saber En los años que siguieron a la llamada reen cada caso. El estudiante que indaga sobre volución universitaria de 1968 se suscitó en cualquier aspecto de la realidad que le rodea, Francia una reflexión crítica acerca de la mien el campo histórico o en el económico b en sión y fines de la Universidad. Es imposible el de la Naturaleza, está actuando de un no reparar en el hecho de que solamente enmodo científico si en su actividad se siente tonces, cuando las cosas llegaron a un punto guiado por un sincero sentimiento de amor a extremo de gravedad, se pensó modernizar la la verdad y de contribución al bien común. La vieja estructura de la Universidad, conformahonestidad, el método, la perseverancia, se- da de un modo rígidamente centralizado desrán, en todo caso, los signos que diferencia- de los tiempos de Napoleón I. Newman escrirán su comportamiento de toda desordenada bió acerca de la Universidad inglesa en 1852; y necia precipitación de toda vana presunen Alemania, la preocupación filosófica sobre ción. De ahí que carezca de fundamento la la Universidad se ilustra con nombres famotan difundida creencia según la cual cualquier sos que van desde Kant y Fichte hasta Scheforma de investigación implica costosas inverler y Jaspers. La obra de Ortega en España a siones y es una tarea reservada tan sólo a este respecto es de sobra conocida. Causa los sabios y a quienes tienen en sus manos asombro ver que en Francia no haya existido todo el poder de la tecnología y el dinero. un interés semejante. La vida académica, entendida como comuUno de los efectos singulares de la reacnidad de estudio, de aprendizaje e investiga- ción saludable producida por los sucesos de ción, no puede ser concebida sino en un am- mayo del 68 fue la ley de Universidades de biente de plena libertad, de autonomía, de Francia, de noviembre de ese mismo año. gozosa participación en un proceso de creaHay un aspecto que vale la pena retener, ción, de descubrimiento, de entrega a la ver- desde la actual perspectiva, de esa reforma dad. Nadie ha descrito de un modo tan certelegislativa. Es el que consagra como una de ro el sentido de la libertad académica las mayores necesidades de la vida académicomo Jaspers. De acuerdo con ella, el profeca la de asegurar en el recinto universitario sor no podrá sentirse nunca como mero funun ambiente de calma, sin el cual el estudio, cionario ni el alumno tendrá que limitarse a la meditación y la labor científica serían impouna actitud pasiva, anónima, insolidaria. A sibles. Una cláusula del artículo 1. dice así, unos y a otros, a los maestros y a los discíen efecto: La Universidad debe proporcionar pulos, les corresponde hacer del claustro unilos medios para ejercer la actividad educativa versitario un ámbito en el que de verdad sean e investigadora en las condiciones de indeposibles el diálogo, la camaradería, el entupendencia y calma que son indispensables siasmo. para la reflexión y la creación intelectual. Una Universidad sólo merece el nombre de El legislador francés se inspiró en esa ocatal si verdaderamente constituye un espacio sión, no cabe duda, en la dura realidad que libre en el interior mismo de la sociedad, por todas partes amenaza convertir en un donde se efectúa un actividad que no es dicaos de violencia incontrolable aquellos cenrectamente utilitaria, al servicio del bien cotros en los que, por su finalidad misma, no se mún, en la búsqueda permanente de la verdebieran producir otros estímulos, sino los dad. que proceden del espíritu y dan frutos de humanismo y sabiduría. En el fragor de las conAl mencionar la expresión libertad acadétiendas humanas; en el desorden de los motimica tocamos un punto que es la conditio nes y las revoluciones; en medio de gritos, sine qua non de la Universidad. En el recinirrupciones de histeria y estallidos de discorto de las Facultades no puede respirarse otra dia irracional, no cabría intentar siquiera enatmósfera que no sea la de la libertad y el caminar a la Universidad hacia el cumplimienpensamiento independiente. Por esta razón, to de sus fines. Ni los tumultos de la política precisamente, los grandes movimientos de- lini el estrépito material de las modernas aglobertad han solido originarse en las Universimeraciones se concilian con la atmósfera de dades. espiritual recogimiento inherente a la auténtiEn ésta, como en todas las cosas, es el ca labor académica. criterio de la ponderación y la mesura el que