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V 6 A B C OPINIÓN MIÉRCOLES 4- 11- 87 Cosas que pasan QERMITAME, señor Gonzái iez Laxe, presidente de la Xunta de Gaücia, que le otorgue un consexo. No me empiece su mandato con venganzas pexigueras influido por su vicepresidente, Xosé Luis Earreiro, que es un enxabonador saponificable y peligroso. Si para aigo sirven las xefaturas es para demostrar que uno, en este caso usted, es el xefe, y no esa especie de xofaina con b a r b a más bien palangana barbada, que xornada tras xornada, dedícase a xorobar al próximo con la incorrexible capacidad de su xeta. No me xoripie, mi señor González Laxe con tan obvias y pixas debilidades. Si la xofaina con barba le amenaza con dimitir si no cesa al asesor xurídico de la Xunta, que meses antes, anuló las concesiones de xuego en las que metido estaba el interés personal de Barreiro, déxele que dimita. Es más, déxele que vocifere, y se encabrite, y se encoraxine, y se sulfure, y se sonroxe, y se vaya- s i ganas tiene- al mismísimo caraxo, que no sé lo que es, pero a mí, particularmente, me suena xamón. Que dimita y se vaya, aunque le dexe en franca minoría, como dexó en porretas a quienes le proporcionaron la oportunidad de ser elexido, aunque posteriormente los traicionara por un codoñate en confitura. Que esa xofaina con barba, más pronto o más tarde, le va a hacer una xugarreta tan anunciada como la coz de un xumento cuando le tiran de los coxinetes. Y si no, tiempo al tiempo. Cesar al director xeneral de la Asesoría Xurídica de la Xunta por presiones del vicepresidente Barreiro, es una imprudencia que reclama nuestra atención. Un montero que se precie, xamás dispara contra un rehalero honrado por indicaciones de un intelixente xabalí. Usted se ha xoripiado al rehalero honrado por dar satisfacciones- sirva la metáfora axena a la inxuria- a su xabalí xudlón, que es capaz de reírse- ¡X a xa, x a! -y de carcaxearse- ¡X xi, x ü- y hasta de desternillarse- jXo, xo, x o l- de los que, para cobixarle, cometen arbitrariedades, barbaridades e inmoralidades como usted. Y la xofaina con barba, comprendiendo, que el mundo es xauxa. Porque admitirá, señor González Laxe, que su vicepresidente Barreiro- l o de su es una ironía x o c o s a crea que el mundo es xauxa. Se xerinja a su xente, se a r r e x u n t a a sus contrarios, desencaxa la voluntad popular, le ofrece sus mexunxes, usted los acepta, le nombra presidente, le exixe depuraciones, se me casi acoxona y colabora desde su xefatura en la inxusticia de un chantaxe. Usted lo tiene crudo, pero para la xofaina con barba, el poder es xauxa. En Galicia, señor González Laxe, la xente es intelixente, intuitiva, sabia, desconfiada y larga. Cuando está perplexa parece convencida y cuando convencida, perplexa. No se fíe de su deambular sosegado, risueño y distante. La xente de allá, por más que usted se descuaxeringue, no xustifica las irregularidades. Su vicepresidente, señor Laxe, debe explicar más de una irregularidad. No cese a quien es capaz de atestiguar en su contra. Si la política es un xuego limpio, no lo ensucie con decisiones a dedo por salvar un gobierno esperpéntico y ruinoso. Aclare la situación y no admita presiones de quien no tiene derecho a presionar, sino la obligación de pedir perdón a la voluntad de un pueblo. La xofaina con barba, la que vive en xauxa gracias a usted, se ha reído de un pueblo, señor González Laxe. Investigue lo del xuego sin cesar a nadie. Respete la sospecha del pueblo, y llegue hasta el fondo. Aunque para ello tenga que lavarse las manos en una xofaina de barro que nunca ha estado demasiado limpia. No por cómplice haga el xiH, incauto Laxe. Alfonso USSIA AY frases que delatan, frases que retratan y frases que maltratan. Las de Guerra suelen ser de las terceras; aquella de la ambigüedad calculada de Felipe González para su política exterior, de las segundas, y los críticos del PSOE han encontrado una típica de las primeras, realmente impagable: la discrepancia pactada Esta es la fórmula estratégica que algunos guerristas asilvestrados y leguinistas domésticos han encontrado para presentarse en el próximo congreso del partido, el congreso del aparcamiento, con ciertas posibilidades de dar la cara sin que se la rompan. Dice la Constitución española que el funcionamiento interno de los partidos políticos debe ser democrático; será que el PSOE ya es más que un partido, como el Barga es más que un club, y no le afectan las palabras de nuestra Carta Magna, porque el pavor que caracteriza a los discrepantes es digno de paisanos de J o m e i n i no de ciudadanos presuntamente europeos. Como parece claro que en H Comentarios liberales LA DISCREPANCI el partido del Gobierno no se pueden establecer corrientes políticas, ni discrepancias serias, ni mantener una postura antifelipista sin pagarlo más pronto que tarde, lo que constituyen los socialistas son grupos de presión, alguna que otra tertulia con pretensiones de lobby, reuniones de altos cargos en bares suntuosos para recordar fervores pasados y conseguir favores presentes, incluidos el de aumentar su poder. Lo curioso es que estos sectores críticos acuden siempre a una cierta ortodoxia para guarecerse; son izquierdistas canónicos, lo que no les impide asumir cualquier herejía contra el Evangelio de San Carlos Marx. A esto replican con lo que son marxistas, pero no dogmáticos como si el marxismo fuera otra cosa que un dogma acecinado. Más curiosa todavía es la panoplia de reivindicaciones ideológicas que suelen exhibir tanto los leguinistas como ese ZIGZAG País evadido Es preocupante comprobar cómo España ostenta el liderazgo europeo en consumo de tabaco, droga y lotería en relación con la renta per cápita ha declarado Francisco Borreíl. Propongo- añadió- la celebración de una campaña a nivel de Estado para luchar contra estas lacras, en la que participen de manera coordinada tanto la Administración central como las Autonomías. Salvo la torpeza de la locución a nivel de Estado aplaudimos la iniciativa. Culturas marginadas Escritores catalanes, gallegos y vascos han denunciado en Valencia, La marginación sistemática de que son objeto las manifestaciones culturales de nuestras naciones sin Estado Aquí hay dos cuestiones que distinguir: la entidad de esa marginación y la táctica del pretexto para dar salida a otras cosas. Ni la legislación ni la política del Estado, Comunidades autónomas incluidas, autorizan a hablar de la segregación de nadie. De lo que se trata es de puro separatismo. Tarifas de suscripción Mes Ptas. Trimestre Ptas. Semestre Pías. Anual Ptas. Madrid 2.325,6.480,12.460,23.870, Hágase susciiptor de