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Héctor CICCOTELLI Román TORAN J. L. MARTIN DESCALZO Telemática Este término surge de la fusión de las palabras informática y telecomunicaciones. Hace referencia un conjunto nuevo de diseminación informática conocido como videotex, teletext, telecopia, etc. En resumen, estos el acceso a una base nador con terminales la línea de teléfonos municaciones. sistemas consisten en de datos de un orderemotos y a través de o una red de teleco- Un fantástico final He escogido hoy un final de partid; en el que se confirma, una vez más que las más bellas maniobras combinativas no se realizan en las partidas, sino que se ven en los análisis. La posición que refleja el diagrama corresponde a la partida Tarrasch- Scnlechter, del Torneo de San Petersburgo de 1914. En este momento, Tarrasch reflexionó durante diez minutos y optó por abandonar. Sin duda consideró que, después de 1. P 8 D D, C 2 A 2. R 7 D, CxD, recuperaba la pieza, pero las negras conservaban ventaja suficiente de material para imponerse. Un gran maestro polaco, Tartakower, decía siempre que jamás se ha salvado una partida abandonada por lo que recomendaba luchar hasta el último momento. En este caso veremos que tenía toda la razón, porque, como mostró recientemente el joven maestro inglés Hodgson, las blancas ganan este final. Y vamos a ver cuál es la sutilísima maniobra ganadora que encierra una gran belleza. Un estallido de felicidad Cualquier usuario desde su terminal puede pedir una información a la base de datos que pudiera estar situada a muchos kilómetros de distancias obteniendo una respuesta casi instantánea, estableciéndose así un diálogo entre ambos, aunque esta conexión no impide que desde otros terminales puedan pedir la misma información al ordenador. La telemática usa tres grandes soportes: el documento informático, la imagen y el sonido. Los sistemas de recuperación en línea se diferencian de los medios más especializados en que el terminal es el receptor doméstico de televisión y el enlace de telecomunicación el teléfono convencional. La utilización es fácil y sencilla, a base de menús, y los costes más reducidos. Transmite no sólo texto y números, sino también imágenes, aunque estáticas y no muy refinadas. No se limita a una sola función ya que puede aplicarse a una amplia gama de utilizaciones como el correo electrónico, telecompra, etcétera. Además, no está destinado sólo a especialistas sino al público en general. Cuando nos referimos a base de datos o banco de datos estamos relacionando a un sistema electrónico de almacenamiento en la que se puede acceder, recuperar, transmitir y difundir la información. Un sistema así se integra de un ordenador central, que es el que almacena la información, el terminal del usuario y unos enlaces por redes de telecomunicación. El contenido de las bases de datos se decide y diseña por los creadores de las mismas, siendo realizada la gestión del ordenador, la carga de información y comercialización del sistema por los centros de bases de datos. Las redes de telecomunicación cumplen la función de transportistas. En diálogo con el ordenador, a cualquier distancia y de forma instantánea, los usuarios, generalmente especialistas, realizan consultas y recepcionan información desde terminales informáticos, microordenadores, terminales para el tratamiento de textos, etc. Esta mañana, a las ocho y cuarto, murió María Teresa. Llevaba años con un cáncer que se ensañó en su cuerpo, especialmente en los últimos tres meses. Quienes la conocieron más joven- -tan joven como realmente era- -dicen que la muerta no era la misma persona: la enfermedad había convertido su carne en la de una viejecita. Pero lo que a todos ha impresionado es su rostro. La paz, la luz que emana. Y una de sus compañeras- María Teresa era religiosa- me cuenta que pasó la noche entera en coma, sin sentido. Y que exactamente a las ocho de la mañana tomó un momento su conciencia, se iluminó su rostro, sonrió con una sonrisa larguísima de felicidad e inmediatamente murió. ¿Qué vio María Teresa en ese momento? -me preguntan. ¿Qué fue lo que fabricó en ella esa indescriptible mirada de gozo? ¿Con qué se encontró? ¿Con quién? ¿Qué fue lo que hizo que muriese con ojos de enamorada, de mujer que se casa? ¿Por qué tras tantos años de dolor no se había empañado su sonri sa y por qué tras una vida difícil lo único que al final salió a flote en su rostro fue esa radiante felicidad? Daría oro por saber contestar a estas preguntas. Pero al fin no me queda otra respuesta que la de que esa sonrisa fue como el resumen de su vida, porque quien ha amado mucho descubre un día que todo el dolor del mundo es infinitamente menos importante que su amor. De María Teresa había hablado alguna vez en esta columnilla. En alguna ocasión cambié su nombre para que ella no supiera de quién hablaba, pero era ella. Ella, la que un día- hace meses- decía a sus amigas: Sé que aún no me voy a morir porque aún tengo ga 1. C 6 A R 2 C (lo mejor, ya que si 1... nas de vivir. Ella era la que se entusiasmaba R 3 C; 2. A 5 T R 2 C; 3. P 8 D D, ganando, al controlar el alfil el jaque del caballo en contemplando una pequeña planta que tenía 2 Ah 2. C 5 T R 3 C (a 2.7. R 2 T; 3. A 2 A en su mesilla, y comentaba: ¡Qué bonita es R 1 C; 4. P 8 D D decidiría, al coronar con ja- la vida! ¡Qué hermoso un mundo en el que que) 3. A 2 A Ü... (comienza la fantástica existe tanta belleza! Y lo decía sabiendo percombinación que lleva a la victoria) 3... fectamente que el cáncer avanzaba ya por su RxC; 4. P 8 D DÜ, C 2 A 5. R 6 RÍ... (la carne. dama es abandonada a su suerte, pero así el rey pasa a ocupar una fortísima posición de Ayer lloraban ante su cuerpo hombres de ataque) 5... CxD; 6. RSA! P 7 R (el negro pelo en pecho: los padres de las que fueron impide así la mortal amenaza. 7. AID, a la sus alumnas. Y lloraba, aunque muy poco, vez que avanza hacia la coronación del peón) tres lágrimas, con 7. A 4 R! (con la amenaza A 3 A mate, que anciana madre. una asombrosa entereza, su las negras salvan del único modo posible) 7... P 8 R C! 8. A 5 DÜ... (vuelve el alfil a Pero todos salían de ver su cadáver buscar el mate, ahora con la maniobra A 4 A- dos de una milagrosa alegría. Ante su poseírostro A 2 R) 8... P 7 A (si 8... C 2 C; 9. AxC! P 7 A; de muerta feliz ¿quién podía entristecerse? 10. ÁxC, ganando como en la partida) 9. A 4 A, P 8 C C! (de nuevo forzada, ante María Teresa era ayer un alegato contra la A 2 R puesto que si 9... C 6 A; 10. A 2 R! muerte y más contra la amargura. Durante 10. A 5 C! (ahora las negras tienen cuatro meses los médicos no sabían ya qué calmancaballos contra el alfil, pero éste dispone de tes aplicarle, estaba destruida por las radiaun camino que lleva al mate, de forma fulmi- ciones, pero su alma seguía estando entera. Y nante) 10... C 2 A (única, ante la mortal todo se resumía en aquel estallido de feliciamenaza 11. Á 8 R, pero el mate llegará desde dad que se produjo a (as ocho y cuarto de la el sector opuesto del tablero) 11. A 4 TÜ, y mañana. las negras quedan indefensas ante la amenaza 12. AID con mate imparable, pues si 12... ¡Qué envidia morir con ese rostro! Pero yo C 6 A; 13. Á 1 D. Jé que una sonrisa final como ésa hay que ga ¿Cómo se encontró esta increíble maniobra nársela a pulso, con un alma muy limpia, con tantos años después? La curiosidad y fantasía muchas ganas de vivir, con la certeza de que del joven Hodgson es la respuesta. Y asi te- vivir y morir son parte de un mismo y único nemos otra joya del ajedrez. gozo. 1 i 1 1 47