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f- I ABC r y i j g- m M tij) cfy Iq j tr f J j Iry pjyuj I- La experiencia, elemento fundamental para encontrar empleo S E descubre entonces que la En España ha existido siempre la idea de que los centros de edula formación universitaria es cación superior son instituciones totalmente desconectadas de la inadecuada a las exigen- influencia del mercado de trabajo. Las carreras que se estudian, la los contenidos cias del mercado de trabajo, que amplitud de la matrícula, los planes que determinan problemas que que se imparten y la metodología de enseñanza son no responde a las necesidades de la sociedad ha contemplado como hechos exclusivamente universila economía y que este hecho en- tarios, sin ocuparse demasiado de qué es lo que va a pasar con torpece la inserción correcta de los los estudiantes una vez abandonen las aulas. Es entonces cuando jóvenes en el sistema productivo. se advierte que los licenciados universitarios tropiezan con grandes dificultades para colocarse, o se sitúan en ocupaciones de ranLa falta de unos planes que es- go inferior al diploma obtenido. ¿Qué parte de responsabilidad cotablezcan las metas perseguidas rresponde a las i n s t i t u c i o n e s encargadas de la formación? por los organismos encargados de la formación no implica que la sociedad desconozca los males de nuestra Universidad. De antiguo ha existido entre nosotros la conciencia de una separación entre el saber y el hacer de nuestros universitarios. Ya en el siglo XVIII Oiavide decía que, después de acabados los cursos, ningún estudiante sale filósofo, teólogo, jurisperito ni médico; que cada uno se halle precisado a empezar nueva carrera y nuevo estudio para practicar de algún modo su profesión Dos siglos después la situación sigue siendo la misma. El énfasis sobre la profesionalización de l o s individuos como un fin primordial de la educación superior aparece E expresado reiteradamente, pero es- casamente practicado, y las relaciones entre la Universidad y la so- ciones educativas más prácticas, ciedad aún no han sido estableci- así como formar titulados de conodas en la que debería ser su cimientos y capacidades adaptadimensión. bles a las nuevas formas de trabajo previsibles ennueslrasociedad. lengua foránea. Los profesic profesionales, en muchos casos, se ven obligados a subsanar sus carencias tomando cursos de idiomas en centros especializados. Mezcla de cualidades Pero no se puede decir que exista un elemento determinante de la suerte que va a correr el solicitante de empleo. La decisión final es el resultado de una mezcla en la que cuenta el curriculum vitae y la adecuación personal medida en actitudes, capacidades potenciales, susceptibilidad para la integración en un equipo de trabajo y cualidades percibidas en el transcurso de entrevistas personales con los responsables de la selección. Cada empleador tiene en mente, a la hora de contratar nuevo personal, el tipo de funciones que el profesional va a cubrir y las aptitudes que debe reunir para adaptarse al puesto. La comprobación de la correspondencia entre cualidades personales y perfil del puesto es, sin duda, el elemento decisivo para la aceptación del candidato. Según los empresarios, salvo raras excepciones, todos los profesionales de carreras medias y superiores tienen bajo su mando a un número de personas y viven su vida profesional en un ambiente de relación social err et que- la oomm msr laboral es una exigencia manifiesta. Por ello el empresario no prefiere, la mayoría de las veces, a los muy inteligentes o a los estudiosos sobresalientes. El desea a los capaces de desenvolverse con naturalidad dentro del marco socioeconómico que es una empresa. Pesimismo El titulado conoce las dificultades que le esperan en su largo y penoso camino hacia un empleo. Puede que sus compañeros universitarios de anteriores promociones todavía no hayan encontrado trabajo y que sus desalentadores comentarios contribuyan a acentuar un pesimismo gestado en los años de carrera. Otros sectores de la sociedad se muestran también pesimistas. Los empresarios, según diversas encuestas realizadas por el Ministerio de Trabajo, califican mayoritariamente de negativas las perspectivas de trabajo para licenciados. Los profesionales en activo se manifiestan en parecidos términos, aunque recalcan que también ellos tuvieron en su día serias dificultades para conseguir una primera oportunidad profesional, lo que, en todo caso, supone un rayo de esperanza. Ante estas perspectivas (exceso de licenciados y aumento del desempleo) ¿qué se puede hacer? Las soluciones que proponen los expertos son similares a las intentadas ya en Europa occidental: limitar el crecimiento de estudiantes universitarios en favor de otras op 140 A B C Requisitos Según la opinión mayoritaria de los empresarios, el expediente académico de los candidatos a un trabajo tiene escaso peso en la decisión de la selección, aunque sí permite pasar la primera c r i b a Probablemente porque consideran suficiente la formación teórica de los titulados para el tipo de trabajo que van a realizar; pero se quejan de la falta de práctica de los contenidos. De aquí que la experiencia profesional anterior sea muy apreciada. Los empresarios, por encima de los conocimientos formales, consideran necesarias otras cualidades: conocimientos prácticos, capacidad para las relaciones humanas, dotes de mando, etcétera. Pero también hay quien opina que la experiencia no es un requisito decisivo. Según los Centros de Orientación e Información de Empleo, las demandas de las empresas destinadas a licenciados universitarios no adjudican demasiada importancia a la experiencia. No obstante, normalmente, se trata de organizaciones- que- cuentan con un período de formación dentro de la empresa para paliar o suplir los déficit formativos de los licenciados. res de empleo, detectan la trascendencia que tiene el dominio de una Un ejemplo de esto es el de las empresas que contratan titulados en prácticas, acogiéndose a los acuerdos suscritos por el Instituto Nacional de Empleo y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales. Con dichos contratos, más flexibles que los habituales y con una serie de ventajas y bonificaciones para el empresario, se quiere establecer esa conexión entre las aulas y los centros de trabajo, ya mencionada anteriormente. Actualmente los contratos en prácticas se rigen por el real decreto de 31 de octubre de 1984. Los empresarios mantienen que, aun en el supuesto de que los conocimientos teóricos y prácticos fueran correctos, no lo son; se olvida que los titulados están destinados, en muchas ocasiones, a ocuLos idiomas par puestos de mando, alto o meEs frecuente ver en los anuncios dio, y no t i e n e n el menor que demandan profesionales algu- conocimiento de cómo desarrollar na referencia a la necesidad del los recursos humanos con que conocimiento de algún idioma ex- cuenta la empresa. tranjero, generalmente inglés. Las El resultado de la sobrevaloraempresas quieren titulados que ción de las cualidades personales puedan entenderse con otras comproduce que en los modelos de sepañías situadas en el extranjero, o lección de personal de las sociedacon delegaciones de la misma, sin des modernas una serie de critenecesidad de recurrir al intérprete. rios, como son la educación, expeAsí se manifiestan los encarga- riencia, edad, sexo y estado civil, dos de la selección de personal actúen como tamiz para filtrar a los cuando valoran la importancia del candidatos potencialmente adecuaconocimiento de una lengua ex- dos, estableciéndose la decisión fitranjera como integrante del proce- nal en función del juicio del emso- selectivo. Esta valoración es- pleador sobre aptitudes y conducta compartida por la mayoría de los li- de aquéllos. cenciados en paro, quienes, en su D. E. cotidiana experiencia de buscadoDOMINGO 1- 11- 87