Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 ABC NACIONAL DOMINGO: l Th 87 R. P. -E) problema jamás se ha planteado de estos términos. Al evitar que una zona de la Comunidad Europea sea víctima déf terrorismo y de los disturbios que lo acompañan, al sostener la paz pública en España como en cualquier otro Estado europeo, sólo damos nuevas oportunidades al futuro de Europa. Se trata de servicios de interés mutuo. Por supuesto contamos con que España se preocupe con nuestros terroristas de Ipárretarrak, que a menudo tienen una tendencia a buscar un refugio en España. Y luego con que los controles de la inmigración y de los inmigrados en situación irregular se efectúen con toda eficacia en las fronteras externas a la Comunidad. En el interior de la CEE es esencial que las relaciones de Estado a Estado no sean siempre ocasión de regateo y de pequeneces, que podamos colaborar con toda sinceridad. Esta es nuestra política. Otra razón nos ha convencido de la validez de esta dirección finalmente innovadora, y es el hecho de que el terrorismo engendra al contraterrorismo. Aquí me refiero al GAL. En los años que precedieron al ochenta y seis, este contraterrorismo se fue desarrollando. Nosotros nos oponemos a todos los terrorismos y a todos los contraterrorismos. El terrorismo es ciego. Por definición, asesina a individuos que se hallan en el territorio francés, a personas defendidas por las leyes y las autoridades francesas. Esta es la razón por la que yo pedí que las autoridades españolas controlasen que no hubiese contraterrorismo en nuestro territorio. Les indiqué, creo de murara muy explícita, que si no lográbamos r e a tados por ambas partes, ello podría cuestionar nuestra cooperación. Ha habido muchas ambigüedades, pero el Gobierno español nos rindió público y muy directo homenaje relativamente a varios puntos de nuestra acción, y se lo agradezco. Deseo de todo corazón que nuestros esfuerzos tengan buen éxito, y particularmente que los intereses franceses estén bastante protegidos en España, me refiero en especial a los vehículos. J. -J. L. -En la lucha antiterrorista el Gobierno francés parece, entre los países desarrollados, haber tomado la iniciativa. ¿De qué modo? El terrorismo engendra contraterrorismo. Me refiero al GAL Tenemos la certidumbre de que gran parte del terrorismo internacional llega del Líbano J. -J. L. ¿En nuestros países ha sustituido, en su opinión, el terrorismo internacional a la guerra convencional? ¿Cuáles podrían ser las armas psicológicas que se les podrían oponer? R. P. -Es un hecho: el terrorismo es un aspecto de la guerra moderna. Pero no apareció en los años setenta, como suele escribirse. Bien lo sabe España. Y Francia, antes de las dos guerras mundiales, tuvo que sufrir conspiraciones anarquistas. El terrorismo se ha manifestado en el Próximo Oriente desde hace mucho tiempo. No olvide tampoco que un atentado terrorista en Sarajevo fue el pretexto de la primera guerra mundial. Hoy día el terrorismo es mucho más temible. Los progresos de la circulación aérea y la miniaturización de los explosivos nos obligan a modernizar nuestra respuesta. Lo que es indisles Pasqua y yo quedamos muy satisfechos de las respuestas que nos fueron dadas. Dicho esto, si de vez en cuando la Prensa prefiere hablar de la enfermedad y no del remedio, ¡esto es parte del juego! J. -J. L. ¿Por qué será que a los Estados que financian el terrorismo internacional no los denuncian oficialmente los países que son sus víctimas, y Francia en particular? Líbano R. P. -Por una razón muy sencilla, y es que para acusar a quien sea uno tiene que estar seguro de disponer de pruebas. Cuando hay un arresto de terroristas y se desmantela tal o cual grupo no siempre es posible alcanzar a los responsables de más aítura. El primer ministro Jacques Chirac lo dijo él mismo: si tuviéramos un día la certeza de que tal o cual Estado ha financiado, organizado, ordenado una u otra acción terrorista reaccionaríamos con todos los medios de que disponemos. Pero no proferimos acusaciones así como así. Pero sí tenemos una certidumbre absoluta: gran parte del terrorismo internacional nos llega del Líbano. Ahora bien, el Líbano se caracteriza por una gran debilidad de su Estado, una regresión a luchas feudales con todas las técnicas modernas. Esto plantea un problema mayor y no es fácil remontar de allí a los Estados que serían responsables. Pero tampoco creo que se pueda decir que Francia no toma precauciones para con ciertos Estados. Basta pasear por las calles de París para saber que algunas Embajadas están muy vigiladas y muy estrictamente controladas. No es porque nos figuramos que tal o cual Estado sea terrorista; pero sólo consideramos que todos los individuos que están en el territorio francés y han sido convocados por las autoridades de Justicia, a menos de estar protegidos por convenciones diplomáticas, deben responder a esa convocatoria y a las preguntas que se les haga. Esto es lo que se llama un Estado de Derecho. J. -J. L- Por tradición, su tarea es difícil y mal recompensada en términos de popularidad. ¿En qué se inspira el optimismo de su acción? R. P. ¡Mal recompensada, eso sí! Pero no soy ni optimista ni pesimista, trato de ser realista. Le podría contestar que lo que me motiva es el sentido de las responsabilidades y del deber. Estuve en los sitios de muchos atentados en los minutos que siguieron... Trato de evitar al máximo que se repitan tales desafueros. Mi primer pensamiento se dirige a las víctimas de estos crímenes: mujeres y niños, hombres asesinados, heridos, condenados a sufrir secuelas para toda la vida... ¿Cómo podría uno quedar indiferente? Jean- Jacques LAFAYE Nadie puede estar seguro de obtener resultados con una negociación, pero al terrorismo no se le puede vencer con acciones puramente policiales pensable entender es que la democracia sigue siendo un lujo; toda ventaja en términos de civilización es, por su naturaleza misma, frágil ¡Es más fácil desestabilizar nuestras sociedades complejas! Por eso tenemos que estar sobreaviso. Como le dije ya, la sensibilización de la opinión puede ser un factor determinante. J. -J. L. -EI papel de los medias que acrecientan el eco de las acciones terroristas, también tiene mucha importancia en esta lucha. ¿Cómo enjuiciaría usted la actitud de la Prensa respecto al terrorismo? R. P. -La libertad de la Prensa es un beneficio y una garantía de la democracia. ¡La Prensa es la Prensa! Ahora la ambición de todo movimiento terrorista, marginalizado, es conseguir a toda fuerza que la opinión lo crea capaz de golpear donde y cuando quiera. Nosotros tratamos de hacer pasar el mensaje opuesto: que nuestro sistema de seguridad no les va a permitir golpear en cualquier sitio o en cualquier momento y que aquí estamos. En varias ocasiones hemos pedido a la Prensa francesa en su conjunto que hiciese un black- out total durante algunas horas o algunos días sobre ciertas operaciones. Char- Cooperación internacional R. P. -Creo que hemos dado un impulso importante, pero no se trata de un campeonato, con primeros y últimos. Este pasado mes de mayo el ministro Pasqua y yo organizamos en París la reunión de los ministros del Interior de los grandes países industrializados. Era absolutamente necesaria. Al terrorismo, que ignora las fronteras, no se le puede combatir duraderamente sino con la condición de que haya una buena cooperación internacional. A nivel político el horizonte está bien aclarado ahora. Todavía faltan progresos, como es obtener el afianzamiento de la cooperación entre los pesquisadores que trabajan sobre él terreno. Después de todo son ellos (os que conducen las operaciones. Para darle un ejemplo, en el momento de nuestra operación en el País Vasco francés ciertos funcionarios españoles han podido, en un despacho vecino, seguir y utilizar todos los detalles, todas las informaciones que recogimos. Con los medios modernos se puede acelerar la transmisión, esto es un elemento capital. Incluso hasta hace poco tiempo se tardaba diez días, y era siempre demasiado tarde. Lo esencial es conocerse y tener los respectivos números de teléfono.