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Galería Ansorena Alcalá, 54. Rafael Botí Noviembre De 250.000 a 2.500.000 pesetas Galería Duran Serrano, 30 Cestero Hasta el 14 de noviembre De 125.000 a 500.000 pesetas S ya una observación casi tópica ésta de que el nuevo realismo es, entre otras cosas, una reacción frente a las negaciones de la figuración. La abstracción pudo ser en su día, también, una reacción frente a los extenuados naturalismos. Recordemos que el verismo ortodoxo de la Contrarreforma fue una reacción afirmativa frente a lo que la Reforma negaba. Los pintores del realismo nuevo, hoy, lo que hacen es afirmar otra vez la primacía de los seres y de las cosas que los acompañan sobre el insular experimentalismo del art pour l art y así es como hemos de entender las obras de Naranjo, Rivera, o Huertas Torrejón. Y así también la obra de Cestero, tan extraordinario dibujante y delicado colorista. Decía Osear Wilde que la fantasía no se atreve a ser tan extraña como la realidad, y el mundo de Sebastián Cestero, de tan real que es, se nos figura absolutamente fantástico. Estas imágenes elementales se han transformado en complejas alusiones pretéritas, y es exactamente el poder evocador que tienen el que las informa de un encanto poético singular: el encanto poético de lo E Principio para un final desusado Cestero compone una suave alegoría del mundo que nuestro mundo se ve en trance de olvidar, y lo hace arriesgándose a las extremosidades más antagónicas a lo que se lleva, en un testimonio consciente y puede que retador. Nada hay hoy tan revolucionario como ser honradamente conservador. Nada tan agresivo hoy como las imágenes de un realismo poético. La mugre ya es pompier La pulcritud es revolucionaria. Hay que revisar nuestro concepto de lo kitsch A M c Paisaje de Torremolinos posibilidad miste- juvenil. La felicidad de los penúltiriosa es esa que en- mos instantes prevalece sobre toda riquece las obras de otra cosa. los pintores que alcanzan la máxiY en esto meditaba yo mientras ma plenitud de la edad? Es una veía estos cuadros de Rafael Botí rara posibilidad de expresión su- (Córdoba, 1900) tan jugosos, tan prema que los aproxima más a espontáneos, libres del todo ya de nuestra sensibilidad. Es el uso sor- la premiosidad a que la disciplina prendente de una libertad que tras- obliga antes de que el gran temblor ciende cualquier norma, que los creativo oriente, libérrimo, la mano identifica más y más con los hasta del pintor ¿por qué no entender entonces casi ocultos veneros de así la novedad de La lechera de su intimidad. Así el Autorretrato Burdeos En estas obras de su de Tiziano, pintado a los ochenta y poderosa ancianidad, Rafael Botí nueve años, muchísimo más vital se corrobora como un colorista que la dorada Dánae Así La puro, sin violencias, tan poco natulechera de Burdeos del Goya de ralista como sensiblemente vecino los ochenta y un años, y Le pont a los nabis con los que lo comjaponais de Monet en la versión paraba su maestro Vázquez Díaz: de sus ochenta y cuatro años, y los Yo incluyo a Rafael Botí en la facuadros de Vázquez Díaz de los milia de los Nabis de la escuela años sesenta... La pincelada, tem- francesa, llamados iluminados, blosa ya en su maestría, supera la idealistas: Sérusier, Bonnard, Gauformalidad del dibujo con una sen- guin, Denis, Regoyos... ¡Qué pesualidad luminosa que, para enten- netración tan sutil la de don Daniel! dernos, llamaremos impresionis- Porque hay que ahondar para desta Las obras de la alta edad mez- cubrir este puro pintor que es Raclan a la suprema posibilidad fael Botí, en cuya obra los símboexpresiva el encanto de una, mila- los son, una vez más, los patios de grosamente recuperada, vacilación su ciudad amada, la honda Córdoba de las plazas solitarias, nostálgicas visiones alternadas con la primavera y el otoño de Torrelodones, todo ello entonado en una unidad espiritual de elegancia suprema. Un noble silencio musical la música callada, la soledad sonora ampara estas visiones, y hay en los últimos paisajes una suavidad de contornos y una fusión de tonos tan rigurosas como poéticamente musical. La mano expertísima y más libre que nunca, en vez de acentuar con nervosidad el trazo, lo que hace es dejarse ir en mágica morbidezza Estamos ante el Rafael Botí más convincente y más seductor. ¿Q kUE Aguado Galería Rembrandt Orense, 35 Hasta el 14 de noviembre De 150.000 a 400.000 pesetas H Patio de la judería 140 A B C A. M. CAMPOY E aquí, abierta de pronto, una ventana convidándonos a contemplar el gran paisaje. Una ventana abierta al paisaje intrínseco, rescatado franciscanamente de los ismos que lo tenían condicionado. Porque en los últimos largos años de pintura paisajística no se trataba tanto del testimonio en sí como de la manera en que solía ofrecérsenos, con lo que si ganábamos en interpretaciones perdíamos en la noticia fide Paisaje madrileño digna del natural. De ahí la novedad que viene enriqueciendo la pintura de Carlos Aguado: recupe- ceridad, su franciscanismo: Emperar para la historia de unas tierras queñecerse él junto a la Naturale (Madrid, la Casa de Campo, Chin- za. Los que atendemos hace chón, Guadalajara) su vera ima- tiempo el quehacer de Carlos gen. Pero lo original, aquí, la ori- Aguado percibimos una depuración ginalidad sutil de Carlos Aguado, constante en él, una factura menos consiste precisamente en no privar subordinada a la materia, tan rica al paisaje de sus características siempre; una unidad que trascienprimarias. Podría el pintor, de que- de la variedad de los asuntos. El rer, pintar un paisaje que sólo re- pintor se encuentra ahora en su motamente se apoyara en el natu- gran ocasión, capaz como es de ral. Pero tales alardes son ya poco personalizar un testimonio querido, menos que pompiers Lo original, por otra parte intrínseco. El nuevo a estas alturas, consiste en todo lo realismo anlaza así con su mejor contrario: en dejar al paisaje que tradición. sea él mismo, sin dejar al mismo tiempo que sea ya pintura. Esa es la hazaña del pintor, su difícil sinA. M. C. JUEVES 29- 10- 87