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-Premios Príncipe de Asturias- Bajo la atenta mirada del Rey, Don Felipe pronuncia unas palabras durante la entrega de los premios Príncipe de Asturias 1982 ciedad civil en un país mordido por la violencia terrorista y por el azote de los narcotraf ¡cantes. El Espectador y El Tiempo han sufrido en su propia carne la violencia: terroristas y narcotraficantes han encontrado un blanco para sus tiros en los periodistas libres de estas dos publicaciones. Esta lucha permanente e insobornable ha costado la vida a numerosos periodistas colombianos, entre ellos a don Guillermo Cano, director de El Espectador asesinado en diciembre de 1986 tal como se afirma en el acta del Jurado, donde se destaca el papel de los medios informativos como portavoces y defensores de las más nobles demandas de la sociedad civil, especialmente en situaciones de riesgo El premio concedido en España a los dos periódicos respondió a una propuesta del embajador de nuestro país en Colombia, Manuel García Miranda, que contó con el apoyo unánime de un Jurado del que formaron parte, entre otros, Manuel Fraga Iribarne, Santiago Carrillo, Francisco Pinto Balsemao y Jesús Aguirre, duque de Alba. El Tiempo en un editorial publicado al día siguiente de la concesión, señalaba que el acercamiento de España y América es cada día más trascendente. Al distinguir a periódicos del Continente, recuerda los vínculos fundamentales de los componentes de lo que fuera el imperio español La ocasión se presta para resaltar la urgencia de JUEVES 29- 10- 87 unir cada día más a España e Iberoamérica El editorial reflejaba la opinión de los colombianos ante una distinción que contó con el apoyo del presidente Virgilio Barco y del ex presidente y también premio Príncipe de Asturias, Belisario Betancur. El diario El Espectador fue fundado por Fidel Cano en MedeIlín, trasladándose posteriormente a Bogotá, donde se edita actualmente. En el campo político destacó desde su creación por la defensa de la libertad de expresión, de los derechos humanos y de la democracia. También ha destacado la actividad del diario en los campos docente y de investigación periodística. La intensa campaña en contra de los narcotraficantes le costó la vida a su director. Este asesinato produjo una reacción nunca antes sucedida: todos los medios de comunicación de Colombia suspendieron sus emisiones y guardaron silencio durante veinticuatro horas. El Tiempo de Bogotá, está considerado como el más importante diario colombiano y uno de los más destacados de Iberoamérica. Fue fundado en 1911 por Eduardo Santos, quien llegaría a ser presidente de Colombia. En los últimos tiempos se ha destacado por su lucha contra el narcotráfico y la violencia social y guerrillera. Tiene una tirada de 250.000 ejemplares diarios y 450.000 los domingos. En sus setenta y seis años de vida ha acumulado un prestigio que supera el ámbito nacional, y que a lo largo de estos años se ha constituido en uno de los grandes ejemplos del periodismo iberoamericano. Su actual director, Hernando Santos, ha declarado que el periódico propuso recientemente la incautación de los bienes de los narcotraficantes, y nuevamente la propuesta desató una ola de anónimos y amenazas contra los directivos del diario veces al año, coincidiendo con las vacaciones que tengo en la Universidad de Yale. Sin embargo, este año será algo especial y pasaré una temporada más larga: he llegado en octubre y estaré varias semanas impartiendo clases. En Juan José Linz, el Jurado ha querido reconocer, al otorgarle el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, su relevante aportación a la sociología política contemporánea La obra del profesor Linz abarca el estudio del funcionamiento de las democracias, los regímenes autoritarios y fascistas, la transición a la democracia, las actitudes electorales y los partidos políticos. Sus investigaciones- según los miembros del Jurado que le otorgó el premiohan tenido una considerable proyección internacional y han influido en el progreso de las Ciencias Sociales, y su magisterio ha sido decisivo para el avance alcanzado hoy por la sociología política en los países iberoamericanos. Linz había sido finalista de este mismo premio en 1986, pero como recuerda quien lo obtuvo en aquella ocasión, el psicólogo José Luis Pinillos, yo recibí su felicitación y le dije que el año que viene sería yo quien lo felicitase a él y por eso fue Pinillos, en nombre del Jurado, quien comunicó a Linz la concesión del premio. La única respuesta que escuchó ese día al sociólogo español fue: Me siento muy honrado de formar A B C 23 Iinz, en el progreso de la Sociología Política Se dice que Juan José Linz ha sabido conjugar el goce por conocimiento y el desarrollo de un prolífico magisterio que le ha llevado a ser el iniciador de varias promociones de jóvenes sociólogos españoles. Nacido en Bonn en 1926 e hijo de padre alemán y madre española, Linz se traslada a vivir a nuestro país a la muerte de su padre. Estudió Derecho y Ciencias Políticas y Económicas en Madrid. En 1950 fue becado por la Universidad de Columbia para estudiar sociología. Once años después vuelve a Estados Unidos, para impartir enseñanza en las Universidades de Stanford, Berkeley y Yale. Aunque en muchas ocasiones fue invitado para acogerse a la nacionalidad norteamericana, Juan José Linz prefirió seguir considerándose y siendo español. Normalmente- d i c e- viajo a España unas cinco