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Tecnhociencia: Laín destaca la necesidad de la ética Madrid J. L. Fdez- Checa El profesor Pedro Laín Entralgo, director de! a Real Academia Española y catedrático de Historia de la Medicina en la Universidad Complutense, señaló ayer, en el transcurso de! debate Juicio a la Ciencia que la aplicación de cualquier innovación tecnológica requiere de una decisión previa de tipo ético. Este debate, incluido en el programa de actos de Tecnhociencia 87 contó con la participación de los profesores Joaquín Cátala de Alemany, José García Santesmases, Alfonso López Quintas y Carios Sánchez del Río y Sierra. Todos ellos coincidieron en ma. nifeiar que la Ciencia y la Tecnología son intrínsecamente buenas pero que sus aplicaciones pueden no serlo. En este sentido, el profesor Laín Entralgo afirmó que los avances científicos y tecnológicos preocupan en gran medida a la población. Seña ¡ó tres factores que inciden en dicho temor: en primer lugar, nunca la ciencia había acumulado tanto poder; en segundo lugar, nunca había contado con tanto prestigio y, por último, las consecuencias de dichos avances son desconocidas. Esta circunstacia plantea una relación problemática entre hombre y ciencia, pero es un hecho que nació con la creación de la primera hacha de sílex. Desde aquel momento, cualquier avance tecnológico ha requerido una decisión ética sobre su utilización. Tecnhociencia 87 inaugurada ayer por Gustavo Villapalos, rector de la Universidad Complutense, en la Facultad de Ciencias Físicas de dicha Universidad, se extenderá hasta el próximo día 30. Además del debate realizado, dicho certamen cuenta con unas jornadas técnicas en las que se abordarán diversos aspectos científicos y tecnológicos. Al mismo tiempo se realiza una exposición de material técnico y científico. El objetivo planteado por los organizadores, ¡a asociación juvenil IUVE y la Facultad de Ciencias Físicas de la Complutense, consiste en plantear una reflexión sobre la importancia de que el proceso científico sirva al hombre y, por otro lado, la necesidad de encontrar cauces de acercamiento entre la Universidad y la empresa. Proyecto PAD: Un sofisticado avión no tripulado para interceptar misiles- crucero Su fuente de alimentación es la energía procedente del Sol Madrid. C. I. de Bustos Defender un vasto territorio del silencioso ataque de los misiles de crucero podría llegar a ser posible si varios ingenios de la compañía norteamericana Boeing Aerospace demuestran su eficacia: nubes de gas que hacen estallar los misiles, un barrido en busca de sus huellas o la Perpetua Detección Aérea (PAD) nologías y evita el quedar supeditado a eilas. La iniciativa se debe a un grupo innovador de doce ingenieros que se han replanteado la defensa estratégica, y apunta hacia la búsqueda de la máxima seguridad. Aparte del proyecto estrella PAD, se tienen en cuenta conceptos como el envío de microondas de alta potencia desde la Tierra a satélites en el espacio, que a su vez las reflejarían de nuevo a la Tierra, creando una cortina de microondas en las proximidades de posibles misiles enemigos. Estas microondas, cubriendo un área tan amplia, emitirían una señal lo suficientemente fuerte como para sobrepasar el límite del radar y provocar el choque del misil antes de que llegue a su objetivo. Este proyecto se conoce con el nombre de Máscara Proyecto ABC Queda patente, de esta forma, que frente al antiguo concepto de defensa estratégica se impone ahora la defensa aérea, capaz de inhabilitar los nuevos misiles de crucero. El programa norteamericano de defensa para los años 1988- 1992 deja atrás la simple investigación en la detección y hace hincapié en la investigación en misiles de largo alcance, vigilancia armada, dirección de combate, medidas de supervivencia y sistemas de control y comunicación. De entré todos los proyectos destaca el ya mencionado PAD (Perpetual Air Detection) que desarrolla Boeing, -en su rama de aviación militar. Consiste en una plataforma no tripulada especialmente diseñada para detectar misiles de crucero, con unas alas de amplia superficie y un fuselaje de gran longitud. Este fuselaje albergaría una fila de radares que facilitaría la localización de dichos misiles. La energía solar desempeña un papel fundamental en este proyecto. No en vano es la principal fuente de energía del PAD: grandes paneles solares cubrirían la ancha superficie de las alas. Los paneles consistirían en finas películas de células de gran capacidad conversora, mientras que el diseño de las alas buscaría siempre la máxima iluminación de estas células solares. Durante la noche, la energía se obtendría gracias al poder regenerativo de células de hidrógeno y oxígeno sometidas a una fuerte presión. Otra alternativa a la energía solar podrían ser microondas emitidas desde tierra. Para asegurar la iluminación solar, el PAD estaría dotado de importantes accesorios, pero limitado a latitudes por debajo de los 45 grados. También sería capaz de volar a grandes alturas con ei fin de evitar las inclemencias del tiempo y permanecer a salvo de cualquier posibilidad de ataque. Durante la noche, reduciría su altura de vuelo con el fin de ahorrar su poder de propulsión. Materiales muy ligeros, fundamentalmente compuestos, junto con su larga vida (sólo limitada por la necesidad de un periódico mantenimiento en vuelos superiores a los doscientos días de permanencia) su capacidad de alcanzar grandes alturas y su amplia cobertura permiten que desempeñe las funciones de varios aviones de reconocimiento y reúne bajo costo e innovación. Este programa de iniciativa de defensa aérea se basa esencialmente en la evolución de las tecTambién se contempla la posibilidad de cegar a los misiles con nubes de gases o sustancias químicas que intercepten su trayectoria (proyecto ABC o Aeorso! Burnout Clouds) Entrar en ¡a nube de gas equivaldría para el misil a una acción suicida. El proyecto Sting consiste en dos aviones (uno volando a baja altura y otro a gran altura, que actúa como nodriza que albergan enjambres de pequeños misiles. La nave nodriza enviaría pequeños misiles de bajo costo al encuentro de los grandes misiles de crucero. Por su parte, el avión que volase a baja altura enviaría también- a través de cables de fibra óptica que permitieran su retorno- pequeños misiles que exploraran a diferentes alturas para localizar misiles de crucero volando a baja altura. Paradójicamente, la eficacia del sistema radica en su simplicidad. Ei último de los proyectos es el llamado Fence basado en radares que desde tierra rastrean las peculiares huellas del radar de los misiles. El mecanismo de estos radares se basa en una compleja red de conexiones entre procesadores de datos y una base de lanzamiento de misiles desde tierra.