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S 8- 7 ABC RELIGIÓN MIÉRCOLES 28- 10- 87 La cortina del secreto no impidióla difusión de los documentos conclusivos Cincuenta y cuatro propuestas de los obispos, elevadas al Papa Ciudad del Vaticano. S. M. Como era fácil de prever, los documentos elaborados por los padres sinodales y protegidos por una espesa cortina de secreto, saltaron ayer el muro, y a mediodía se vendían en la Sala de Prensa del Vaticano por la modesta cantidad de trescientas pesetas, el precio real de las 36 fotocopias que los contenían. Se trata aún de textos provisionales, ya que habrán de incorporarse a ellos las modificaciones expuestas en la votación de ayer. El más importante y amplio de estos textos es el de las 54 proposiciones que los obispos elevan a Juan Pablo II para que, sobre su cañamazo, elabore el habitual documento que los Papas trazan después de cada Sínodo. Pero ambos textos siguen la misma estructura, más exhortativa en el mensaje, más afirmativa en las proposiciones, por lo que las coincidencias y repeticiones son abundantes. Los aspectos más novedosos de las proposiciones son los siguientes: -L a proposición tercera define la naturaleza del seglar y afirma que ios fieles laicos, varones y mujeres incorporados a Cristo por el bautismo, disfrutan de lá misma dignidad cristiana, y todos ellos forman el pueblo de Dios A continuacián la proposición cuarta señala el carácter secular de la vocación seglar: yunque toda ia Iglesia tiene alguna dimensión secular, esta dimensión pertenece de manera especial a los laicos, pues ellos viven en el mundo para que el mundo se haga oblación grata a Dios -L a proposición novena se refiere a los carismas en la Iglesia. Señala que éstos se dan en la Iglesia y pueden darse en los seglares. Pero no siempre es fácil distinguir la autenticidad de los mismos. Por lo que es necesaria una discreción de espíritus y los obispos deben ser los defensores y los promotores de los carismas -L a décima se refiere a las diócesis y parroquias. Y afirma que a forma plena de ¡a Iglesia se realiza en la diócesis Señala que en ellas ha de promoverse el uso de las consultas y colaboraciones, con la participación de seglares, a través d e la creación de Jos consejos pastorales y el frecuente recurso a ellos Igualmente la parroquia debe seguir siendo la expresión fundamental de la vida de la Iglesia que debe permanecer como el lugar primario en el que se realizan la liturgia y los Sacramentos Es necesaria a colaboración de los seglares en los diversos órganos de la pastoral y en los movimientos y organizaciones de apostolado. A los laicos corresponde el derecho y la obligación de participar activamente en la vida eclesiai. Particularmente ejercen los fieles esta responsabilidad en los varios Consejos -L a renovación de las estructuras parroquiales pide qué se utilice todo lo que permite el Derecho Canónico, que se fomenten las pequeñas comunidades, que se permita más actividad, a los laicos allí- donde faltan sacerdotes, que se fomenten las celebraciones paralitúrgicas y: las devociones populares. Los nuevos, movimientos deben tener espacio, informado siempre el obispo y con la debida consideración a la ordenación de la diócesis y la región El juicio de estos movimientos corresponde a los obispos, a las Conferencias Episcopales o al Papa cuando se trata de movimientos internacionales. La proposición 18 se refiere a los nuevos ministerios en la Iglesia y señala que muchos cristianos laicos están prontos a cooperar en la vida ecleiástica y pueden hacerlo de varias maneras en cuanto puede ejercerse sin la ordenación sagrada. Estos oficios de los laicos conciernen al campo caritativo y social, al matrimonio y la familia, a la catequesís y la litur- Las mujeres no podrán acceder al sacerdocio. Puede estudiarse la posibilidad del diaconado gia, a las actividades pastorales e incluso al gobierno de la comunidad -S e habla después de la participación de los cristianos en política, por el uso del voto y la participación personal siempre en defensa de los valores humanos y con la debida formación en la doctrina social de la Iglesia. Deben luchar por la paz en el mundo y la dignidad de la persona. -U n amplio apartado se dedica al tema de la mujer y se señala que es necesario que la Iglesia reconozca todos los dones de la mujer, igual que del varón y que los use para su vida y misión Se señala, de paso, que las mujeres no podrán acceder al Sacramento del Orden, y se indica que, en lo referente al diaconado, será conveniente que las Iglesias locales realicen un estudio histórico, teológico, pastoral y ecuménico del tema. El mensaje sinodal entreabre la puerta de la Iglesia a los seglares Ciudad del Vaticano. S. M. El segundo de los documentos sinodales es el mensaje que los obispos dirigirán a los seglares como conclusión de sus debates. Es un texto de ocho folios, de carácter más exhortativo que ejecutivo, cuya primera redacción se debe a la pluma de monseñor Castrülón, obispo de Coiombia. Resumimos sus ideas principales para los lectores de ABC. -S e abre el texto con el reconocimiento de que el Concilio Vaticano II ha suscitado un dinamismo renovador, favoreciendo en todo el pueblo de Dios formas de participación y empeño misionero de los laicos Junto a ello el mundo actual plantea desafíos nuevos a la Iglesia. Y en ellos los laicos asumen un papel protagonista. Ellos, en efecto, están presentes en todo el tejido de la existencia terrena de los hombres Por todo ello, los obispos comienzan expres ando a los seglares su gratitud y su confianza al tiempo que señalan que los nuevos horizontes exigen respuestas nuevas -Describiendo el ser y papel del laico en la Iglesia, comienzan afirmando que tienen los fieles laicos una dignidad común con los clérigos y los religiosos con los que forman un pueblo único Todos son llamados a una santidad que les permita ser fieles testigos y siervos de Dios en el mundo. Así, la persona se compromete al seguimiento de Cristo, que cada uno hace real según su profesión El mundo: la familia, el ámbito de trabajo, la comunidad local, etc. ha sido siempre la tarea de los fieles laicos y debe ser hoy su programa impregnar estos ambientes con el espíritu de Cristo. -T o d o esto- dicen los obispos- nos lleva a descubrir más claramente que hoy la santidad no es posible sin un compromiso con la justicia, sin una solidaridad no excluyente con los pobres y oprimidos. El modelo de santidad de los fieles laicos tiene que incorporar la dimensión terrestre en la transformación del mundo según el plan de Dios -Señalan a continuación la presencia en la Iglesia de hoy de dones y carismas de Dios. Y añaden: Como pastores manifestamos nuestra voluntad de reconocer, discernir, animar y coordinar en la familia cristiana esos dones y carismas para dt r libertad al dinamismo transformador del Espíritu en la construcción del cuerpo de Cristo. -Dedican después un apartado a la Acción Católica y a los nuevos movimientos: Nuestra mirada agradecida va a la Acción Católica, que tantos frutos ha dado a la Iglesia y que presenta nuevas floraciones. Los nuevos retos reciben la respuesta del Espíritu también en nuevos movimientos que llenan de alegría y esperanza a la Iglesia. Será siempre un criterio válido de su autenticidad la integración armónica en la Iglesia local para edificarla, en la caridad, con sus pastores. -Sobre la presencia de los seglares en la vida de la Iglesia dicen: La convicción general del derecho a la participación plena en la construcción del mundo nuevo ha despertado, saludablemente, el deseo paralelo de una participación más amplía en la vida de la Iglesia y su acción en el mundo. Queda, sí, un amplio margen de participación, para hombres y mujeres, en el quehacer de la Iglesia, que, por otra parte, continuará clarificando el tema de los ministerios. Con referencia a la mujer proclaman los obispos que la dignidad de la mujer es en todo igual a la del hombre y afirman que continuarán estudiando los caminos para una participación cada vez más amplia y fructuosa de la mujer en la vida y acción de la Iglesia Reafirman que la parroquia sigue siendo el lugar ordinario en que los fieles se congregan para crecer en santidad afirman que ven con complacencia que se convierta en comunidad de comunidades y en el epicentro dinámico de las comunidades eclesiales de base y de los demás grupos Y exhortan a los fieles laicos a participar intensamente en la vida de sus parroquias, en la celebración del día del Señor, en los Consejos parroquiales y en las diversas formas de actividad y apostoíado.