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ABC A la izquierda, entrada principal al centro comercial de Mirasierra, con la escultura simbólica del edificio. Derecha, otro ángulo en el que se aprecian las franjas alternativas de la fachada, metálicas y de vidrio Arquitectura Centro comercial en Mirasierra, premiado en la Bienal Mundial de Arquitectura de Sofía (Bulgaria) 1987 N la cota más alta de Mirasierra (Madrid) zona residencial que tan bien puesto tiene su nombre, ya que está orientada mirando al Guadarrama, se había previsto en su planificación extenso terreno con el propósito de convertirlo en centro comercial cuando la densidad de la población así lo demandase. La rápida expansión edificatoria última, con los bloques de ciertas alturas alternando con los chalés adosados y las viviendas unifamiliares, determinó el realizar la idea de eje comercial con edificio más importante en lugar preferente: el centro comercial. Las rigurosas ordenanzas municipales no hacían fácil el proyecto, que se le encargó al joven arquitecto Rafael de la Hoz Castanys, el cual ha realizado una obra de madurez y seriedad considerables para profesionales de sus años. Rafa de la Hoz ha trazado en ese eje comercial varios edificios, de mayor o menor envergadura, unos ya terminados como el propio centro comercial y dos bloques simétricos de oficinas que cierran una especie de plaza, otros varios de una sola planta, y el último- a ú n en construcción- que albergará dos minicines y locales de cafeterías. Todos estos edificios con el sello común de los materiales empleados en fachada y unas líneas muy escuetas de distribución de volúmenes, sin adornos superficiales ni detalles a la moda que componen una arquitectura seria y mediJUEVES 22- 10- 87 E tada. Lo de la raza y el galgo está ya tan manido que no hace falta detenerse en ello, aunque en el caso presente sea auténtica verdad, ya que tiene a quién parecerse. De todo lo construido, el edificio más importante es el centro comercial, que se alza en una pequeña meseta rodeada de jardines y desde la que se divisa soberbio panorama. El solar para su construcción era de exiguas y difíciles dimensiones, un paralelepípedo de setenta metros de ancho por veinte de alto y diez de fondo, que corría el riesgo de que lo que allí se hiciese pareciese sólo un cajón. Y aquí es donde comenzó a funcionar la inventiva del arquitecto. El centro comercial se compone de sótano- aparcamiento, planta baja y dos plantas más, todo ello con estructura de hormigón. Las dos primeras plantas están ocupadas por un supermercado y tiendas especializadas, y la última por oficinas. Para evitar la monotonía de fachada continua, Rafa de la Hoz inventó amplio vacío en el centro del edificio, profundo portal iluminado cenitalmente por dentro, que determina las dos alas simétricas del edificio. Este entrante permite unir visualmentarfas dos plantas comerciales que quedan como espacio común, unido por escaleras mecánicas, que acceden a un patio cubierto en la segunda planta, al que se abren las tiendas de ese piso y la cafetería, situada estraté- Rafael de la Hoz Castanys gicamente en un ángulo que vuela sobre el portal. En la diversidad de materiales constructivos empleados en los alrededores (ladrillo visto, enfoscados de varias texturas y colores, tejados de pizarra o de teja árabe, piedras y mármoles de todos los tonos) el centro comercial y los otros edificios del eje ponen nota destacada de sobriedad colorista y de limpieza de material, ya que todos sus paramentos principales- tanto exteriores como internosestán recubiertos de franjas moduladas de chapa metálica color gri- sáceo tostado, que confieren gran solidez y prestancia a la edificación. Se trata de piezas prefabricadas- especie de sandwichs con el material aislante entre las dos plantas- realizadas expresamente para estas edificaciones de Mirasierra, y que, en vista de sus buenos resultados, ya han comenzado a emplearse en otras construcciones no exclusivamente industriales. Cada una de estas piezas tiene sólo seis centímetros de espesor, lo que supone un ahorro considerable de metros cuadrados en el edificio comparándolo con lo que hubiesen ocupado los muros de ladrillo de los métodos convencionales. Las fajas metálicas alternan con otras de vidrio reflectante de color similar, que permiten que las fachadas sean atractivas y al mismo tiempo evitan que desde el exterior se vea el interior de los muy distintos establecimientos. Una escultura de acero inoxidable y acero corten obra del escultor Ixidro, simboliza con sus dos alas abiertas las dos alas de que se compone el edificio, al cual le ha valido uno de los premios de la Bienal Mundial de Arquitectura, que se acaba de celebrar en Sofía (Bulgaria) por el sereno y a la vez dinámico balance de volúmenes, así como por el elegante lenguaje expresivo de sus elementos de cerramiento según la decisión del Jurado. Juan RAMÍREZ DE LUCAS ABC 25