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li- L LOVÍA íuavcmCnTC subre la inefable ctimpíñ inglesa y! TM carruajes ¿tlme dos bajo las toirci del casíillo Ue Wíndsor comp Jnían b mus, Tópic; i imagen de una postal de ünt in i. P e r o era h o y m a y o de J 987, cuanJú Juan RofcUís, cochero de Blanca Domecq y único español en el Royaí Wl d (lr Bürlitipanieduque de Eíjlímburgo, lorse Shoft t organizado por I mismísimo repó al pe canlo de í ¡u vehículo. Esiaba üispueilo a af ron lar los diversos obstáculos de este marylón tníre coches de caballos por el campo, üue se pre níaba aún más duro oe lo que solían serio los que se celebraban año tras ano en su Andalucía natal. Juan recügit las riendas. Sabía ic allá en JCTCZ la luz, el color y daveieo dorado de los cascabeles al caminar suslíluirían qui á burlones a la seriedad gris y verde que le rodeaba ahora. Allí, hahríji estallado ya la Feria del Cab: i o. Y tenía razón. Porque en i- l cür 1 í o de La PeñueJa, a unos 15 kilómetros de Jerez de la Frontera, la tierra parda brillaba ül sol y los dieciocho carruajes participantes en la prueba maratón del a S concurso Completo de Enganche de csra ciudad en fiestas aguardahan su tumo de salida. Hay un intercalo de dieí minutos entre coche y eijchc indicaría Joaquín Rivero, miembro díl Jurado. A su vez la dueña de la casa, Mercedes Domecq. esposa del rejoneador Fermín Buhórquez, subía también a su pescante. No habría Umonera- S liradas por un solo caballo como en arios anteriores. De modo que serían los troncos- como el suyo formado p o j dos pütrdlos jíivenes, los primeros en inidiir la marcha. Fermín iría detrás. El rejoneador compena en- cuartas al ipual ue Anioniü Carrasco, ei cochero c b casíi que controlaba, sin esfuerzo aparente, cuatro corcel es impacienten. Hacia Vico -cEslo no es una cuestión de fuerza- comentií é í l e- sino de habilidad y conocimienTo de la boca del caballo. Y de ej i enamienlo, claro. Sin una doma adecuada es imposible meierles veintiocho kdómcfros de campo en los que no sólo hay que sortear vallas, rías o terraplenes, sino también mantener el ritmo v la