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DOMINGO 18- 10- 87- RELIGION -tABC póg. 67 El Sínodo comenzará mañana la semana fundamental en sus decisiones El choque Cordes- Martini protagonizó las sesiones pasadas Ciudad del Vaticano. Santiago Martín, enviado especial El Sínodo sobre los laicos ha cubierto ya la mitad de su singladura. Resumiendo la semana podemos decir que en ella se planteó de forma clara la cuestión de la relación entre movimientos y diócesis, a partir de la intervención que realizó el lunes el cardenal de Milán, y que, después, terminadas ya las intervenciones públicas en el aula, el Sínodo se ha dedicado a preparar las propuestas que serán de nuevo debatidas en la asamblea. Tres han sido los puntos de interés más destacados durante esta semana en el desarrollo del Sínodo de los obispos. El primero tuvo lugar el lunes con la intervención del cardenal Martini, arzobispo de Milán. Martini debía haber hablado el sábado, pero se ausentó de la asamblea y pospuso su discurso para el lunes, lo cual le dio oportunidad para conocer la intervención que el sábado realizó monseñor Cordes. El debate verbal entre Cordes y Martini, el uno a favor de la autonomía de los movimientos y el otro pidiendo que, en lo pastoral, estos se sometan a los obispos diocesanos está siendo una de las notas más interesantes de un Sínodo en el que hay una gran unanimidad en todas las demás cuestiones. Cordes había comparado, en su discurso, a los movimientos con el vino nuevo del que habla el Evangelio, y había calificado a las estructuras de la Iglesia (diócesis, parroquias, Acción Católica) de odres viejos La acusación de Cordes (muy próximo a Comunión y liberación molestó a muchos padres sinodales, incluso a aquellos que simpatizan con los movimientos. Martini, con su oportuna ausencia del aula, pudo conocer la intervención de Cordes antes de hablar él y, así, el lunes, respondió al prelado alemán afirmando dos cosas: que se podía exagerar en la asignación de la categoría de carisma a cualquier movimiento que existiese hoy en la Iglesia y que, en todo caso, la Iglesia no puede ser calificada de odre viejo sino que es, según palabras del cardenal milanés, la esposa virginal y fecunda de Cristo En este contexto, que expresa las diferentes formas de entender la Iglesia que pueden coexistir dentro de ella, se produjeron otras dos intervenciones. El mismo lunes que habló Martini intervino también Alvaro del Portillo, prelado del Opus Dei. Aunque ia prelatura no se considera implicada en el concepto de movimiento laical se esperaba el contenido del discurso de su máximo dirigente. Del Portillo no quiso entrar en la polémica y se refirió a la llamada universal a la santidad que se dirige a todos los cristianos, laicos incluidos. El martes hablaron seis seglares sobre los movimientos. Tocaron puntos interesantes, como la relación de éstos con la Acción Católica, con las parroquias o con la política. Pero la intervención más destacada fue la última, la de Chiara Lubich, fundadora de los focolarinos. Aunque habló exclusivamente de las características espirituales comunes a todos los movimientos (descubrimiento del amor personal de Dios y deseo de responder a ese amor con una entrega radical) terminó su discurso intentando poner unas gotas de bálsamo en la polémica precedente y así agradeció públicamente a los obispos las veces que corrigen a los movimientos cuando éstos no contribuyen a fomentar la unidad en las diócesis. Lubich daba la razón así a Martini que, en su intervención, había afirmado que también los obispos podían ser una voz de Dios para ayudar a los movimientos a descubrir el camino. Buena nueva DIOS AMA AL CESAR Te pongo la insignia aunque no me conoces. Isaías. Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido y que cuando se proclamó el evangelio entre vosotros no hubo sólo palabras. Pablo. Pagad al César lo que es del César. Evangelio. Si algún creyente muy ingenuo redamase a un poderoso de este mundo, y el poderoso tuviera una información mínima, habría que contestarle: Yo no conozco a su Dios ál que usted invoca contra mí, pero tengo entendido que su Dios, sí, me conoce a mi, y que incluso, usted sabrá, me ha elegido. Dios no ejerce un poder coercitivo ni siquiera sobre los suyos, pero hace una llamada (vocación) universal a todos, y todos tienen, el cristiano lo sabe, la dignidad de llamados y asistidos por el Espíritu Santo con su omnipotente docilidad. Al cristiano, y por el hecho de serlo, todos pueden exigirle cuentas, ante el cristiano todos los seres tienen la máxima dignidad. En esto no hay posibilidad de rebaja alguna; todo desprecio permanente es pecado mortal (cese) permanente. Jesús, aunque parezca que sí, no contesta a la pregunta del tributo de forma definitiva, y hace bien; la ilegitimidad está en la pregunta. La respuesta concreta sólo interesa a los parlamentarios prácticos de ambos bandos. Jesús no quiere acuerdos preferenciales, Jesús confía en la honestidad de unos y en la sola armadura de la fe de los otros. Lo que no surja de aquí manda respetarlo hasta la siega, donde ya claramente la paja es paja y el trigo es trigo. Lo malo de las sonrisas es que se les ven los dientes. Es normal que fuera de la Iglesia haya dudas sobre su verdadera misión, una Iglesia aplaudida es sospechosa de prostitución. Es normal que se le mande meterse en sus cosas cuando tiene cosas. Pero ella sabe que no puede tener dudas ni cosas. Conoce bien su misión, su fuerza y su alcance: proclamar la verdad viviéndola; no almacenar la verdad y exigir sus derechos, sino vivirla y dejar que su espectáculo juzgue a los que la conculcan. Tan nociva puede resultar una alianza entre la cruz y la espada como la ingenuidad de comprobar la efigie de las calderillas como si lo clarividente fuera la correcta distinción entre Dios y el César. Ni Dios ni el hombre son divisibles. La cruz y la espada pueden ser signos lacerantes de dos poderes perfectamente delimitados, o pueden ser signos de dos estigmas de un único servicio (vocación) a la única pasión de Dios: el hombre. Jaime CEIDE Nuevos y cautelosos pasos en el asunto Lefebvre Roma. S. M. El sábado por la mañana, en el Colegio Alemán, situado dentro del Vaticano, el cardenal Ftatzinger, prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, recibió a monseñor Lefebvre, el arzobispo dimisionario de Dakar y, hasta ahora, suspendido a divinis por su negativa a aceptar los decretos del Vaticano I La oficina de Prensa del Vaticano emitió el mismo sábado un brevísimo comunicado que se limitaba a dejar constancia de la existencia del encuentro y en el que se informaba de que el prelado francés había aceptado la designación de un cardenal visitador para su movimiento que tendrá la función de recoger elementos de información adecuados que permitan definir los términos de una reglamentación canónica de la Fraternidad sacerdotal San Pío X No se informaba del nomtire del visitador ni del tipo de institución que se creará para acoger a Lefebvre y a sus seguidores. Por su parte, el anciano obispo declaró a su llegada a Roma que ellos quieren conseguir una amplia autonomía Seminario neocatecumenal El tercer puntal de la semana ha sido la noticia de la inminente apertura en Roma de un seminario para doscientos jóvenes que acogería a aspirantes al sacerdocio pertenecientes a los neocatecumenales. Los futuros sacerdotes, según parece, seguirían siendo de sus diócesis de origen pero estarían al servicio del movimiento y no del obispo diocesano. Su destino sería acudir preferentemente a evangelizar zonas muy secularizadas o naciones donde el catolicismo sea minoritario. La experiencia está avalada por la Santa Sede, que ha designado como director a un anciano obispo auxiliar de Roma y como confesor al prelado español Maximino Romero de Lema. Significa, indudablemente, una gran novedad no sólo desde el punto de vista del Derecho canónico sino también por el apoyo que supone a un movimiento concreto al que se permite tener sacerdotes diocesanos a su disposición. MOVILAUTO Hnivn Murillo. M, Td 4 tíSI liravo Miirilln. M. Tul. 254 W N lr- i (ííirt jrr m LÜ