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ABC, póg. 62 TRIBUNA ABIERTA DOMINGO 18- 10- 87 A integración de la economía internacional ha tenido múltiples consecuencias. Una de ellas en particular ha sido la de transformar los móviles que informan la política fiscal. Los mismos Estados Unidos de América deben su nacimiento en gran medida a una revuelta contra los impuestos que se combinó con un deseo de independencia nacional y otros sentimientos de profunda raíz. El debate que hubo más tarde sobre impuestos, sobre aranceles, enfrentó a los fabricantes del Noreste con los propietarios agrarios del Sur y del Oeste que importaban bienes manufacturados. La cuestión de los aranceles quedaría finalmente zanjada con la implantación del impuesto sobre la renta en 1913. Las polémicas fueron perdiendo muchos de sus matices regionales a medida que avanzó la integración de la economía. En buena parte de este siglo, la política fiscal ha sido una competición entre los contribuyentes de renta elevada y los de renta baja, intensificada además por la necesidad de financiar un aparato federal eñ expansión. Esta mudanza de la actitud pública tuvo significativas consecuencias legislativas. En 1980 Ronald Reagan ganó las elecciones presidenciales con un programa de reducción de impuestos. En 1981 firmó la ley de reducción de impuestos más importante de nuestra historia, que rebajaba en una cuarta parte el impuesto sobre la renta. En 1986 se recortaron aún más los tipos y se amplió la base de recaudatoria entre las rentas personales y de sociedad. Uno de los grandes legados del presidente Reagan va a ser, por ello, el haber conseguido en pocos años implantar en la mayor economía del mundo una rebaja fiscal que ha reducido el tipo máximo a menos de la mitad de la cota del 70 por 100 en que estaba situado. En coincidencia con esas modificaciones espectaculares del impuesto hemos vivido la mayor expansión económica de las habidas en tiempos de paz. Nuestro crecimiento económico, aunque no perfecto, ha sido, no obstante, mucho más veloz que el de la mayoría de los países, Japón incluido. El crecimiento del empleo- d e más de 13 millones de puestos de trabajo- -ha superado con mucho el de otros países. Y no se han cumplido los temores de que las rebajas fiscales pudieran alimentar la inflación, porque ésta se ha mantenido en un promedio de un 4 por 100 anual durante la expansión. L DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA POLÍTICA FISCAL Finalmente, la inversión, que es motivo de particular preocupación entre quienes se opusieron a la reforma fiscal del año pasado, marcha, razonablemente bien este año y se confía en que en el próximo registre una aceleración. Los contribuyentes atribuían la responsabilidad de las dificultades económicas de los años setenta a lo elevado de los impuestos y a otras manifestaciones del crecimiento excesivo al gasto público. Millones de contribuyentes de clase media vivían irritados por haberse visto empujados a tramos más altos de la escala fiscal por culpa de la inflación, a unos tramos anteriores reservados a los ricos. Seguramente lo más notable de todo fue. la tiva- y, reconózcase, el reducir impuestos suele ser más fácil políticamente que reducir presupuestos o modificar estructuras legales. Por James BAKER Nuestros interlocutoSecretarío del Tesoro de los Estados Unidos res comerciales se han aceptación general- cuando no directa sus- percatado de la trascendencia de la reforma cripción- del establecimiento de unos tipos fiscal norteamericana de 1986. Estados Unimarginales más bajos. No muy atrás en el dos tiene en estos momentos los tipos máxitiempo, la escala de tipos altamente progresi- mos de impuesto más bajos de todo el munva había sido la norma. Esta vez, la tenden- do industrializado y, además, unas fórmulas cia a buscar nuevos contribuyentes era susti- de amortización de equipo que se sitúan entuida en gran medida por el consenso en la tre las más favorables del mundo. aplicación de una rebaja del impuesto a la Si la imitación es la forma más sincera de mayoría. halago, seguramente la reforma fiscal es una Es cierto que un ordenamiento legal que se de las formas más sinceras de competitivicambia en algún sentido puede que en un dad. Alemania, Francia, Canadá, Japón y momento dado ser objeto de revisión. Pero otras naciones han acometido campañas de creo que estas reformas del sistema fiscal se reforma fiscal, después de que los observahallan profundamente arraigadas, y no sólo dores extranjeros expresaran su preocupaporque nuestra economía y sociedad hayan ción porque Estados Unidos pudiera convercambiado, sino porque la economía mundial tirse en un refugio fiscal y en el país benefiha cambiado también. Un mundo interesante ciario de una fuga de cerebros Interesa señalar que, por razones de comcompetitivo obligará siempre a ios gobernantes, cualquiera que sea su tendencia, a man- petencia entre otras cosas, la actual Administración está en contra de las posturas favoratener bajos niveles fiscales. bles a la subida de los impuestos en Estados Esta integración mundial se hace omnipreUnidos. No queremos un proyecto de ley fissente, atraviesa la industria, los servicios, el cal que devenga en proyecto de recesión. comercio y la investigación en todo el mundo. Además, los políticos siempre encuentran El rápido avance técnico abarata y facilita más fácil elevar los impuestos que recortar progresivamente el movimiento de la informagastos. E incluso el hablar de elevar los imción, de productos, de dinero, de personas e puestos tiende a disipar la disciplina en el incluso de fábricas entre las fronteras nacioCongreso (y él gasto excesivo es la causa nales. Por ejemplo, se calcula que en el plaprimordial del déficit) zo de veinte años los costes de las telecomuLo que soslayan los partidarios de establenicaciones serán sólo de un 1 por 100 de su cer nuevos impuestos es el tremendo progrecoste actual. so ya hecho en la disminución del déficit. El presidente ha hecho frente resueltamente a La vida de los productos se acorta acusalas presiones políticas sobre las reducciones damente, y ello hace posible que las emprepresupuestarias. En el ejercicio fiscal de 1987 sas cambien de estrategia (y ubicación) con el presupuesto norteamericano se ha reducimucha mayor rapidez. Se estima que muy do en casi 67.000 millones de dólares, lo cual pronto cualquier nación de peso en los interrepresenta un 1,7 por 100 del Producto Intecambios mundiales generará aproximadarior Bruto. mente una quinta parte o más de su producción fuera de sus fronteras nacionales, algo A lo largo de los últimos cuatro años Estados Unidos ha reducido su déficit en un 2,7 que Estados Unidos ya hace en estos mopor 100 del Producto Interior Bruto, lo cual rementos. presenta la reducción mayor del déficit de las Actualmente, hasta una tercera parte de los habidas en los grandes países industriales intercambios mundiales de bienes son movidurante un período comparable. mientos de carácter interno de las empresas, La comunidad internacional puede prospecomo pueda ocurrir con los envíos de piezas desde una planta japonesa a otra de la mis- rar haciendo más coherentes entre sí los sisma compañía establecida en un segundo temas fiscales. Las normativas fiscales inpaís. Esas relaciones comerciales que atra- compatibles pueden ser tan peligrosas y conviesan fronteras- y entre ellas derivadas de traproducentes para el movimiento comercial fórmulas de coinversión, licencia, abasteci- como ese otro factor más visible que son las miento y distribución- crecen a grandes pa- barreras arancelarias. En épocas anteriores sos. IBM es la segunda compañía de ordena- Estados Unidos ha actuado a veces unilatedores en. Japón, y uno de los principales ex- ralmente en la implantación de sus normatiportadores japoneses de chips a Estados vas fiscales sin meditar mucho sobre cómo podían ser encajadas en el exterior. Pero Unidos es Texas Instruments. ahora creo que somos conscientes que una En resumidas cuentas, todos estos factores política fiscal incompatible puede lesionar no apuntan a un simple interrogante, como es el sólo al comportamiento de nuestras emprede a quién puede interesar invertir en un país sas en el exterior, sino que puede permitir a con altos impuestos. otros países obtener provecho de nuestro sisCierto es que la baja fiscalidad. no consti- tema fiscal. Con la reforma fiscal de 1976, ya en vigor, tuye la única razón para invertir en un país. Estados Unidos confía en firmar en breve a! Pero en este nuevo mundo, en que se producen grandes mudanzas de capital por ligeras menos ocho convenios bilaterales en materia variaciones de los tipos de interés, la política fiscal. Esos acuerdos habrán de ayudar a liberar la circulación de capitales, reducir doeconómica se hace con márgenes mucho más afinados. Las autoridades políticas bus- bles imposiciones y mejorar el intercambio de información en cuestiones fiscales. can un factor añadido- una ventaja competi-