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VIERNES 16- 10- 87 ENTREVISTA ABC 65 agua No pido que Gobierno y rebeldes se sienten a negociar, sino que se utilice una mediación; y en el caso de Nicaragua, la del cardenal Obando y Bravo tolerancia, la intransigencia por parte de algunos. De ahí, mi esperanza en que el Gobierno sandinista acepte la mediación del cardenal Obando y Bravo para negociar un alto el fuego con su oposición armada. -Acaba de tocar el punto quizá más delicado del acuerdo de Esquipulas. Muchos se preguntan por qué no impuso usted en la mesa de negociaciones que Nicaragua aceptase dialogar el alto el fuego con la contra que hoy por hoy es la auténtica oposición al régimen sandinista. Usted se ha mostrado partidario de ese diálogo a posteriori Pero el hecho es que no figura en la letra del acuerdo de Esquipulas, y en consecuencia Managua no tiene ninguna obligación formal de cumplir ese requisito. -Yo nunca exigí un diálogo directo de los Gobiernos con las fuerzas insurgentes, porque sabía que Nicaragua lo rechazaba, a priori Este era y es un hecho que había que asumir. Pero lo que también es cierto es que si queremos un alto el fuego en la región, éste tiene que ser negociado; Sin una negociación no habrá garantías para las dos partes en conflicto y en consecuencia no habrá paz. ¿Cómo se hila esto con la letra del acuerdo, que estipula un diálogo sólo con los grupos que depongan las armas? -No digo que Gobierno y rebeldes se sienten a negociar, sino que se utilice una mediación, y en el caso de Nicaragua, la del cardenal Obando y Bravo. Al fin y al cabo, el mismo Gobierno sandinista ha aceptado que el arzobispo de Managua sea quien coordine la Comisión de reconciliación nacional. ¿Considera este punto como un requisito imprescindible para el éxito del plan de paz? -Totalmente. Así como el presidente Duarte está negociando el futuro de la guerrilla salvadoreña, también hay que negociar el de la contra No podemos engañarnos. Un alto el fuego unilateral como propone Managua no satisface las dos partes- y no va a dar los resultados que todos esperamos. Se está acercando el 7 de noviembre, fecha Un premio compartido pueblo mismo. La antigua democracia de Costa Rica ha sido la que inventó la paz, de la que es abanderado el presidente. En Medicina, por ejemplo, se le otorga el Nobel a quien inventa una vacuna, no al profesional de la enfermería que la administra. Y, así, la historia del Nobel de Medicina coincide o, al menos, se aproxima mucho a la trayectora de los progresos en beneficio de la salud humana. Mas como uno no tiene vocación de aguafiestas ni tiene por qué buscar tras los pliegues de lo que es como es, digamos que la satisfacción de la comunidad iberoamericana de naciones por la distinción a Osear Arias prueba que el premio es compartido. Radicalmente compartido, aunque tenga un capitán para recibir la condecoración. Todo esto no puede suceder más que en los regímenes democráticos, en los que el poder político está legitimado por la decisión de la soberanía popular. El ciudadano, tras ejercer su derecho al voto, no dimite de su condición política, sino que participa en cuanto hace quien resulta elegido: hasta puede retirarle la confianza, en la mayoría de las Constituciones, mediante mecanimos legales, aunque no Es generaf lá satisfacción en haya terminado la legislatura. España y en otros países del Quizá la consciencia de esta mundo porque a un hombre que realidad haya. colaborado a que se esfuerza en favor de la paz. Osear Arias no perdiese de viscomo Osear Arias, se le haya ta que, cada mañana, debería otorgado el premio Nobel. Sin comenzar a tejer una nueva embargo, este galardón tiene bandera blanca que en la noche sus detractores: aquellos que se convertía en un puñado de opinan que las actuaciones polí- hilos arrugados por la incomticas hay que juzgarlas después prensión, por los intereses, por de que hayan pasado algunas los odios y por los miedos. Cosdécadas, para obtener eso que ta Rica le pedía a su presidente se ha dado en llamar perspecti- que, en el microcosmos herido va histórica y que no es más por la guerra que es Centroaque someter a la baja tempera- mérica, 4 tnaginase fórmulas distura del desapasionamiento la tintas- diferentes tejidos con última batalla o la más reciente idéntica lana- para demostrar pipa de la paz. Se pone como que lo imposible, por extraño ejemplo a Kissinger, Sadat o que parezca, es hermano de lo Beguin, quienes- según nume- provisional cuando se aporta terosas opiniones- -prueban que nacidad y talento en la empreel Jurado del premio Nobel tam- sa. bién se puede equivocar. Más que a quienes actúan Aunque en el acta no figura como pacificadores en nombre este dato, el premio Nobel de la de su pueblo, como es el caso Paz 1987 ha sido compartido. del costarricense Osear Arias, quizá hubiese que galardonar al Faustino F ALVAREZ establecida para lograr un alto el fuego en la región, y aún no se ha transigido en este punto. Confío, no obstante, en un cambio de actitud en el Gobierno del presidente Ortega, porque sin él todas nuestras esperanzas pueden naufragar. Espero que la concesión del premio Nobel contribuya a salvar esta intransigencia. -Hablando de flexibilidad, usted ha negociado en varias ocasiones con las autoridades sandinistas, ¿considera que están realmente en condiciones de transigir y adoptar decisiones por sí mismos o ha podido advertir algún tipo de dependencia? -Creo que están, efectivamente, en condiciones de adoptar compromisos después de consultarlos entre sí. Lógicamente, escucharán el consejo de sus países amigos. Pero, en última instancia, deben ser decisiones adoptadas únicamente por ellos. -Muchas gracias, señor presidente, y enhorabuena por el premio. Francisco de ANDRÉS