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6 4 A B C ENTREVISTA VIERNES 16- 10- 87 Desde la llegada de los sandinistas al poder en 1979, y la irrupción de un conflicto generalizado, el pueblo centroamericano ha tenido pocos motivos de alegría. Por eso la concesión del premio Nobel de ía Paz al presidente de Costa Rica, Osear Arias, autor y promotor de un audaz proceso de paz, ha sido- como él mismo confiesa- un galardón- Señor presidente, ¿le ha sorprendido esta distinción del premio Nobel? Su nombre no figuraba entre los más barajados... -Para mí ha sido una gran sorpresa, una sorpresa muy agradable. Yo no esperaba que se me concediese, porque contábamos que era preciso rellenar una serie de formalidades para figurar entre los candidatos que nunca completamos. Además, este premio se concede a un proceso de paz que está tan sólo a mitad de camino en Centroamérica. -Usted ha dicho que el premio Nobel se le ha concedido en calidad de representante del acuerdo de paz, firmado el pasado 6 de agosto en Guatemala con los presidentes de Nicaragua, Honduras, Guatemala y El Salvador. Sin embargo, fue usted el creador y promotor del proyecto. ¿Cómo nació en su mente? -Todos los que vivieron la última campaña electoral en Costa Rica, saben que desde mi lucha por lograr una precandidatura en 1984, ya proclamé la necesidad de alcanzar la paz en Centroamérica como única garantía para el desarrollo de Costa Rica. Posteriormente, en la campaña presidencial, la -paz en la región fue uno de los asuntos más importantes y más debatidos durante todo el proceso electoral que culminó con las elecciones de febrero de 1986. De manera que hoy me limito a cumplir con lo que prometí a los costarricenses. -Usted viajó en fechas recientes a Washington para pedir a la Administración Reagan un cheque en blanco para los acuerdos de Esquipulas. ¿Cree que con este galardón van a cambiar los proyectos de las autoridades norteamericanas de mantener su ayuda a los rebeldes antisandinistas? -Quiero matizarle que lo que yo pedí tanto al presidente Reagan como a los representantes del Congreso de los Estados Unidos era que se concediese una oportunidad a, la paz. Esa fue la esencia del mensaje que yo llevé a Washington. Y su consecuencia práctica para la Administración era y es no solicitar nueva ayuda para los contra al. Congreso antes del 7 de noviembre. a todos los pueblos del istmo, que mantienen viva la esperanza de lograr una salida pacífica al conflicto, en libertad y justicia. En sus primeras declaraciones a un periódico español, el nuevo premio Nobel de la Paz comenta los progresos y dificultades, las luces y las sombras del diálogo abierto entre los Gobiernos del área. derse- Dos amigos un día coinciden y otro día discrepan. Y en el caso concreto de la política para alcanzar una solución global al conflicto centroamericano, yo discrepo del Gobierno de Washington. No creo en las soluciones armadas por razones de principio, porque una guerra en Nicaragua sólo tendría, consecuencias negativas para el futuro desarrollo de mi país, ya que compartimos una frontera de más de trescientos kilómetros. Y también porque estoy convencido de que las autoridades sandinistas han utilizado la contra como una excusa para hacer de su régimen un sistema cada vez más dictatorial. Yo tengo plena confianza en que el presidente Reagan acogerá mi solicitud, y antes de esa fecha no tocará las puertas del Congreso. -Cuando llegó a la Presidencia de Costa Rica, la Izquierda política le consideraba un aliado incondicional de Washington- Ahora, sin embargo, tiene fama de antinorteamericano... -Esa etiqueta es absolutamente falsa. Por el contrario, yo represento a un país que tiene un. gran afecto por el pueblo de los Estados Unidos. Si observa la Historia verá que en nuestros momentos de crisis siempre hemos tenido la amistad y el respaldo del pueblo norteameri- ¿Se podría entonces identificar cano. Cuando el dictador de Nicarael acuerdo de paz de Esquipulas II gua, Anastasio Somoza, nos invadió en 1948 y en 1955 el Gobierno es- como un acuerdo de guerra a los tadounidense se solidarizó con Cos- contra ta Rica para expulsar al invasor. -E l propósito de mi iniciativa de- Esa sintonía parece, sin embar- paz es tan sólo eliminar la excusa go, brillar ahora por su ausencia que ha utilizado siempre el régimen nicaragüense de que no se puede- Lo que ocurre es que entende- avanzar hacia la democracia mienmos la amistad como debe enten- tras exista una agresión militar, y La esperanza de Centroamérica comenzó en Esquipuías Madrid. en aquellos países centroameri 1 Servicio de Documentación canos donde tenga vigencia. Elecciones libres: Con objeEl plan de paz de Esquipulas II, firmado por los presidentes to de. encontrar la reconciliación de Guatemala. El Salvador, Hon- y la paz- duradera, durante el priduras, Nicaragua y Costa Rica el mer semestre de 1988 se cele 7 de agosto de este año, ha su- braron elecciones, al mismo puesto un importante avance en tiempo en todos los países, para el proceso de pacificación de la constitución de un Parlamento esta zona tan conflictiva. Los centroamericano. Cese de la ayuda a las fuerpuntos principales del acuerdo zas irregulares o a los movimienson los siguientes: Reconciliación nacional: tos insurreccionales, ya sea de Para lograr este compromiso los tipo militar, logística, financiera o Gobiernos iniciarán el diálogo propagandística. Verificación y seguimiento. con los grupos políticos de oposición y con aquellos grupos ar- A este fin se creará una Comimados que se hayan acogido a sión internacional. Calendario de ejecución de la amnistía. Democratización: Los Go- compromisos: En los quince días biernos se comprometen a im- siguientes a la firma del acuerdo pulsar un auténtico proceso. de- se reunieron los cancilleres de mocrático basado en la libertad Centroamérica para impulsar su de televisión, de Prensa y de ra- cumplimiento. A los noventa días dio; en el pluralismo político, así (5 de noviembre) de la firma del como en la supresión del estado documento comenzarán a hacerde excepción, sitio o emergencia se efectivos los compromisos poner a prueba la sinceridad de los cinco países firmantes del acuerdo, que se han comprometido a poner en práctica las mejoras democráti- cas si ponemos antes fin a la violencia y a la agresión armada. -En los momentos más duros del conflicto centroamericano, Costa Rica, que tiene aparentemente el régimen político y social más impermeable a la ideología comunista, ha sido el enemigo más acérrimo del Gobierno de Managua. De hecho, su antecesor en el cargo, el presidente Monge, estuvo a punto de romper las relaciones diplomáticas con Nicaragua. ¿Qué le ha hecho a usted cambiar de parecer y tener mayor confianza en la palabra de los sandinistas? -Desde que llegué a la presidencia he. hecho respetar muy firmemente nuestra neutralidad en el conflicto, y el deseo del pueblo costarricense de que nuestro territorio no sea utilizado por los contras para luchar contra él Gobierno de Managua. Esto ha sido reconocido por tirios y troyanos, si usted recuerda las conclusiones del Informe Tower y las audiencias públicas del caso Irán- contra -Se dice que usted tuvo el arrojo de poner punto final al proceso de Contadora, un cadáver que nadie se atrevía a enterrar... -Yo siempre apoyé los esfuezos de Contadora por buscar una solución pacífica a los conflictos en Centroamérica, -hasta que me di cuenta de que era muy difícil progresar más en aquella iniciativa política. Decidí así presentar nuestra propia iniciativa de paz, convencido de que íbamos a lograr un respaldo en el mundo entero, ya que tanto f en Europa como en los Estados Unidos y en Iberoamérica se lamentaban de que los centroamericanos fuésemos incapaces de encontrar por nosotros mismos soluciones a nuestros propios problemas. ¿Qué le induce a pensar que ustedes van a poder salvar las dificultades que paralizaron la acción de Contadora, particularmente la desconfianza que reinaba entonces hacia la voluntad de apertura política del régimen sandinista? -Y o no creo que fuese la desconfianza la que minó la acción de Contadora. Pienso que, sencillamente, no se avanzaba. Una diferencia muy importante entre nuestra propuesta de paz y la de Contadora es que Esquipulas II tiene un calendario, fija plazos que permiten ir midiendo el grado de voluntad de cada país para cumplir con los acuerdos. El único obstáculo importante que afrontamos ahora es la in-