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ABC, pág. 42 TRIBUNA ABIERTA VIERNES 16- 10- 87 T AL vez p u e d a considerarse una osadía que yo, una recién llegada al teatro, con tan sólo dos estrenos y medio en mi haber (el medio se refiere a una pieza breve representada en Valladolid) me atreva a hablar de un tema tan complicado y sujeto a distintas valoraciones. ¿Pero por qué no? Pienso hacerlo desde un punto de vista estrictamente emotivo, y eso disculpará posibes apreciaciones equivocadas o algunos juicios apresurados, motivados sin duda por mi inexperiencia. Desde que me lancé a la aventura de encender los focos y levantar el telón de mi imaginación para comenzar a escribir mi primera obra- que obtendría el premio instituido por la Sociedad General de Autores- hasta ahora, que he estrenado mi segunda comedia ya en un ámbito estrictamente profesional, han tenido que pasar cuatro largos años, más un día alegórico que yo añado para dar a ese tiempo todo el sabor de una condena. En una comedia puede condensarse el transcurso de una vida en dos horas separadas por un intermedio, pero el tiempo corre a otro ritmo en el teatro real -e l de los empresarios, directores escénicos y actores- y ahí puede suceder todo lo contrario, es decir, que el estreno de una comedia se retrase toda una vida con algunos intermedios de esperanzas fallidas, aunque ése no haya sido mi caso. El fenómeno teatral es una metamorfosis y no se produce hasta que dicha metamorfosis- u n mazo de hojas mecanografiadas que se transforma mágicamente en una representación con actores, decorados, luces y público- llega a realizarse. Es un proceso arduo, doloroso, que va tomando consistencia a través de los ensayos merced al trabajo, la tenacidad, ¡os momentos de esperanza y los instantes de desánimo de cuantos intervienen en el proyecto, desde el autor a los tramoyistas. Este grupo de personas dispares, que quizá se ignoraban antes de que les uniera el azar de un título, repentinamente se ven obligados a soportar una estrecha intimidad y a aceptar la responsabilidad de llevar a buen término una tarea creadora. Confieso que ésa ha sido una de las más agradables sorpresas que me ha deparado el teatro. El grupo que forma una compañía podrá llevarse bien o mal, podrá variar la calidad humana de sus componentes, podrán surgir tensiones y rencillas en el transcurso de los ensayos, pero a la hora de la verdad, en el instante en que el telón se alza y se van apaciguando los crujidos de las butacas y las toses del público, sobre el escenario únicamente planea la solidaridad, la decisión mancomunada de alcanzar esa meta tan difusa, tan esquiva y tan anhelada que es el triunfo. Yo, aunque empecé amando la literatura a través de Dostoiewsky y Tolstoi, me enamoré del teatro seducida por Shakespeare, Racine y Pirandello y quedé definitivamente atrapada en el tinglado por Tenesse Williams, Albee y Shaffer, Con semejantes maestros resulta difícil, por no decir imposible, aceptar un teatro descuidado, con chistes de calendario y diálogos de dudoso gusto, Sé que no debe escribirse teatro para ser leído, sino para ser representado, pero eso no tendría que impedir que la pieza teatral poseyera la belleza litera- EL TEATRO, ¡OH, OH, EL TEATRO! puede ayudarle. Nadie le puede aconsejar. Nadie le señala los errores hasta que es demasiado tarde. NaPor María Manuela REINA die le anima. Nadie le ria precisa y adecuada al tema. Y de hecho aplica terapias de urgencia cuando está a es así, como lo demuestran los grandes éxi- punto de arrojar la toalla bloqueado en un catos internacionales que se producen. Pero llejón sin salida. Esa tensión constante se otra de mis grandes sorpresas al adentrarme prolonga a lo largo de cuatro o cinco meses, en ese mundo fantástico de los ensayos, de hasta que, por último, con un suspiro, se los p e i n a d o s de t e x t o de l a s pone punto final a la obra. El resultado será analizado, juzgado y puesto a supresiones, de las frases modiprueba en dos horas de repreficadas, es el aparente desdén sentación la noche del estreno, que se tiene por lo que se denoen el intervalo que va entre una mina literatura en el sentido solemne subida de telón y su más peyorativo de la palabra. descenso definitivo, un descenso Más que desdén es temor, un teque lo mismo puede simbolizar mor que se mezcla con una adoel de la afilada cuchilla de la guiración reverencial por el denomillotina que el de las manos que nado realismo coloquial y que, premian una labor bien ejecutaen el fondo, sólo oculta una aneda. mia absoluta de ingenio y una incapacidad para alcanzar cotas La primera vez que pisé el esmás elevadas de esteticismo. Es cenario de un teatro durante un obvio que el buen teatro, no está ensayo y me enfrenté a un patio reñido con la buena literatura. Se de butacas vacío y amenazador, trata únicamente de adecuar el lóbrego y frío, comprendí que iba estilo del diálogo a los personaa iniciar una aventura que igual jes y a las situaciones. María Manuela Reina me podría conducir a la cima de Dramaturga una montaña que- cambiando En las dos comedias y media sólo una c por una s -a la que he estrenado hasta el mosima de un barranco. Imaginé aquella difusa mento, al parecer ha sorprendido mi carpinoquedad atestada de seres humanos de ia tería (Me encanta utilizar estas expresiones más variada condición, de niveles culturales del argot teatral, lo confieso. Me hace el efecmuy distintos, atosigados por sus propias to de que ya formo parte de ese biotopo expreocupaciones y circunstancias, y quedé traño, un tanto enloquecido pero embriagaabrumada ante el hecho de que era preciso dor, que es el teatro. Tener carpintería fundirles a todos, sostenerles en el hueco de equivale a tener experiencia en enhebrar las las manos y trasladarles en volandas a otro situaciones y mantener el ritmo y la tensión mundo para interesarles en los problemas de de la obra. Puedo asegurar que nadie me ha otras vidas ficticias. Como decía Noel Coenseñado y que yo ni siquiera me he esforzaward, había que columpiarles entre el infierno do en aprender la técnica teatral. Partiendo del sufrimiento y el cielo de la diversión con de determinadas premisas- dos horas de dutal apasionamiento que no supieran decidir ración, un decorado, un cierto número de peren qué lugar. se encontraban mejor. Esa es la sonajes (pocos, a ser posible) -hay que relamagia del espectáculo: la carcajada y el llantar coloquialmente una historia de manera to, la sonrisa y la emoción, la caricia y el palque interese, divierta, sorprenda, impresione metazo en los nudillos, las lentejuelas y los y, a ser posible, que subyugue al espectador. harapos, la idea que. explota como una graTeóricamente esto es difícil, pero en la práctinada en los cerebros y la ternura que suaviza ca... ¡Cielos! En la práctica resulta casi impocualquier aspereza. sible. Sin embargo, por lo que a mí respecta, parece como si hubiera una mano invisible Ya voy entendiendo algo del medio en que que me marcara la ruta para alcanzar al meme muevo. La extraordinaria ventaja que tienos- metas aceptables. Yo siento interiorne este oficio de escribir para el teatro, por mente cuándo debo cortar una escena, intenejemplo, es que cuando se ha sufrido redactar el alivio de una situación demasiado dratando un texto, cuando se ha sufrido buscanmática con una sonrisa o buscar la pincelada do un empresario y a lo largo de los ensayos, sentimental tras un pasaje excesivamente cuando se ha padecido la tortura del estreno, ácido. Repito que lo siento lo cual no sigy cuando, en el mejor de los casos, al final se nifica que acierte en los remedios elegidos. ha obtenido un buen éxito, el autor ya puede estar tranquilo. A partir de ese momento sólo El escritor es un ser vulnerable obligado a tiene que regresar a su soledad y empezar trabajar en la más absoluta soledad. Nadie de nuevo a sufrir ideando su próxima comedia, escribiéndola, buscando un empresario, ensayando, etcétera. El autor teatral jamás llega a ninguna parte y siempre está empezando, aprendiendo y examinándose. Para VENTA DE NAVES que luego llegue un extraño crítico con una DESDE 200 M 2 rodaja de limón en la boca- sólo uno, aforPrecios y condiciones interesantes tundamente- y se limite a relatar el arguComplejo. El Prado -VALDEMORO mento de la obra con cierto desdén y un inTels. 895 37 89 y 411 59 15 justificado complejo de superioridad. Pero eso la conocida ESTUDIA GEMOLOGIA también es el teatro. Como dice ¡Eso es escanción, That is entertainment! CENTRO EUROPEO DE GEMOLOGIA Y pectáculo! Y resulta maravilloso que sea preJOYERÍA. Teléfonos 446 20 46, 446 15 21, cisamente así. C San Bernardo 97- 99