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DOMINGO H- K) -87 ESPECTÁCULOS A B C 85 Música Grzegorz Nowak y Critina Ortiz abrieron la temporada de la ONE Teatro Real; 9- X- 87. Orquesta Nacional. Director: Crzegorg Nowak. Solista: Cristina Ortiz. Obras de Beriioz, Rachmaninoff y Bartok. Masón Ruffner, guitarrista preferido de los dioses y sheriff en la fiesta country Ni The Band consiguió arrebatarle la estrella al americano Madrid. José Manuel Cuéllar Iba a ser una noche de country- rock pero al final se quedó en una velada de rock donde un solo hombre, Masón Ruffner, brilló con tanto fulgor que ninguno de sus compañeros pudo hacerle sombra. El guitarrista americano confirmó las esperanzas puestas en él y demostró por qué es el músico favorito de los más grandes. NI la lluvia ni el frío que presidieron el concierto pudieron ante el volcán que Ruffner y los suyos hicieron estallar Después del prólogo, como invitada, que ofreció la Orquesta de Toulose, la Nacional de España comienza su largo ciclo de programas con uno de nivel más que aceptable, regido por batuta huésped y nueva en estos lares: la del joven maestro polaco Grzegorg Nowak. Ya conocida, en cambio, la solista de origen brasileño Cristina Ortiz. En lo que se refiere a la actuación de esta última, cabe decir que confirmó su clase, técnica fluida, gran mecanismo, sonido grato y expresión, más corporal que musical, nerviosa, en el Primer concierto en fa sostenido menor para piano y orquesta, de Serge Rachmaninoff, bien asistida por maestro y profesores. Habrá, que dista de poseer la fuerza directa y la brillantez comunicativa y de éxito seguro de sus hermanos, los conciertos segundo y tercero del pianista compositor ruso, responde por completo a esa triple condición: escritura feliz del que, por dominarlo, escribe con soltura para el teclado, acierto distributivo de quien fue mucho más que un pianista- u n músico muy cornpletoy orientalismo en el carácter de los temas. Falta, con todo, ese algo que ilumina la atmósfera y todo queda en la audición que se aplaude lejos de la sorpresa y la emoción, para subrayar, sobre todo, los méritos de la protagonista. Por lo que atañe a Grzegorz Nowak, eligió dos obras muy aptas para el lucimiento de la formación sinfónica: la obertura de El carnaval romano en la que Héctor Beriioz da una magistral lección de bien instrumentar y que sonó con acierto general y especialísimo por parte del corno inglés, y el Concierto para orquesta bien representativo dei Bela Bartok de los años últimos, en los que mezcla dosis siempre vivas en su obra, de misterio, ecos de un popularismo que le recuerdan, en el exilio americano, a su tierra húngara, rasgos arrancados en el país de residencia y siempre con la dosificación, el contraste y el pulso en el manejo de las posibilidades orquestales. Nowak es director atento, brillante, seguro de concepto y de un gesto sin afectaciones. En su ya buen trabajo, podrá lograr metas más altas- es joven y tiene ancho camino frente á s í- cuando cuide más los empastes y depuraciones sonoras. Un ejemplo: el Juego de parejas -la de fagotes, la menos precisa- donde el refinamiento y levedad, hasta en el toque de la caja, pudo ser mayor, como debió trabajarse más la ejecución y ajuste de violines en el tiempo último. En la tabla de valores destacaríamos la redondez del metal en el primer movimiento y las calidades grandes en flauta- arranque- y flautín, Elegía Para todos hubo premio general de largos aplausos. Antonio FERNANDEZ- CID La amenazante lluvia, que al final se convirtió en cruda realidad, el frío y la retirada a última hora de The Blasters dejaron el concierto del Festival Country organizado por Marlboro un poco en mantillas en cuanto a asistencia de público se refiere. El Parque de Atracciones mostraba un aspecto un tanto desolador para una organización que había hecho las cosas correctamente. Musicalmente, todo fue de menos a más hasta llegar a una cima, una sorpresa, que ya no pudieron superar ni Doctor John ni The Band. John Herald The bíues Grass Band abrieron la serie de actuaciones y de ellos se puede destacar el Duelo de banjos fina) dentro de un repertorio de country muy acústico y lleno de clasicismo. Con Joe King Carrasco The Coronas, aquello empezó a tomar tintes muy desviados del country normal y entramos en el terreno del tequila y aguardiente. Esta banda, que es casi como ios Cinco Latinos en versión ochenta y en clave de rock roll alcanzó buenos momentos en contadas ocasiones cuando lograron que su música sonara a borrachera de las dos de la mañana; no la de la una, cuando la cabeza aún está floja para la locura, ni la de las tres, cuando el cerebro se ha pasado del punto ideal justo un pelo. Un lenguaje entre indio, chicano, español e inglés configuró una actuación que cabría enmarcar en un país digno de El Bosco, donde los Iron Maiden y tos AC DC se juntaran con María Jesús para entonar el Pajaritos La bomba del año Los especialistas habían oído hablar de él, el público apenas. Decían que era el favorito del Jefe Sprtngsteen y que Jimmy Page le adora. U 2 quiere llevarlo en sus giras de telonero, pero, después de ver a Masón Ruffner en directo, sería más correcto que Bono y los suyos se dedicaran a limpiarle el camerino, porque a otra cosa no le llegan. Ruffner es un guitarrista compositor que hizo que el frío desapareciese como por encanto. Tocó hora y quince minutos en un segundo, no exhibió un solo tema que fuese ni siquiera discreto; todos, de principio a fin, eran buenos, excelentes en su mayoría. A medida que avanzaba sü actuación, los críticos, que no daban crédito á lo que veían, se iban quedando boquiabiertos. Era oír de nuevo a los Cream y ver renacer de sus cenizas a Clapton. Capaldi, Winwood y Grech se juntaban en uno solo. Era en realidad rock roll simple, rápido, muy apoyado en las rítmicas para, a partir de ahí, realizar variaciones y entradas solistas. Ruffner tocaba de espaldas, con los dientes, nada de country y todo de rock puro mezclado con algo de esto es blues, chicos Este tipo va a ser una bomba. En Prensa se: hacían apuestas para ver cuántos meses tardaría en explotar, pero todos coincidían en que en poco tiempo sería uno de esos que hacen ricos a los organizadores de viajes al extranjero para poder verte en directo. Además, fue una locomotora sin freno, no paró en ningún momento ni concedió un instante de respiro. En resumen, había condenado a los que le seguían en cartel. A su lado, el Doctor John, con su solitario piano, resultó muy sutil, breve, sin volumen y mucho menos convincente. La lluvia, que empezó a caer en ese momento, acabó de arruinar su actuación. The Band salió casi inmediatamente cuando ya caía a cántaros y existía el convencimiento de que se había visto todo lo que se tenía que ver. Sin Robertson ni Richard Manuel, The Band hizo buenas cosas, tocaron viejas canciones y despertaron nostalgias casi olvidadas. Dieron un toque de clase al concierto, pero ni ellos, ni el recuerdo de Zimmermann y Scorsese hicieron olvidar, ni de lejos, al que pintó la noche de futuro: Masón Ruffner. PRECISAMOS AGENTE COMERCIAL LIBRE Para venta de cables eléctricos y conexiones de red. Introducido en industrias Escribir al núm. 273 ROLDOS Publicidad Vergara, 10 08002 Barcelona PIELES DE MAPA PARA CONFECCIÓN Suaves, finísimas Falda desde 5.900 pesetas CONFECCIÓNELO USTED MISMO Venta directa de fábrica Av. Real de Pinto, 79 ÍVillaverde Alto) 28021 Madrid. S 797 79 56