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42 ABC DERECHO. SÁBADO 10- 10- 87 La Sala recoge ia filosofía del Tribunal Constitucional sobre el derecho a la información cho al honor haya de prevalecer respecto del ejercicio que se haya hecho de aquellas libertades, ni tampoco siempre hayan de ser éstas consideradas prevalentes, sino que se impone una necesaria y casuística ponderación entre uno y otra pero sin olvidar que las libertades del artículo 20 significan el reconocimiento y la garantía de una institución política fundamental, cue es la opinión pública libre, indisolublemente ligada con el pluralismo político (sentencia del Tribunal Constitucional 12 1982, de 31 de marzo) y en e! mismo sentido se pronuncia la sentencia del también Tribunal Constitucional 168 1986, de 22 de diciembre, que en su fundamento jurídico tercero establece que el conflicto entre ambos derechos fundamentales no puede resolverse otorgando prevalencia al proclamarlo en el artículo 18.1 de la Constitución, sino que se impone siempre una ponderación entre uno y otro, sin olvidar que en esa ponderación el derecho de información, junto con el de libre expresión, garantiza ¡a existencia de una opinión pública libre, condición necesaria a su vez del recto ejercicio de todos los demás derechos en que se fundamenta el sistema político democrático de ahí que en esa obligada ponderación deberá valorarse por el juzgador, además del contenido mismo del artículo periodístico, el hecho de que no resultó afectado el honor del reclamante en su faceta íntima o personal, sino que lo escrito en el diario lo era con referencia a su actividad profesional y encuadrado en el conjunto de los responsables del Ente Público, la intención de crítica política en cuanto informadora de la opinión pública y la inexistencia en quienes intervinieron en el contenido periodístico de ánimo de ofender o injuriar al demandante, quien reconoce en su confesión judicial seguir mereciendo en su trabajo la misma consideración que antes de aparecer dicho artículo, motivos todos ellos por los que procede, y así se acuerda, la confirmación de la resolución impugnada, con desestimación del recurso interpuesto. TERCERO. -A tenor de lo dispuesto en el artículo 896 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, de aplicación al presente caso en virtud del artículo 15 de la Ley 61 1978, de 26 a de diciembre, comprendido en la sección 3. de dicha ley mandada aplicar por la disposición transitoria 2. a de la Ley Orgánica 1 1982, de 5 de mayo, las costas de ia apelación se impondrán al apelante cuando la sentencia apelada fuere confirmatoria de la dictada en la primera instancia. VISTO: los preceptos legales citados y los demás concordantes y de común aplicación. Esta fue la doctrina de la sentencia del juez de Primera Instancia Madrid E! 2 de junio de 1986 el titular del Juzgado de Primera instancia número 1 de Madrid desestimó ía demanda presentada por Juiio de Benito contra Prensa Española, S. A. y Luís María Anson por supuesta intromisión en su derecho ai honor y a ia propia imagen, sentencia ahora confirmada por ¡a Audiencia Territorial. Para que el Sector tenga mejor conocimiento de los hechos, ofrecemos a continuación un resumen de sentencia. Julio de Benito presentó contra Prensa Españoia. S. A. y Luis María Anson una demanda por supuesta intromisión ilegítima en su honor basada en la portada y el editorial del número de ABC del 18 de septiembre de 1985 en el que, bajo el título Vergüenza nacional se insertaban las fotografías e identidades de siete directivos de TVE, entre los que se encontraba el demandante. El pie de portada decía: El pasado miércoles los responsables de TVE encargaron a un periodista, que hace de corresponsal en Roma, que preparara un reportaje para atacar a ABC, con el pretexto de la controversia surgida sobre los artículos del Papa. La manipulación liego al extremo de presentar la imagen del Santo Padre hablando mientras leía una declaración del subdirector de la sala de Prensa del Vaticano. Ai día siguiente, TVE volvió a emitir lo sustancial de la información. Aclarado el asunto de la columna periodística del Papa, aprobada expresamente por la máxima autoridad vaticana en materia informativa, arzobispo John P. Foley, presidente de la Comisión Pontificia de Comunicación Social, TVE ni ha rectificado ni aclarado la cuestión. A ABC le enaltece el ataque de TVE. Pero es necesario situar ante la opinión pública a los principales responsables de lo que la oposición ha calificado como vergüenza nacional En contra de lo que desean los excelentes profesionales con que cuenta TVE, la pequeña pantalla ha renunciado a ser vehículo de información para convertirse en instrumento de propaganda política, en el más. puro estilo totalitario. Nuestro periódico conoce la potencia del monopolio audiovisual. Sabe el riesgo al que se expone al enfrentarse con el juguete preferido del Gobierno socialista. Pero aquí está ABC, en el mismo sitio en donde denunció la maniobra de la Semana Trágica; en el mismo sitio en donde lo cerró la República; en el mismo sitio en donde venció a la República; en el mismo sitio en donde lo secuestró la dictadura por un artículo titulado La Monarquía de todos Aquí está ABC dispuesto a defender, frente al gigante audiovisual, el derecho de los españoles a una televisión plural y objetiva. No tenemos muchas esperanzas de que los socialistas se avengan a razones en el debate parlamentario de hoy; sí la tenemos en la opinión pública, que es ya un clamor contra las campañas descristianizadoras de TVE y las maniobras como la perpetrada contra ABC hace unos días por Calviño y sus cómplices Juiio de Benito presentó la demanda por entender que era objeto de. los siguientes insultos y difamaciones: manipulador, propagandista político de estilo totalitario. Juguete del Gobierno socialista. Orquestador de campañas descristianizadoras. Córriplice de Calviño. Informador parcial y adulador del Gobierno, defendiendo sus posiciones. y atacando a los discrepantes. Responsable de una vergonzosa televisión gubernamental. Mentiroso El directivo de RTVE terminaba solicitando que se declarase que había habido intromisión en su derecho al honor y a la propia imagen y que, en consecuencia, se condenara a los demandados a satisfacerle, en concepto de daños y perjuicios, una cantidad que se fijaría en. periodo de ejecución de sentencia y a la inserción en ABC de su fotografía y del fallo judicial. En los fundamentos jurídicos del fallo, el juez señaló que en ninguno de los textos se aludía personalmente a Julio de Benito y que tan sólo aparecía en portada su fotografía, en plano inferior, junto con otros cuatro directivos de TVE, en inferior tamaño que las correspondientes a Calviño o al director general de los Servicios Informativos de TVE, de manera que es tan sólo dicha portada lo que pudiera tener un supuesto impacto ofensivo y lo que ha de analizarse en profundidad Así centrado el tema- continúa la sentencia- lo que resalta del contexto es una crítica inmisericorde a la política informativa de TVE, cuya línea de actuación no ha venido siendo del gusto del periódico. Esa crítica contenida en el artículo y portada de ABC puede ser asumida por unos y rechazada por otros; puede ser incluso considerada benévola por alguien. y lamentable por quienes tienen el legítimo derecho a pensar así; pero, en todo caso, no deja de ser una labor crítica y la crítica incluye tanto el aplauso como la censura, en este caso lo segundo. A nivel personal puede el actor sentirse molesto, pero en modo alguno existe el menor ataque a su persona ni a su trayectoria profesional. Más adelante, el juez señala que en el acto de toma de posesión del entonces director general de RTVE se expuso un programa de actuación con el cual se puede o no estar de acuerdo, y ese programa de actuación se expuso expresamente como labor a realizar en equipo; con dicho programa, o con su desenvolvimiento, parece no estar de acuerdo ABC y tiene el legítimo derecho a exponerlo de esta forma junto con las fotografías de ese equipo encargado de desarrollar el programa expuesto, como tiene cualquier otra publicación o cualquier ciudadano a manifestarse en sentido contrario. Entonces, el señor De Benito, como integrante de un equipo de trabajo del cual no ha solicitado ser excluido, habrá de asumir las críticas a la actuación generalizada de ese equipó a. lo largo de un tiempo y con independencia de su probada honestidad profesional a nivel personal que nadie ha puesto en duda Fallamos Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la representación procesal de don Julio A. de Benito Torrente contra la sentencia dictada en esas actuaciones por el Juzgado de Primera Instancia número 1 de los de esta capital en fecha 2 de junio de 1986, debemos confirmar y confirmamos en todas sus partes la citada resolución, con expresa imposición al apelante de las costas causadas en este recurso. Así por esta nuestra sentencia, de la que se llevará certificación al Rollo de Sala y la que se notificará en la forma prevenida por la Ley a don Luis María Anson Otíart, caso de no solicitarse la personal dentro del término de tercero día.