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SÁBADO 10- 10- 87 NACIONAL ABC 25 El embajador en Nicaragua sustituirá a Laiglesia enla dirección de Iberoamérica No se esperan más dimisiones por incompatibilidades, según la OÍD Madrid Yago Pico de Coaña y de Valicourt, hasta ahora embajador de España en Nicaragua, sustituirá a Juan Pablo de Laiglesia al frente de la Dirección General de Política Exterior para Iberoamérica. Como adelantó ayer ABC, de Laiglesia presentó su dimisión por entender el Ministerio de Exteriores que vulneraba la Ley de Incompatibilidades, ya que había ejercido recientemente como preparador de alumnos para la Escuela Diplomática. Al parecer, la acusación de que Juan Pablo de Laiglesia alternaba las funciones de su cargo con la enseñanza para la Escuela Diplomática partió del grupo FOREX (Foro Exterior) organización próxima a UGT. Posteriormente, un dictamen de Inspección de Servicios del Ministerio de Asuntos Exteriores daba la razón al grupo y estimaba que el funcionario entraba en los supuestos previstos en la Ley de Incompatibilidades. Aunque, según fuentes próximas al interesado, Laiglesia había dejado casi por completo su actividad come preparador de aspirantes a diplomático. Sin embargo, Laiglesia decidió presentar su dimisión del cargo para evitar males mayores, y el ministro, Francisco Fernández Ordóñez, la aceptó por las mismas razones. A pesar de haber presentado la dimisión hace días, Juan Pablo de Laiglesia sigue al frente de la Dirección General y en estos días, concretamente, se encuentra acompañando a las delegaciones, tanto del Gobierno como de los grupos guerrilleros guatemaltecos que en estos días se encuentran en Madrid negociando el proceso de pacificación de su país, en cumplimiento de los acuerdos de Esquipulas, adoptados por los cinco presidentes del istmo centroamericano. Fuentes de la Oficina de Información Diplomática destacaron, sin embargo, que por el momento no se esperan más dimisiones de altos cargos del Ministerio de Asuntos Exteriores por cuestiones de incompatibilidad. Los cargos de director general son de confianza y en fuentes jurídicas se duda que puedan estar incursos en la Ley de Incompatibilidades. Juan Pablo de Laiglesia y González de Peredo nació el 6 de agosto de 1948. Comenzó su carrera diplomática en octubre de 1973. Fue nombrado secretario en la Delegación Permanente de España ante la Oficina de Naciones Unidas y de los Organismos Internacionales en Ginebra, el 30 de mayo de 1977. De mayo a julio del mismo año fue encargado de Negocios en la Embajada de España en Colombia. En agosto de 1982 se le designa director de Relaciones Económicas con América, en la Dirección GeneraT de Relaciones Económicas Internacionales. En 1983 ocupa el mismo cargo, pero en Relaciones con África y Oriente Medio. En julio de 1984 es nombrado subdirector general para México, Centroamérica y países del Caribe. En septiembre de 1985 se ocupa de la Dirección General de Política Exterior para Iberoamérica, cargo que ha ocupado hasta ahora. El sustituto en esta Dirección General, Yago Pico de Coaña, nació el 15 de abril de 1943. Comenzó su carrera diplomática el 31 de agosto de 1971 y ese mismo año tuvo su primer destino como secretario en la Embajada española en Guatemala. De enero a agosto de 1975 fue encargado de Negocios en la misma Embajada. Dos años después pasó a ocupar la Secretaría de primera clase en la Misión Permanente de España ante la ONU, en Nueva York. En agosto de 1980 pasó a ser director de Asuntos para Centroamérica y Caribe. En septiembre de 1982 es nombrado subdirector general de Asuntos Políticos de México, Centroamérica y países de! Caribe, cargo que ocupó hasta su nombramiento en abril de 1984, como consejero de Embajada en la Representación Permanente de España ante la Organización de Estados Americanos (OEA) con sede en Washington. En abril de 1986 es nombrado embajador de España en Nicaragua, cargo que ha ocupado hasta ahora. Dos militares se querellan contra policías por detención ilegal Madrid. M. P. El titular del Juzgado de Instrucción número 18 de Madrid ha admitido a trámite la querella formulada por el capitán de Caballería Gonzalo Rodríguez- Colubi y el teniente José Rodríguez- Colubi por presuntos delitos de detención ilegal, abuso de autoridad, vejaciones y malos tratos e insultos al Ejército, de los que acusan a policías nacionales que los detuvieron tras una discusión de tráfico. Los dos militares permanecieron detenidos durante cuarenta y tres horas sin que, como establecen las normas legales sobre detención de miembros de las Fuerzas Armadas, su situación fuera comunicada al Gobierno Militar y retrasando- según! a denuncia- la comunicación de la detención al Colegio de Abogados y siendo interrogados sin la asistencia letrada que habían solicitado Según la querella admitida a trámite, los hermanos Rodríguez- Colubi mantuvieron una discusión con el conductor de un vehículo dei Parque Móvil de Madrid que, al parecer, se había saitado un semáforo en rojo, aunque la versión del conductor es que fueron los otros los que intentaron traspasar el semáforo. Los querellantes fueron detenidos a punta de pistola, tras identificarse como militares, por las dotaciones de varios vehículos policiales. La querella afirma que los policías se excedieron, con ánimo vejatorio, en su celo profesional, practicando una detención sin sentido y con unos métodos absolutamente expeditivos y desproporcionados en lo que era una simple discusión de tráfico, por la que el otro conductor ni ha presentado denuncia Los hechos denunciados por los hermanos Rodríguez- Colubi fueron objeto de un informe del general auditor de la Auditoría de Guerra, dirigido al capitán general de la Región Militar Centro. Esta autoridad formuló una queja a! ministro del interior a través del Ministerio de Defensa. Meses después, el general auditor elevó un extenso informe sobre diversos casos de detención de militares, del que se hizo eco este periódico, en el que sostenía que no puede desecharse la posibilidad de incumplimientos a conciencia de las disposiciones específicas sobre detención de militares y que el ambiente en el Cuerpo de Policía es abiertamente desfavorable al Ejército