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MARTES 6- 10- 87 ABC DE LA EDUCACIÓN ABC 61 intentado ser miembros del Consejo. Creo que todos estaríamos dispuestos a decir públicamente que garantizamos la independencia del Consejo. -Usted ha pasado de ser rectora a ser secretaria general del Consejo de Universidades. ¿No hubiera sido más lógico que antes de configurar las plantillas docentes se hubiera abordado la reforma de planes de estudio, y no al revés, como se ha hecho? Un debate viciado donar el Consejo de Universidades? -S i viera que el diálogo es imposible. Con todos. Creo que es muy fácil echarle la culpa de la falta de diálogo al poder. La autonomía tiene un coste y el diálogo es con todos. No sólo con el Ministerio, sino también con las Universidades, con los distintos sectores profesionales. En definitiva, lo que es el debate sobre cuál debe ser la Universidad futura de este país. Al puesto de secretaria del Consejo voy con mucha ilusión, pero sin ningún afán de permanencia. ¿Se encuentra usted ideológicamente próxima al ministro Maravall? La reforma de las enseñan- i zas universitarias será la prueba del nueve para la nueva secretaria general del Consejo de Universidades. En realidad, el debate público, que comenzaba oficialmente el pasado 1 de octubre, ya nacía viciado. Los dieciséis grupos que han trabajado durante un año en la propuesta de las nuevas titulaciones fueron nombrados en julio de 1986 por la Ponencia de reforma de enseñanzas. La Ponencia se constituyó un año antes- julio de 1985- y quedó integrada por el secretario de Estado de Universidades, Juan Manuel Rojo; el consejero de Educación de la Junta de Andalucía, entonces, Manuel Gracia, y los rectores de Málaga, José María Martín Delgado; de Santiago, Carlos Pajares, y de la Politécnica de Cataluña, Gabriel Ferraté. Todos ellos, identificados ideológicamente con la política educativa de Maravall. Las Universidades y otros sectores de la sociedad, como empresarios y Colegios profesionales, disponen en este momento de cincuenta y cinco títulos, que corresponden a las áreas de Humanidades y Ciencias Experimentales, excepción hecha de las ingenierías- que se distribuirán próximamente- y de las Ciencias de la Educación. En. este caso, los trabajos han quedado paralizados porque la reforma de las Enseñanzas Medias también afecta a la formación de profesores de EGB. El ex secretario general del Consejo de Universidades, Emilio Lamo, anunció hace un mes que el número final de títulos que se ofrecería al debate no excedería de ciento treinta. Las propuestas de nuevos títulos son denominadas comúnmente como lechugas -van en unas carpetas verdes- y en las mismas se establece el tanto por ciento de materias comunes a todas las Universidades y si serán de ciclo corto o de ciclo largo. Es decir, diplomatura o licenciatura. Hay un consenso general en la necesidad de la reforma de las enseñanzas universitarias. Sin embargo, la forma en que se ha emprendido- e n forma dirigista y sin transparencia informativa, aunque esto último se ha c o r r e g i d o a última hora- y la falta de estudios suficientes sobre la demanda social que corresponda a los nuevos títulos vician de nuevo los planteamientos del debate. El escepticismo ha llegado igualmente condicionado por la falta de dinero. Nadie sabe cuál será la financiación para la reforma. Creo en la política universitaria de Maravall, pero no tengo carné del PSOE, ni lo he tenido Me marcharía de mi cargo de secretaria general si viera que e! diálogo es imposible nes que lleguen sobre los dictámenes emitidos por los grupos de trabajo. Lo puedo garantizar exactamente igual que lo podría garantizar Emilio Lamo. Por otra parte, creo que los órganos de debate están para debatir y debatir los problemas reales. De todas formas, independencia del Consejo, ¿respecto a qué? Porque claro, quien la garantiza es su presidente, que es el ministro de Educación, y los consejeros de Educación, y los demás y planificar do prestigio y designados, cinco por el Gobierno, cinco por el Senado y cinco por el Congreso. Por el Gobierno son Juan Manuel Rojo, secretario de Estado de Universidades; Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario general de Educación; Francisco de Asís de Blas, director general de Enseñanza Superior; Emilio Muñoz, secretario general del Plan Nacional de Desarrollo Tecnológico, y Elisa Pérez Vera, secretaria general del Consejo de Universidades. Por el Senado, Francisco Grande Covián, Rafael Pérez Alvarez Ossorio, Adrián Piera, José Luis Sureda y Francisco Yndurain. Por el Congreso, Salvador Barbera, EKas Díaz, Alfonso Escámez, Julio González Campos y Juan Velarde Fuertes. -No tengo carné del PSOE, ni lo he tenido nunca. No he tenido nunca un carné de partido político. Yo estoy de acuerdo básicamente en lo que representa la LRU. Entonces, en ese sector, el ministro puede confiar plenamente en que yo voy a defender lo que representa la LRU. En lo que es la política universitaria en este terreno. En eso estoy totalmente de acuerdo. Si no, no aceptaría. Porque eso sí que seria algo así como una traición del más bajo- Sí. El problema es que en las estilo. Si me hubiera preguntado si reformas de la Universidad las confío en el ministro, le hubiera contestado, sí, por sus actos. cuestiones están tan concatenadas que cualquier opción sería critica- Entonces, ¿confía en el minis, ble. Claro, eso también lo he dicho tro? yo. Ahora hacemos un esfuerzo para consolidar nuestra plantilla. Y- Yo creo que en su política unidespués vienen los planes de estu- versitaria, en las grandes opciones, dio, y vamos a tener que modificar- ha hecho Maravall una política unila. Pero ocurre que había una situa- versitaria adecuada. Y porque creo ción histórica, con un problema de eso, acepto este puesto. Si no lo profesores no numerarios que que- creyera, no hubiera aceptado. maba en las Universidades y había- ¿Piensa que hay que dar canque resolver. Ahora, una vez resuelto ese problema, los planes de es- cha a los estudiantes en el debate tudio van a forzar un replanteamien- de la reforma? to de la cuestión de plantillas. Pero- Bueno, yo creo que a los estues que por algún sitio había que diantes, que forman parte de la coempezar. munidad universitaria, hay que darles cancha siempre. Pero dentro del ámbito en que es lógico darles Financiar la reforma cancha Porque no vamos a modi- ¿Y va a haber o no va a haber ficar la estructura del Consejo de dinero para la financiación de la re- Universidades para oír a los estudiantes. Sería un error. Creo, sin forma? -E l asunto de la financiación de embargo, que los estudiantes deben la reforma lo he planteado como ser oídos en Departamentos, en Farectora en el Consejo de Universi- cultades. O si se reúnen ellos solos, dades. Yo no sé cuál va a ser el di- pues hay que facilitar que sean oínero de la reforma. Confío en que dos. Es bueno que ellos hablen los políticos que han puesto er también sobre to que esperan de la marcha este proceso son conscien- Universidad. Yo creo que hay que tes de que cuesta dinero. Porque s oírles, y hay que oír también a otros no se financia la reforma, puede muchos sectores de la sociedad. Y quedarse en un lavarle la cara a después, la decisión debe ser del la realidad existente, que todos con- Consejo de Universidades. Y ahí defiendo también la independencia venimos en que hay que reformar. del Consejo. -Además de por el cansancio, Javier BADIA ¿por qué estaría dispuesta a aban-