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MARTES 6- 10- 87 OPINIÓN ZIGZAG ABC 17 Escenas políticas Consultas médicas En un momento en que la Sanidad pública se deteriora, los médicos buscan salidas a su profesión en el ejercicio de la Medicina privada, bien libremente o bien en compañías de seguros. Por eso es bien recibido el acuerdo de grandes compañías por aumentar sus salarios, que es una forma de mejorar la asistencia a los pacientes. Sin embargo, es incomprensible que una de ellas quiera pagar el precio de la segunda consulta del mismo paciente a mitad de precio. El acto del médico al diagnosticar o durante el tratamiento debe tener igual valor profesional. Reducir el honorario del médico es como menospreciar al paciente cuando acude por segunda vez a la consulta. regímenes en donde toda libertad desaparecería para siempre. Claro que tales cooperadores y cómplices excusarán sus conciencias sin complicaciones: No; nosotros queremos independencia y libertad. OBJETIVO: SIR PACO ODAVIA me dura el susto, que casi me tiemblan las piernas. La banda etarra quería secuestrar al señor ministro de Asuntos Exteriores, don Francisco Fernández Ordóñez. El secuestro de Pacordóñez, como le llamaba cariñosamente mi llorado Pedro Rodríguez, habría res u l t a d o para mí más disgustoso que el de cualquier otro ministro del Gobierno, personal y amistosamente. Disgustoso y doloroso. Dejando aparte las críticas a su activiad pública, unas veces dichas en serio y otras veces en broma, guardo hacia Pacordóñez un sentimiento de lejana, aunque afable amistad. Y hoy me regocijo de poder escribir de nuevo en broma, aprovechando esta abortada peripecia, y de no tener que dolerme en serio por el percance que le preparaban. Ya se sabe que la broma es una manera de aliviar el susto. Lo primero que me ha extrañado de esta revelación de los papeles de Santi Potros es que losetarras trataran de secuestrar a un ministro. No entra eso dentro de sus costumbres. Muy acorralados deben de sentirse los etarras cuando ponen el ojo en un político tan ilustre, preservados como han estado, hasta ahora, ios políticos de ese peligro, y si alguien recuerda alguna excepción, será la que confirme la regla. Los ministros usan coches blindados, los famosos Senator, pero eso en realidad es un despilfarro. de seguridad, porque nadie ha intentado secuestrarlos ni ametrallarlos. A lo más que han llegado los batuecos es a zarandear el coche de don Alfonso Guerra, en una especie de masculillo automovilístico, y ya han visto ustedes las consecuencias: ha caído el Gobierno gallego. A lo mejor, si el zarandeo ocurre en Cataluña en vez de ocurrir en Galicia, habríamos visto al honorable Pujol pared por medio de Ruiz- Mateos, y el caso de la Banca Catalana habría reaparecido como el Guadiana. Pero, puestos a secuestrar a un ministro, ¿por qué elegir a Pacordóñez? Bien es verdad que secuestrar a nuestro ministro de Exteriores es la única forma que tenía ETA de castigar a todo el arco parlamentario, y de vengarse, al tiempo, del franquismo, de la democracia, del centro y de la izquierda, de la reforma fiscal, de la reforma de la Justicia y de la política exterior. Y, además, es tambien el único modo 1 Modernización naval La propuesta de la Administración a las empresas navieras para que presenten los planes que permitan adaptarse competitivamente a las actuales condiciones del mercado está recibiendo una respuesta amplia y entusiasta, pues las empresas del sector comprenden que ésta es la última oportunidad para competir en un mercado libre marítimo cuando entren en vigor las disposiciones comunitarias. Esta respuesta positiva de las empresas, con los sacrificios que entraña, es digna de subrayarse. Tras sufrir y superar coyunturas duras, no están dispuestas a naufragar cuando se les presenta la posibilidad de un puerto de cobijo. Y I t f fhjl de c o n v i v i r con C n Un m n S r 0 Ue r sólo un. huésped, Rimbaud En Iluminaciones de Rimbaud encontramos estas palabras: Mientras los fondos públicos se derrochan en fiestas de fraternidad, suena una campana de fuego rosa en las nubes Por la implacable ley del tiempo parece necesario indicar que no existía en el gran poeta francés la menor intención de crítica a la gestión municipal de Madrid El juez Bork El nombramiento del juez Robert Bork, que tiene fama de hombre conservador, ha provocado una polémica muy alborotada. Había en el Supremo de Norteamérica cuatro magistrados de esa ideología y cuatro de la más cercana a los demócratas, más uno que pudiera llamarse, convencionalmente, independiente. Cuando, hace poco, éste se retiró, Reagan nombró a Bork. Falta que el Senado, donde hay mayoría democrática, dé o no el visto bueno al nombramiento. Parece que Bork goza de reputación en su carrera; es un jurisperito de calidad. Imparcialmente habrá que preguntarse si un juez, como intérprete de la ley, no debe ser ajeno a posturas ideológicas de uno u otro signo. OVIDIO Cooperar con el terror En el encuentro de Asís (24 jje octubre de 1986) el Papa condenó una vez más la violencia y pidió que el terrorismo no halle ya jamás el más mínimo respaldo en personas que se dicen católicas o animadas de buena voluntad Estas alusiones se refieren, no lo olvidemos, a gentes que colaboran en distintas formas con el terrorismo pensando a veces en la secesión de ciertas regiones. Y olvidando, por lo visto, que las organizaciones terroristas implantarían, si llegasen a triunfar, Empiece d día can ABG Tarifas de suscripción Mes Ptas. Trimestre Ptas. Semestre Ptas. Anual Ptas. Madrid 2.325,6.480,12.460,23.870, al mismo tiempo sea sir. Eso habría sido como dar un golpe y hacer varios chichones y matar varios pájaros de un tiro. Habría sido como vengarse, simultáneamente, de Franco, de la Thatcher, de Fidel Castro, de Adolfo Suárez, de Leopoldo Calvo- Sotelo, de Felipe González y de Ronald Reagan, del Mercado Común y del Pacto Atlántico. Secuestrar a Fernández Ordóñez es como secuestrar, en una pieza, la última Historia de España. ¿A qué ministro secuestramos? se habrían preguntado el Potros o el Josu Ternera. Vamos a secuestrar a Pacordóñez, que se adapta a todas las situaciones, se encuentra bien en cualquier sitio y a lo mejor hasta se reinserta. Además, no corre ningún peligro, porque sobrevive y sobrenada a todas las convulsiones, amenazas; terremotos, fenómenos atmosféricos, revoluciones políticas, cambios de clima y de sistema, y se entiende con cualquier compañía hasta quedar con los nuevos amigos a partir un piñón. Pero como Pacordóñez ha nacido de pie a la vida política, en v estas llegó el señor Pasqua, y le salvó del trance. Aparte de que yo creo que a Pacordóñez no resulta fácil secuestrarle, porque cuando vayan a buscarle a un lugar, ya estará en el otro. Jamás recorre el mismo itinerario, y cazarle se hará tan laborioso como atrapar a un colibrí. El ministro está de enhorabuena, y nosotros, también, pues con él habríamos perdido el más brillante espectáculo de nuestra cambiante política. Especialmente yo tengo motivos para dar saltos de alegría, porque me habrían arrebatado el personaje más querido y dilecto de mis escenas políticas. Por esta vez, los saltos los doy yo, señor ministro. Jaime CAMPMANY Hágase suscriptor de