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AL LORO HUMOR D E J A D que iibra la compucrt: i do mi emíKión untí el anünao úe C Ü I Exposición de- barcos en botella que prepara nueslro rcnu. 2 ado Musco NüVriL Yo irc ü admirarla- V TL cofrcrí u: viírinas en el mismo conmovido c i tado e- ípirilual que cuando recorrí las calles de la descrJti- riada P o m p c y a b n P o m p o v a descifrí una vida ri- mcíia. Oíros hombres, otra sen: íh ¡lidad. Las botellas que coiuicncn barquilos pacientemenie hechos guardan t a m b i é n huL Uas úc r sensibilidad, de oíros h o m bres. M u t h i j! i. Trlc d u d en luieítros llemp de la verusimiiilud de in uel reíalo de la. M i l y una ncKhes que asej ura que un ticaio fue encerrado durante siglos en un frasct lacrado con el ¿ello de S a l o m ó n ¿por qué no ha de ser citrlo? Hn hi- s botellas sin lacrar que contienen los barcos se quedó é espíritu de lot hombres do una é p o c a Y no se v a ¿A donde? Yo he visto muchas de esas obr á maravillosas. En ol líloral gallego, abundan. L; is mimbii v m podía comprender que hubieron sido rtalt adas sin pacEo con los duendes. ¿Cuántos meses, cuántos años, cuántas décadas eran precisos para dar eima a empeño lan dihcil? Según mis cálculos, toda una larga eiistencia. Pero los hombres que tal hicieron no tenían p r i- Antologia del h u m o r PACIENCIA EMBOTELLADA Por W. FERNANDEZ FLOREZ sa. han por las carreteras en u n c a r r o m a r c h a b a n a las Amerliras en un velero que sufría pasnios en medio del mar, dejaban hilar en casa el lienzo de sus camas, eran n e o s do rjenipo, p l a i t l a b a n años do pues, comenzaban caiotfrales que sus bízmelos no habían de ver terminadas, disponían de muchas horas para pensar, para repujar, p j r a aliar, para aboros tan menudas v tan cachazudas como esla de ir ensamblando en una boiella un barquito. AlÉ! unü hombres iban de aquí para alU sobro Lis tablas do un bcrj- aniín o en la eslrechcz de una lancha pesquera, y cuando e reiifahan del oficio, comenzaban n construir su barco en la botella- a embotellar su ensueñ o- V esa obra era después el orgullo de la familia. s brc la c ó m o d a resquehrajadan y al preseniarse el artesano en el otro mundo para dar cuenta de sus buenas v de su malas acciones, no hablaba de aquel niño al que aKó de ahoiiarse. ni de aquel cuenco de anua que eedió a un e n l e r m o durante una calma en el íicuador; o, al menos, referia pre Terentemenle anlcs que nada; -Y o armé un patacho dentro de una bolclla de dos euarli- llos. La sotabarba lo temblaba de ammovedora vanidad. lAlmas sencillas! Si al travos del vidrio ordinario que también os retiene podéis ver claramenlo a cuantos os hemos sucedido sobre el planeta, ¡qué J i f e r e n l o s nos hallaréis! Los barcos do veras, los grandes buques se construyen apenas en unos dtaíí: con el cemenio hacemos casas en unas semanas y ciudades enterns en unos meses del ámbito de una botella hemos pagado a precisar de la ostral Insiera- cmpuj. indn el cielo hacia a r r i b a eon nuestras manos, pí rquc ya nos ahogaba. La paciencia no está ya en este mundo, y por eso triunfa y W extiende, como en n i n n a otra época, el pecado, que es aniag ó n i c o j B a r c o s en b o t e l l a! ¡Ah si ahora pudit ramos hacer barcos en botella, la Hunianidad estaba salvada! Lso quema decir que no nos ¡icijsaban inquietudes, que no nos desvelaban afünes. que nuestro pulso era tranquilo y en nuestra alma se conservaba algo del ¿Masis de la infancia. He leído que en el musco darán a qujenes las pidan uistrucciones para ejecutar e proeza manuaL Pero baria lalta. también, d irnos otros nervios, o l í o n l m o do vidu. verter muchos barriles de aceite sobre las ansias del momento- c o m o hacían los marinos sobre el mar b r a v o- para encalm irh. Sin eHí... Hov invertimos el ideal: no metemos barcos en las botellas, sino que motemos botellas en los barcos; botellas de acero, llena de deslnicción: cólera onvnisada, Kl orgullo se refiere a conseguir que cada uno de esais barcos a l m a c e n o una m j y n r cantidad de granadas, de cañones, de bontbardens, de tan q lies. Avi como decimos la Ldad de Piedra- la lidad del Bronc o dehiíframos dar a d e r l a etapa de h Historia el nombre de la iidad del barct embotelladO porque encuadra una civilización, una psieoloii ía y hasta una fisiología, ya que a los hombres que comenzaban esa labor les prestaba su afán la fortaleza suticienic para no morirse hasta tener tendido el ultimo e iav o el ültinto candelero. Si Li curiosa Ktposición del MuNOo Naval alcanzase el éxito que todos le deseamos, ya se VO lo que iH: urriría. Abriríase en cualquier parte una fábrica de barcos en botellas en serie. JABC. 2- 7- 19 Nearotica. La persona que, si uno le pregunta oóoio esEá. se lo dice. Plaín Dealcr- OU n psiquiatra dibuja un rectángulo y pregunta al pacíenie: lia coluTona de Isidoro Por Isidoro Lo i PSICÓPATAS Y NEURÓTICOS Entonces ef mv dico dibuja un triángulo, -E s o es una casa llena do mujeres desnudas. -j N o hay duda! -e x c l a m a el p s i q u i a t r a- Usted es un psicópata sexual. ¿Y o un psicópata sexual? ¿Está bromeando? Si usied mismo ha dibujado lifdas esas cosas. Nouróticc) es ei hottihre que Nouroiico es el nonior jrif I casittlos j Ti t i iiire, levanta i k rriLi en el aire Psicópata es el hombre que i- vive en elloF. hombre que P iquialra os el cobra el a l q u i L i -OEn tm hospital un lovon psiquiaír acohiado por los problemas de- U pacieníes conSS v e r s a b a c o n un m é d i c o d e ¿Qué es esto -E l paciente responde. -U n a cama con una mujer desnuda. Sin decir nada, el psiquiatra dibuja un rectángulo más grande y le hace la misma pregunta a lo que el hombre responde: -Una cama con varias mujeres desnudas. edad avanzada, pero de aspecto rejx sado y alegre: -D o c t o r- s u s p i r ó eJ j o v e n- ciVmo logra usted mantenerse tan juvenil, escuchando año r; ts año tantas angustias, penas, temores. El veterano se encogió do hombros: ¿Q u i é n escucha? -O- D o n Isidoro, ¿cuál es la diferencia entre un psicópata y un neurótico? -U n psicópata es un hombre que esiá seguro que dos por diw es cinco, mienrras que el neurnijco sabe que es cuatro, pero le molesta- se