Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC, pág. 70 TRIBUNA ABIERTA DOMINGO 4- 10- 87 N la inmediata posguerra tuve noticia de una encuesta realizada entre jóvenes alemanes a los que se preguntaba cuál era la palabra más hermosa de su idioma. De las que tuvieron más votos sólo recuerdo, al cabo de los años, que la preferida fue Wacholder, que un valenciano, con uve de Valencia, podría imitar diciendo vajolda La palabra, como se ve, no es extraordinariamente eufórica al oído español y ya entonces pensé que acaso lo elegido no fuera la palabra en sí, el significante, el sonido; sino su significado, que también es otra vertiente del lenguaje. Wacholder condensa en una palabra dos voces españolas, que en rigor son variantes de la misma: enebro, voz popular, y ginebra, galicismo. Podría añadirse el gin inglés en los dos idiomas. No recuerdo, ni sé si se planteaba, cuál era el significado dominante en la respuesta. La guerra y la posguerra alemanas justificaban que el componente bebida alcohólica tuviera por lo menos el mismo poder evocativo que la olorosa planta. Mis dudas no se habían disipado cuando en abril de 1982, hace cinco años, publicó ABC un artículo del profesor F. J. Bernal, reproducido de El Mercurio de Santiago de Chile, con la relación de las preferencias léxicas de 34 eminentes escritores de uno y otro lado del Atlántico. De las personalidades encuestadas dos eludían la respuesta solicitada y los 32 restantes daban un total de 320 palabras elegidas (10 cada uno) Fueron favorecidas con seis votos esperanza, paz, libertad y madre, con cinco mar y amor, con cuatro azul. Seguí pensando que la elección (y no olvido la sentencia De gustibus... era, en cuanto eufonía, infundada, y que presentando esta lista y otras a un extranjero que juzgase sólo el sonido y no el significado, rechazaría muchas palabras y descubriría otras que no tuvieran un solo voto entre los ilustres encuestados. Hay mucho de vivencia personal en la valoración estética de cada palabra y cabe recordar a este propósito la proclamada aversión de Rafael Alberti al vocablo terruño, O el pasmo de otro gran poeta, Walt Whitman, ante nombres indios como Mississippi o Monongahela. No puedo evitar aquí la mención de otro poeta español, de vena profunda, atormentada, espoleada y poderosa (Dámaso Alonso) Me refiero a Vicente Gaos, quien en 1955, después de haberlas leído en el Ateneo, escribía unas páginas sobre las bellas palabras que, luego, a la vista de los datos de ABC, me hicieron también pensar. Decía el malogrado profesor y poeta, hoy tan vivo gracias a la reciente y espléndida edición postuma del Quijote, que bellas palabras es una expresión muy ambigua y recordaba, muy oportunamente, al personaje de una novela de Aldous Huxley, Crome Yellow (en español, Los escándalos de Crome el cual, encariñado desde niño con la palabra carminativo, con la que hacía versos, descubrió un día, en un diccionario inglés- alemán, que significaba windtreibend (Huxley, todavía Victoriano, lo deja en alemán) y todo el encanto se vino abajo. El personaje, Denis, asociaba la inocente palabra, familiar a todos los padres que intervienen en fa alimentación infantil, con carmen carminis y caro, carnis, carnaval, etcétera. E BELLAS PALABRAS (I) perimento al año siguiente, con alumnos distintos. Los resultados, aunque obtenidos de manera heteroPor Emilio LORENZO doxa, me confirmaron En la encuesta de Bernal, tabulados los re- lo que debería haber estado claro desde el sultados, me llamó entonces la atención principio, a saber, que significante y significa- hoy n o- la poca unanimidad con que res- do, que pueden existir, sin duda, indepenpondían los escritores y académicos consul- dientemente- d e ello viven los diccionariostados. En algún caso, y para evitar sorpresas, no se prestan, sin gran esfuerzo, a la absel encuestado lo hace constar, y se nos ad- tracción; por ello, yo diría que un elevado porcentaje de las respuestas vierte que los cánones de belleapuntaban al significado, sin imza aplicados a la selección de portar nada la posible eufonía. vocabulario son personales. Ello Ya queda dicho que las predilecexplica algunas notables diverciones de los mayores iban hagencias como, por ejemplo, que cia esperanza, paz, libertad, maBorges y José Donoso, no comdre (seis veces) mar, amor (cinpartieran ni una sola de las voco veces) azul (cuatro veces) ces elegidas con ningún otro, vocon menos votos seguían- las tante, mientras que A. Gaia y citamos a efectos de comparaCarmen Conde tenían cada uno ción- alba, alegría, belleza, meocho en común con otros electolancolía, corazón, lealtad, Dios, res. Esa falta de unanimidad se vida, luz y susurro, cada una con manifiesta no sólo en la dispertres votos. Pues bien; en la prisión de los resultados en cuanto mera encuesta estudiantil (la de palabras sueltas que hoy, tras 1982) con un número cuatro veotras encuestas, no me parece ces mayor de opinantes (126, excesiva, sino en los criterios gede ellos 89 mujeres) la disperEmilio Lorenzo nerales de selección. Hay los sión de palabras escogidas, de la Real Academia partidarios de las grandes palapese al inevitable contagio en Española bras- nobles conceptos de revela respuesta, era naturalmente mayor, pero la rencia general- y los grandes catadores de polarización de gustos en tomo a las que pola voz recóndita, libre de vulgares adheren- dríamos llamar palabras coyunturales clacias y de valores universales; los poetas qué ve es decir, aquellas que el actual momento gozan con el monosílabo o que favorecen cultural, por su insistente presencia en los llamados mass media hubiera colocado ensólo los largos polisílabos los frecuentadores de otras lenguas, atentos sobre todo a lo que tre las primeras clasificadas por cada elector individual, no aparecen, hechas las sumas, la nuestra ofrece como peculiar, los noveliscon la frecuencia esperable en jóvenes de tas cuidadosos de la expresión exacta; los veinte- veintidós años a quienes se ha subuenos periodistas, los que saben del despuesto víctimas indefensas de las modas gaste cotidiano de las palabras más recientes e impolutas; hay también algún político: todos alentadas por el mensaje oral o escrito que prodiga la civilización actual. Así, libertad, tienen derecho a opinar... lo importante es el que figura en las respuestas de ABC con seis buen gustó t robado de los interrogados. votos de las 32 personas, no alcanza más Precisamente, para comprobar hasta qué entre los 126 estudiantes que, curiosamente, punto esta disparidad dé gustos era general y la citan en la forma inglesa una vez con el lano sólo propia de los consagrados, invité en tinismo liberty, pero siete con la voz anglosa 1982 a que opinaran y eligieran las 10 pala- jona freedom. bras más eufóricas de la lengua española a Ello nos sume en dudas sobre los posibles los alumnos- 65 por 100 alumnas- de tercero y quinto curso de Filología Inglesa que, de criterios de selección, pues si bien paz, por paso y para contraste, indicaron cuáles eran otra parte, figura en español entre las predilas preferidas del inglés. Yo sé que esto de lectas de jóvenes y mayores, path sendelas encuestas no es cosa al alcance de afi- ro) con casi idéntica pronunciación o imagen cionados y que se exigen técnicas especiales acústica, nadie la cita en inglés, donde no es para tabular e interpretar los resultados. No palabra infrecuente. Invirtiendo los términos, satisfecho con el primer sondeó, repetí el ex- peace paz) sospechamos que daría una buena cifra de adhesiones entre angloparlantes, que no confunden su vocal larga y cerrada con la breve y abierta de piss. Para un español esto sería una homonimia ridicula y no me extraña que no se citara ni una vez. Sociedad Ítalo- Española Acaso tuviera razón Alonso Zamora en OFRECE su aportación para 1982 al rehuir la respuesta y no dar la lista de sus predilecciones diciendo que las palabras más bellas de una lengua lo son todas según su contexto y su circunstancia vital a Empresarios Españoles Pero convendría indagar un poco más. El asunto, cuando la gente veranea sin diccionapropietarios de bienes de equipo. rios, y hace bien, puede tener interés y volveContactar Srta. Alicia remos sobre ello. El verano, aparte de inspirar bellos cuadernos de versos, favorece la Tel. 91- 248 98 40 05 divagación intrascente sobre una materia siempre opinable. FINANCIAR