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tauración corresponde al subdirector. El conservador jefe del Prado señala que Pérez Sánchez, catedrático de Universidad, ocupó el cargo de subdirector bajo la dirección de Federico Sopeña, Pita Andrade y Javier de Salas, a quienes ahora pretende hacer culpables de lo que sucede Ha desaparecido- d i c e- el público que iba a saborear las obras de arte, porque es necesario el recogimiento y el silencio para su contemplación. El Museo del Prado ya no sirve a la ciencia. Se han confundido los términos: cuando se habla de un museo abierto, debe entenderse como abierto a la investigación. Ahora hay una intromisión de gentes a quienes no interesa nada de esto. Existe, además, y como consecuencia de ello, una sensación de agobio que no incita ni al deleite ni al disfrute Vienen manadas de niños, que deberían ver los cuadros mediante la proyección de diapositivas, y se dan conferencias de nivel popular Las aglomeraciones deterioran la conservación del Museo y crean en las salas en vez de contribuir a no incita ni al deleite ni al disfrute la formación de especialistas. Lo de llevar a los niños a los museos ya se inventó en 1915. En España sido abandonadas. No hay política ciento millones de pesetas y se se ha descubierto ahora En defi- de previsiones Así, por ejemplo, ofreció al Museo por una cantidad nitiva, para Díaz Padrón, los mu- -explica- se rechazó la oferta de diez veces mayor. Se compra sin seos son lugares donde poder es- compra para un cuadro de Juan de una política de selección Así, el conderse y disfrutar de las obras Flandes, que se expuso en Euro- caso reciente de un bodegón de palia 86. Un cuadro, adquirido al fin Antonio Ponce, un pintor de sede arte La pintura española del si- por un coleccionista privado, que gundo o r d e n un cuadro de glo XVI y la holandesa del XVII han podía haber alcanzado los cuatro- 55 x 94, y por el que se pagaron una sensación de agobio que Uno de los más espléndidos conjuntos artísticos del mundo Madrid. Documentación E L edificio que actualmente alberga el Museo del Prado, obra del célebre arquitecto Juan de Villanueva, fue proyectado para Museo de Ciencias Naturales por orden de Carlos III. Su construcción se emprendía en 1785 y continuaría en tiempos de su sucesor Carlos IV. Hubo que interrumpir las obras durante la guerra de la Independencia, pero las terminaría Femando Vil con la entusiasta colaboración de su segunda esposa María Isabel de Braganza. artísticos del mundo. Se instalaron en sus dependencias, bajo la dirección de José Gabriel de Silva y Bazán, marqués de Santa Cruz, gran número de cuadros de la colección real, y el museo abría sus puertas al público el 19 de noviembre de 1819. El primer catálogo censaba 311 cuadros, cifra que iría acrecentándose en años sucesivos, siempre a expensas de las colecciones de los palacios reales de Madrid, El Escorial. Aranjuez y ia Granja, lieron de nuestro país más de 600 pinturas y dibujos de los fondos del museo, además de las alhajas del Delfín son algunos de los acontecimientos más destacados que registra su historia. El 10 de junio de 1912 se constituyó e! primer patronato del Museo, bajo ia la presidencia del duque de Alba. Las condiciones de seguridad, al parecer deficientes en algún momento de su historia, ocasionaron la denuncia de Mariano de Cavia, en el más famoso de sus artículos, sobre el incendio del museo, que provocó el pánico nacional y permitió que se dedicase mayor atención a la institución. El Museo del Prado ha tenido numerosos directores en sus casi dos siglos de historia, desde el primero, el marqués de Santa Cruz, hasta el actual, Alfonso Emilio Pérez Sandez. Entre otros, rigieron los destinos del museo personalidades de la jerarquía artística y renombre de José y Federico Madrazo, Gisbert. Villegas, Aureliano de Beruete, Álvarez de Sotomayor, Pérez de Ayala, Federico Sopeña, José Manuel Pita Andrade, Xavier de Salas, Francisco Javier Sánchez Cantón y Diego Ángulo íñiguez. Pablo Picasso fue nombrado director en 1936 pero no llega a tomar posesión del cargo. sobre todo de ios maestros posteriores a! SÍÍTO XV A estas colecciones se s. os cuadros del Fernando Vil sería quien definiti- musoo n. dad en 1870 y las vamente cambiaría el destino de! PS. J KK- su -lunaciones de particuedificio, que pasaría de Gabinete Ui- cs compras del Estado desde de Historia Natural a albergar en ia fecha íundacional. sus estancias muchas de las preHasta 1868, la pinacoteca formaciosas pinturas que adornan sus palacios reales según se leía en ba parte del Patrimonio de la Coroel real decreto publicado por la na. Fue después de la Revolución Gaceta de Madrid el 3 de marzo de Septiembre cuando pasó al Esde 1818. La inclinación del monar- tado, denominándose a partir de ca hacía las Bellas Artes era gran- entonces Museo del Prado con de, como demostró por su perse- cuyo nombre es hoy umversalmenverancia en fundar y sostener, con te conocido. Además de su indiscuenormes sacrificios y a expensas tible protagonismo artístico, el mude sus propios palacios, el magnífi- seo ha sido desde su inauguración co museo del Prado en palabras testigo y escenario de hechos pindel escritor Ramón de Mesonero torescos y dramáticos. La falsa alarma de incendio en 1891, el Romanos. doce millones de pesetas. O el del pintor flamenco Beuckelaert, del siglo XVI, adquirido hace pocos años en seis millones de pesetas, y que se encuentra rodando por los depósitos del Museo del Prado Fuentes del Museo del Prado indicaron a nuestro periódico que normalmente no salimos a comprar- hay algún conservador jefe que sí lo hace- Lo habitual es que las adquisiciones se realicen por ofertas al Museo Tampoco hay un presupuesto determinado. Es el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General de Bellas Artes, el organismo oficial que realiza las compras. El descontento entre los funcionarios del Museo se ha materializado en la macha de algunos profesionales. Es el caso de Manuel Jorge Aragoneses, conservador jefe hace un año. O la de los gerentes Javier Morales Vallejo, Enrique Alvaro López y Jorge Palacio, así como la del jefe de personal, Martín Pascual. Otro de los asuntos que preocupan a este prestigioso conservador es el de la colección Thyssen y su posible venida a España. Es una de las grandes colecciones del mundo, no sólo por el número de cuadros, de una calidad enorme, sino por su coherencia, producto de una visión universal de la pintura. Muchos de esos cuadros pertenecen a escuelas que faltan en nuestro Museo, como la pintura alemana, holandesa, inglesa e impresionista. Si todo esto se integrara en nuestro patrimonio, podríamos afirmar que España posee el mejor museo del mundo, con diferencia sobre la pinacoteca de Munich o el Ermitage de Leningrado: sería la donación más generosa de toda nuestra historia Javier BAOÍA robo del Tesoro del Delfín en Concluida la guerra de la Inde- 1918, el cierre desde el 30 de pendencia, el museo acogería uno agosto de 1936 al 7 de julio de de los más espléndidos conjuntos 1939- período durante el que sa- JUEVES 1- 10- 87 A B C! 23