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ABC l Jc Ta arTe Matías Díaz Padrón (a la derecha) acusa a Alfonso Pérez Sánchez (a la izquierda) de destruir materialmente la pinacoteca por la mutilación física de su estructura Días de guerra en el Museo del Prado Matías Díaz Padrón, conservador jefe del Museo, arremete contra la gestión de Pérez Sánchez L A gestión de Alfonso Emilio Pérez Sánchez, como director del Museo del Prado, está destruyendo la más importante pinacoteca de España y una de las mejores del mundo. La acusación es de uno de los conservadores jefes del Museo del Prado, Matías Díaz Padrón. Se está procediendo- dice Matías Díaz- a la desvertebración de la estructura científica del Museo del Prado. Los profesionales han sido apartados o ignorados, y se les desprestigia mediante la descalificación pública y sistemática Matías Díaz- u n o de los dos conservadores- jefe del Prado, funcionarios, junto con Juan José Luna- habla incluso de nepotismo. El Museo se dirige como si fuera un propiedad privada, se ignora al colectivo de profesionales que en él trabajan. Se nombra a prestigiosos historiadores del arte, sí, pero totalmente alejados de lo que exige el control de la pinacoteca Hay otros dos conservacíores- jefe en el Prado, profesores de Universidad, cuyas plazas se han cubierto, según Matías Díaz, a costa de desplazar a funcionarios del Cuerpo de Museos. Los conservadores jefes, en los países más desarrollados, tienen una altísima responsabilidad sobre los fondos que se les encomienda. En España pertenecn al escalafón más alto dentro del funcionariado de la Administración del Estado, por lo que su puesto se debe cubrir por oposición y no por designación política. Sus competencias son la dirección de la conservación de obras de arte, investigación científica, museología y aplicación de la legislación. Para Matías Díaz es 22 ABC inexplicable que para cubrir plazas de alta responsabilidad en el Museo, no se haya recurrido a directores y conservadores del Cuerpo de Museos. Hay una razón- d i c e- y es que nadie se presentó a esas plazas- que se han cubierto con otras personas- debido a la dificultad de diálogo con el actual director del Museo del Prado, que se ha referido en público a la incompetencia de los conservadores del cuerpo del Estado Un ejemplo de la forma en que se ignora a los profesionales del Museo, es, para Díaz Padrón, la iniciativa para restaurar Las Meninas de Velázquez. Nosotros nos enteramos por los periódicos de la presencia de un restaurador extranjero. Se habló entonces de incapacidad de los restauradores españoles para llevar a cabo este trabajo. Es triste. Precisamente fueron restauradores españoles quienes terminaron algunas partes de aquélla restauración. Hubiera bastado con pedir asesoramiento a quien se encargó la labor Según Matías Díaz, Alfonso Emi- El Museo se dirige como si fuera una propiedad privada; se ignora el colectivo de profesionales que en él trabajan La designación de restauradores es otro de los motivos de crítica a la actual Dirección del Prado lio Pérez Sánchez está destruyendo materialmente el Museo del Prado mediante la mutilación física de su estructura. Ha injertado- explica- un teatrillo en lo que era una gran sala de exposiciones, y ha transformado otra, donde estaba la Dama de Elche y se podía seguir un itinerario histórico de esculturas, en un depósito Esto, creo yo- -continúa el conservador jefe- rompe los principios de la llamada Carta de Quito, que prohibe la mutilación de los monumentos históricos Y señala que, además, hay una sensación de suciedad en el Museo, que ya no es el lugar acogedor donde te puedes sentir liberado del agobio del mundo exterior Otro asunto es el de la política de restauración que se está realizando. Hay que dar prioridad a las obras que están en mal estado, hay tablas en las que se aprecia que pierden la capa pictórica cada semana que pasa. Eso es lo urgente. ¿Por qué se deja eso y se atiende a obras que sólo tiene suciedad? Yo empezaría por las obras que están muñéndose. El nuestro es el país que más obras tiene, y por tanto es necesario llevar a cabo una política preventiva para salvar las obras, no para embellecerlas Matías Díaz habla de la falta de voluntad política de los responsables del Gobierno para rectificar un gran error. El cargo de director del Museo del Prado es de designación política, y el actual fue nombrado por el Gobierno socialista tras las elecciones generales de 1982. Según la legislación del Museo, la responsabilidad directa de la resJUEVES 1- 10- 87