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DOMINGO 27- 9- 87 ESPECTÁCULOS A B C 109 Nuria Espert, a laluz y a la letra del Siglo de Oro Nuevo Baztán (Madrid) Ramiro Villapadiema Flor nueva de viejos poemas, nuevos ecos de palabras clásicas entre las viejas piedras ilustradas de Nuevo Baztán, la ciudad monumental y olvidada que anoche rejuveneció de pronto; invitada a abrir él Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid, casi se sonrojó al son de las cuerdas más íntimas pulsadas por la voz de Nuria Espert, que resbalaban tersas entre los acordes de Jordi Savall y Hesperión XX. Los textos más grandes de la literatura castellana adquirían, en el Nuria Espert magno entorno de la Plaza de Fiestas del Palacio de Churriguera, el merecido espacio en el decir pausado y quebrante de Nuria Espert, la diva por excelencia de ese género que es la recitación y que hoy no es sino un páramo doliente. Los versos, recogidos e hilados para la escena por él profesor Andrés Amorós, se contaban entre lo más granado de la poesía española de los siglos XVI, XVII y XVIII, es la poesía grande de nuestro pueblo- había dicho Nuria Espert- la que no se adentra en jardines especialmente sofisticados; un medio de comunicación sorpredente que conecta con todos los públicos Lope y Garcilaso, Cervantes y el Buscón, otros muchos antes, después y entremedias, aunada la lira y el alejandrino, el soneto recto con la guasa de la caneioncilla popular, la húmeda noche destilaba versos que fueron cayendo como del aire, o, más bien, desempolvándose en los oídos del público silente. Pues Amorós no ha querido un recital de poemas originales, ni inéditos, ni curiosidades, y ha tejido, así, una hora y cuarto larga de palabras de todos, conocidas de siempre, escritas en la memoria popular, además de en los libros; recorriendo pues la vida y la muerte, el amor también, lo grave y lo burlesco y sobre todo lo cotidiano, como para conocernos un poco y saber de nuestra intrahistoria de detalles diarios, sin grandilocuencia, fortuitos; y rasgos, reincidentes trazos, determinantes de un carácter que, puestos, no es sino el nuestro. Nuevo Baztán es un caso histórico peculiar, una hermosa muestra del arte barroco de Churriguera y un original conjunto urbanístico. La música de Jordi Savall, al frente de Hesperión XX y su despliegue de melodías del arcano, puso el calor a los versos levantando Un clima que en cuanto dio comienzo se volvió entre juglaresco y trovero, echando apenas en falta el baile de luces y sombras del fuego en que por tradición se queman las historias que se cantan o se cuentan, así cae el opaco y declina la vigilancia del astro que es rey. Fue un recital de los que se siente con escalofrío que será único, irrepetible, como lo son las puestas de sol y los lunares en la meji la. Las piedras labradas y sillares tornaron al poco al silenció, pero permanecieron un buen rato encogidas, como contritas. Música La Orquesta y Coro Nacionales rinden homenaje a Pablo Sorozábal por sus noventa años Teatro Real. 25- 9- 1987. Orquesta y Coro Nacionales de España (directora del coro, Carmen Helena Téllez) Solistas: María Oran, soprano; Santos Ariño, barítono; Alfonso Echeverría, bajo, y Domingo Cedras, barítono. Director: Jesús López Cobos. Obras de Pablo Sorozábal. El día 18 de esté mes cumplió los noventa años Pablo Sorozábal. Para festejar la efeméride, la Orquesta y el Coro Nacionales y, al frente de ellos, Jesús López Cobos, han montado, con la colaboración de sobresalientes solistas, un atractivo concierto, todo él con obras del maestro donostiarra. El que acaba de ser apodado con acierto por Antonio Fernández- Cid el único grande lírico vivo -concretamente en el artículo que le dedicó el día de su cumpleaños- no pudo estar presente en el Pablo Sorozábal Real. El mismo lo justificaba simplemente en la hojita que se incluyó en el programa de mano: Me hubiera gustado estar con ustedes y hablarles de todo esto (del acto de reparación que suponía el estreno de la Suite Victoriana prohibida en su momento, que era el de 1952; de su estimación especial por la ópera Juan José pero mi médico me ha desaconsejado vivamente el someterme a emociones fuertes: dice que tengo arritmia, y a mí, que he vivido y vivo del ritmo, esto me da respeto. No estuvo presente, pues, Sorozábal. Pero, así y todo, hubo en el Real afecto, emoción y arte. El afecto flotó en el aire desde el mismo comienzo del concierto y se palpaba entre los aplausos que acompañaron a todas y cada una de las clausuras de página. Emoción la hubo honda cuando Jesús López Cobos, en su nombre y en el de laorquesta y coro, entregó a Pablo Sorozábal nieto la placa que conjuntos y director le ofrecían al abuelo. El arte, no hay que decirlo, lo pusieron al alimón los excelentes músicos- maestros, solistas, profesores y coralistas- que habían aceptado la responsabilidad del homenaje, y los propios pentagramas del ilustre compositor vasco. Porque, por empezar por éstos, cierto es que quizá hubiera estado indicada la programación de una obra de orquesta directamente concebida y escrita para el vehículo por el propio Sorozábal, pero también lo es que la confección del programa tal como se dio permitía comprobar y gustar, junto al magnífico quehacer teatral del músico homenajeado- con ese ejemplo, perfecto para ello, que es la ópera chica con libreto de Pío Baraja, Adiós á la bohemia ofrecida en versión de concierto- su no menos acabado oficio de escritor sinfónico. En las mismas partes instrumentales de esa ópera, pero también en el jugoso, vibrante, colorista intermedio de Sol en la cumbre en la revisión de la albeniciana Pepita Jiménez o en el adecuado y sabio traslado de la letra y el espíritu del gran Tomás Luis a la Suite Victoriana ahora rehabilitada. En cuanto a los intérpretes, no cabe sino englobar en un mismo aplauso caluroso a los solistas principales- María Oran, en Trini Santos Ariño, en Ramón Alfonso Echeverría, en Un vagabundo y Domingo Cedrés, en Un señor que lee El Heraldo personajes todos de Adiós a la bohemia -y hacer extensivo el parabién a los dos conjuntos, con los mejores momentos de la centuria sinfónica en el citado intermedio y los menos plausibles en ciertos excesos cuantitativos en la ópera. En cuanto a Jesús López Cobos, siempre dominador y siempre capaz de alcanzar los climas apropiados y de subrayar las intenciones que lo precisan, el mejor elogio que puede hacérsele es el de afirmar que abordó y preparó el homenaje con tanta atención, dedicación y rigor como Sorozábal merecía. De ningún modo para cumplir y pasar. Incluso en la elección de la propina; se advertía el cuidado y el mimo con que lofiabía medido todo: el deliciosamente urdido Nocturno madrileño popum -collage de zarzuela Cuidado con la pintura en el que el artista vasco oficia su particular ceremonia de admiración a otros ilustres colegas líricos que le precedieron. J. Leopoldo HONTAÑON PLAZA DE TOROS DE MADRID Feria de Otoño- 87 Domingo, día 27 de septiembre, a las cinco de la tarde (nuevo horario) 6 toros de D. Antonio Ordóñez para CURRO VÁZQUEZ ROBERTO DOMÍNGUEZ JOSÉ A. CAMPUZANO Lunes, día 28 de septiembre, a las cinco de la tarde (nuevo horario) 6 toros de D. Joaquín Buendía para RAFAEL DE PAULA JOSÉ M. MANZANARES ORTEGA CANO VENTA DE BILLETES AL PUBUCO: En eaUe: Victoria, 3. Los dos días, de 10 a 13,30 horas. DESPACHO PLAZA DE TOROS: OTO De 10 a 13,30 y a partir de las 4, ¿55 a el día de la corrida. COMUNIDAD DE MADRID