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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 27 SEPTIEMBRE 1987 ABC Editorial co de partido, ni un periódico gubernamental, ni un periódico de la Oposición, porque es un periódico independiente. ABC está sólo al servicio de sus lectores, a los que se esfuerza por informar con objetividad y rectitud. En un caudal de cincuenta mil páginas impresas al año, ABC se ha mostrado dispuesto a rectificar siempre que uno de sus redactores comete una inexactitud o una imprecisión. Ese espíritu libre es el que nos ha permitido conservar y acrecentar el millón largo de lectores que renuevan cada veinticuatro horas la fidelidad a este diario. Los periódicos son plataformas que crea la sociedad para ejercer a través suyo su derecho a la opinión y al diálogo; su derecho a elogiar al Poder o a la Oposición cuando aciertan; su derecho a criticarles cuando se equivocan; su derecho a denunciar el abuso de poder o sus arbitrariedades allí donde se producen: en la Banca, la Iglesia, las Fuerzas Armadas, las Fuerzas de Seguridad, la Judicatura, los Sindicatos, el Parlamento, el Gobierno o la Oposición. Porque la Prensa no es el cuarto poder, sino el contrapoder, el instrumento a través del cual los ciudadanos se defienden denunciando los abusos del Poder, de cualquiera de los poderes; el instrumento a través del cual los ciudadanos apoyan con el elogio a esos mismos poderes cuando aciertan. En las elecciones, en el momento de votar, el ciudadano respalda una gestión o discrepa de ella con su sufragio. Entre unas elecciones y las siguientes, varios años después, el ciudadano manifiesta diariamente su elogio o su censura a través de los medios de comunicación. Esa es la grandeza y la servidumbre de los periódicos. La grandeza, porque se convierten así en pieza angu- R E D A CC I O N ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 28006- MADRID FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA A democracia española ofrece intermitentes pruebas de inmadurez, ante la mirada inquieta de millones de ciudadanos. Mientras las libertades no se hayan asentado entre nosotros, con la firmeza de las democracias europeas, será necesario recordar una y otra vez las reglas del juego. Decimos esto para volver sobre una de esas reglas, elemental por cierto, sin la que no hay régimen democrático capaz de sobrevivir: nos referimos al papel de los periódicos independientes, lo mismo los impresos que los hablados o los audiovisuales. L PRENSA INDEPENDIENTE El secretario general de Alianza Popular, Arturo García Tizón, declaraba su indignación recientemente al proclamar que algunas críticas a su partido provienen de los medios de comunicación que se autotitulan liberal- conservadores Churchill hubo de leer las críticas más adversas a su gestión de posguerra en las columnas del conservador The Times un diario independiente reconocido como la primera cabecera de la historia del periodismo mundial; y en nuestros días, Le Figaro de París, es, en toda la Prensa, el diario que ha castigado más duramente al centro- derecha en sus tentaciones de dispersión. Conviene celebrar por eso que el señor García Tizón haya podido comprobar, a lo largo de los pocos meses que lleva en su puesto, cómo ABC mantiene la indispensable distancia respecto de ese partido. Su afirmación no sólo no nos ha molestado, sino que nos ha llenado de satisfacción porque subraya ante la opinión pública la independencia de este diario. ABC no es un periódico confesional, pero respetuoso de la tradición católica, a la que considera uno de los fundamentos de la convivencia nacional, organizada desde hace muchos siglos sobre los principios de derecho público cristiano. Y ha mantenido nuestro diario desde su fundación que la Institución monárquica es el instrumento histórico de la unidad nacional y la plataforma constitucional para la libre concordia entre los españoles. ABC considera también que, en líneas generales, el mejor modelo de sociedad para el bien común en nuestra nación es el de libre mercado. Por eso, frente al programa socialista, ABC es un periódico que está en la oposición. Pero no es de la Oposición. Como ha podido comprobar el secretario general de AP, ABC ni ha sido, ni es, ni será un periódi- lar de la democracia; la servidumbre, porque están o deben estar al servicio de los lectores o los oyentes y no al servicio de los partidos o los grupos de presión financieros, eclesiásticos, sindicales o militares que tratan tantas veces de dominarlos. Un gran diario ha de estar dispuesto, por consiguiente, a plantar cara, al servicio de los lectores, a un partido, a un grupo bancario, a un sindicato, aunque del enfrentamiento se deriven riesgos y amenazas. También ha de ser capaz de criticarse a sí mismo y a otros medios de información. La libertad de expresión es indivisible y ante ella no pueden alzarse dominios reservados ni áreas protegidas. La Prensa se desacredita y acaba por hundirse cuando abusa de su fuerza: la complicidad con éste o aquel poder, el tráfico de influencias, las retribuciones subterráneas, el intercambio de servicios y otras formas sutiles de degradación. En los últimos meses, por ejemplo, y porque éste es un diario independiente, hemos respaldado desde ABC el acierto del Gobierno socialista en su acción antiterrorista en defensa de la unidad nacional o hemos elogiado al PSOE cuando ha rectificado errores de bulto en su política exterior. Del mismo modo hemos criticado la torpeza del primer partido de la Oposición cuando amenazó con tomar represalias ante la tropelía antidemocrática consumada por el PSOE en Galicia. Pero hemos elogiado reiteradamente a AP en los muy numerosos aciertos que ha tenido este partido al oponerse al desenfrenado gasto público de los socialistas y a las no pocas corruptelas que ensombrecen la vida nacional. En el campo de la cultura, ABC, fiel a su independencia y a su espíritu liberal de subrayar el mérito allí donde se encuentre, ha dedicado números de homenaje a Lorca y a Neruda, y también a Maeztu y a Menéndez Pelayo. Hemos honrado la obra de Picasso y de Dalí, de Besteiro o Pedro Sainz, de Buñuel o Pemán, porque creemos que un diario nacional puede compartir la fidelidad a sus principios con el elogio al mérito de quienes coinciden con sus planteamientos y de quienes discrepan de ellos. Los términos, llenos de trivialidad y de ingenuidad, con que se expresó un político situado en la derecha, han dado lugar a esta breve reflexión. La democracia se habrá asentado en nuestra nación cuando un diario liberal conservador no necesite recordar a los liberales y conservadores qué es y qué no es un periódico independiente. BUSCA Empresas para la distribución de sus programas en vídeo VENTAS MARKETING para empresas (20 videocasetes) FORMACIÓN INTEGRAL para colegios (30 videcasetes) Información: señor Creviilén. S 447 10 51 Rafael Calvo, 5. 28010 Madrid