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48 ABC SOCIEDAD VIERNES 25- 9- 87 El compositor español José Manuel Solís lleva diecisiete años retenido en Cuba Cometió el error de ser honesto afirma su esposa Madrid. José Antonio Campoy Fidel Castro mantiene retenido en Cuba desde 1970 al compositor español José Manuel Solís. Todo su delito consistió en querer abandonar La Habana para trasladarse a Madrid y reunirse con su mujer. Aunque no hay ningún cargo contra él y se encuentra libre en las calles de Cuba, su deseo de Irse te ha costado su puesto de trabajo y sobrevive gracias a las ayudas de familiares y amigos. Castra no le permite venir a su patria. Compositor, intérprete vocal y de piano, artegRsta de voces y orquesta, José Manuel ScHís- conocido allí por todos como Memé Solís- decidió en 1970 marcharse de Cuba y rellenó los innumerables formularios que los funcionarios castristas exigen para quienes desean abandonar el país. El 4 de junio de ese año, tras renunciar a su trabajo como exigían las leyes- s e gún las cuales, quien quiere abandonar la nación caribeña debe renunciar a todas sus posesiones y a su empleo- solicitó la salida. Vano i n t e n t o pues José Manuel Sol. s unos días después el Gobierno de Castro publicaba una ley por la que, con carácter retroactivo, se declaraban no efectivas todas las peticiones de salida de Cuba que se hubieran solicitado antes del 30 de mayo. Y Memé Solís, sin trabajo, tuvo que quedarse. Su esposa Mariví Alonso Couzo, ciudadana española y residente actualmente en Madrid, nos narra lo ocurrido: Cometió el error de ser honesto renunciando a su trabajo. Y cuando en junio salió esa ley por la que impedían oficialmente hasta la posibilidad de decir me quiero ir Memé se quedó colgado. Durante dos años pudo mantenerse gracias al dinero que había ganado como compositor, pero luego la situación cambió y tuvo que buscar trabajo para poder comer. Como tenía prohibido ejercer su profesión, empezó cargando cajas en una fábrica de cartones. Era indignante, pero allí hay una ley por la cual a quien no trabaja le pueden caer hasta cuatro años de cárcel chara por estar en desacuerdo con el sistema. Y él pensó que, cuanto antes le olvidaran, mayores posibilidades tendría de poder irse. ¿Cuánto duró esa situación? -Diez años, hasta que el Gobierno volvió a abrir la mano y permitió que la gente pudiera solicitar de nuevo la salida del país. Al enterarnos, decidimos volver a hacer la solicitud pasase lo que pasase. La pedimos toda la familia: los padres de Memé, su hermana Ana, su cuñado Carlos, las hijas de éstos y nosotros. Fue el 15 de mayo de 1980. Mariví nos explica que Memé, aunque nacido en Cuba, tiene la nacionalidad española por ser hijo de españoles; esta nacionalidad fue tramitada en su momento por el Consulado General de España en La Habana. -Después de pedir la- salida estuvimos casi tres meses encerrados en casa por temor a las represalias, incluso de los vecinos afectos al régimen. Finalmente llegó la autorización para todos. En la lista que Felipe González llevó a La Habana estaba su nombre, pero han pasado ya diez meses sin ser liberado Mariví Alonso regresó a España poco antes de las elecciones de 1982. Y nada más llegar inició sus gestiones. -Escribí y pedí entrevistas por doquier. Recuerdo que el entonces director del Departamento de Inmigración, Eduardo Almeijides, me ayudó mucho, al igual que Eduardo Serra. Llegué a escribir a Felipe González y me respondió uno de sus ayudantes preguntando si Memé era español y si tenía pasaporte. Respondí que era español pero que no tenia pasaporte, porque en Cuba no te dejan tener pasaporte de otro país si eres cubano. A Memé el Gobierno de Castro se niega a considerarle español porque para eso, según las leyes cubanas, es preciso perder la nacionalidad cubana. Y Cuba no admite que un subdito renuncie a su nacionalidad; eso lo deciden ellos. Promesas incumplidas -Un día me encontré ai ministro Javier Solana- continúa- Le expliqué el caso y me pidió que le escribiera. Lo hice y me respondió que no podía hacer nada. La carta la firmaba el director del Gabinete del ministro, Juan Manuel Velasco. Cuando se anunció que Felipe González viajaría a Cuba a finales del año pasado escribí una carta aJ presidente del Gobierno solicitándole que ayudara a mi esposo. Y mandé copia de esa carta, con el mismo ruego, a Alfonso Guerra, a Fernández Ordóñez, a Julio Feo... y a nueve o diez cargos más. Sé que en la lista que Felipe González Hevó a La Habana estaba mi esposo. Cuando saJtó Eloy Gutiérrez Menoyo y se anunció que los demás españoles terminarían siendo liberados, porque así se lo había prometido Castro a nuestro presidente, creí que la esperanza volvía a mí. Pero lo cierto es que han pasado diez meses y está claro que Castro no ha liberado a nadie ni deja a los españoles salir de Cuba. ¿Cómo puede haber engañado así a Felipe González? El 27 de julio preguntamos en la Oficina de Información Diplomática. Se nos respondió que no había ninguna noticia que ofrecer. Volví a escribir a Felipe González dos veces- continúa diciendo- El 27 de mayo, por fin, recibí respuesta, firmada por Roberto Dorado, director del Gabinete de la Presidencia, en la que se limitan a recordarme que Felipe se interesó por él en su viaje a Cuba y que la Embajada en La Habana tiene instrucciones de seguir con el mayor cuidado la evolución de este y los demás casos similares Mi única esperanza ahora- concluye- es que el Defensor del Pueblo, Joaquín Ruiz Jiménez, quien mandó una carta a Felipe González interesándose por Memé el 3 de noviembre pasado, asuma la defensa que el Gobierno no realiza. He pedido también la intervención de la Sociedad General de Autores de España (SGAE) que preside Juan José Alonso Millán, por cuanto Memé figura como miembro de la misma. Tal vez, la presión del mundo de la cultura tenga más fuerza que la de nuestro Gobierno a la hora de defender a Memé. Fidel Castro prohibió su música desde que expresó su voluntad de marcharse Se le dyo que se le retenía y que ya se le avisaría, pero aún sigue esperando ¿Y entonces? -Teníamos toda la documentación requerida, incluyendo el permiso concedido por el Departamento de Inmigración, el visado, él pasaporte y hasta los pasajes para el día 3 de agosto. Pero dos días antes a Memé le retiraron el permiso de salida y el pasaporte. Se le dijo que su salida estaba retenida no denegada y que ya se le avisaría. De esto hace siete años y sigue esperando. ¿Qué hizo el resto de la familia? -Todos nos negamos a irnos, excepto Carlos, el cuñado. Pensamos que desde fuera podría presionar, hacer algo. Pero como el tiempo pasaba y las cosas no variaban, a los seis meses decidió marcharse Ana con tas niñas. Dos años después de su partida, Memé me convenció para que me viniera a España para intentar presionar también desde aquí. -E n esos dos años y medio, ¿no pudieron averiguar por qué no le permitían salir a Memé? -Yo escribí a Fidel, a todos los miembros del Comité Central, a personalidades de todo tipo, pero no obtuve respuesta. Me entrevisté varias veces con el jefe de Salida Definitiva del país. Llegó a decirme que la razón era un secreto de Estado Adaptación forzosa ¿Qué pasó luego? -Logró que le admitieran en el Departamento de Estadística de industrias ligeras; el Gobierno seguía sin permitir salir a nadie del país y Memé tuvo que adaptarse. Con el tiempo y gracias, a su prudencia, le nombraron coordinador de espectáculos de las playas del este. Pero no podía trabajar en lo suyo, ni figurar. Cabe decir que, desde que hizo la solicitud para salir, su música fue inmediatamente retirada y se prohibió su difusión en las emisoras de radio y televisión. Aunque eso, en el fondo, le alegraba. ¿Por qué? -Porque la única razón de que no le dejaran salir era su popularidad. Al Gobierno de Castro no le interesaba que uno de los personajes más conocidos del país en el campo de la música y. portento, de la cultura, se mar-