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MIÉRCOLES 23- 9- 87 INTERNACIONAL E N L A R D A A B C 33 La crisis política, causa principal del deterioro económico en Yugoslavia Ninguna medida gubernamental es capaz de frenar la inflación Belgrado. José Grau, enviado especial En una guía turística de Yugoslavia de 1965, se decía que la tarifa postal para una tarjeta al extranjero era de treinta dinares. En la actualidad, septiembre del 87, la tarifa es de doscientos cuarenta dinares (unas treinta y cinco mil pesetas) Con razón se quejaba el conserje del hotel Slavija, de Belgrado, cuando un turista austriaco, no muy al corriente de la inflación que reina en este país, le dio una propina de doscientos dinares (unas veintinueve pesetas) Quizá esta propina hace unos años, no hubiera estado mal, pero ahora, como exclamó el empleado del Slavija desengañado, no da más que escasamente para comprar una botella de agua mineral A pesar de que uno de los temas de discusión constantes del Gobierno de Branjo Mikulic es la inflación, y a pesar de que en casi todas las reuniones de tos Comités centrales del Partido Comunista de las seis Repúblicas que componen Yugoslavia, se proponen ideas para combatir la inflación, lo cierto es que ésta no hace más que aumentar, de tal manera que es ya del orden del 110 por 100 anual. El escándalo de Agrokomerc, la firma que ha emitido letras al descubierto provocando un fraude de alrededor de los cuarenta mil millones de pesetas, y otras prácticas financieras ilegales que, al parecer, se dan con gran facilidad, explican en parte esa inflación galopante. Por el momento, se puede afirmar que las promesas de Branko Mikulic, cuando se hizo con la jefatura del Gobierno en 1985, se han quedado, como mucho, en deseos. Bien es verdad que el mismo Mikulic se quita la responsabilidad de encima, o se la ha quitado en alguna ocasión, diciendo que la culpa de esta inflación la tienen tos miles de órganos de autogestión y de órganos estatales que pueden, y de hecho, lo hacen, influir en la regulación de la economía. pública. La vitalidad que indudablemente se percibe aquí (con gente joven que viene y va, vestida desenfadadamente según la moda de París o de Nueva York) es una imagen irreal a la vista de los datos que hablan de la baja del nivel de vida, del paro, y a la vista de las condiciones de vida de otras regiones mucho menos afortunadas que la capital de Serbia y de la República. í: ILUSTRACIÓN! JUNTÓ CENTRO COMERCÜ COMUNIDAD CQMPQSTEIA Torre de 14 plantas con pisos de 3 y 4 dormitorios Tecnología anticuada Otras experiencias, por el contrario, son ejemplos patentes de que, también en Belgrado, hay muchas cosdas que mejorar. Dos casos: la calidad de los aparatos de transmisión que se utilizan en ia central de Correos (unos modelos de téiex completamente anticuados y no del todo fáciles de manejar) o el hecho de que cueste mucho encontrar objetos tan sencillos como una guía de teléfonos. Por otra parte, a los mismos habitantes de Belgrado cayó como una ducha de agua fría la decisión gubernamental (del pasado 1 de agosto) por la cual el precio de la ropa subió en un 500 por 100, el de la luz eléctrica en un 40 por 100, y, sobre todo, el del pan en un 40 por 100 (estaba previsto que subiera en un 130 por 100, pero las protestas fueron tan grandes que el Gobierno tuvo que ceder) 12.590.000 ptas. Reserva: 600.000 ptas. Resto: 10 años. Piscina climatizada y sauno. INFORMACIÓN: EN OBRA: Sant. de Composteki, 88 OFICINA CENTRAL: Dr. Federico Rubio y Galí, 7 kERH División Inmobiliaria SA Salarios congelados Además, durante casi todo lo que llevamos de año se han estado dando huelgas por toda Yugoslavia (en total, en unas setecientas empresas) Las causa fue que el Gobierno decretó la congelación de salarios, mientras que los obreros pedían aumentos notables de sueldo. La última huelga ha tenido lugar en agosto, en Prístina, la capital de la República autónoma de Kosovo. Allí, los obreros de una empresa de la construcción pedían un aumento de ingresos del 100 por 100 (la mensualidad que recibían era de unas seis mil quinientas pesetas) Más huelgas se podrían dar si funcionara la ley de la bancarrota para las empresas (cuando éstas sean deficitarias) la cual podría sepultar a unas dos mil trescientas firmas, y dejar sin trabajo a casi un millón de personas. Un instituto de Zagreb llegaba a la conclusión de que las dos terceras partes de las familias yugoslavas estaban convencidas de que su nivel de vida, en 1987, era peor que en 1986, mientras que una quinta parte de los ciudadanos, además, no podía hacer frente a sus gastos. Finalmente, a base de ingresos extras, la mayoría de la población decía conseguir los medios necesarios para mejorar la alimentación y los vestidos. Crisis política El presidente de la República de Serbia, Stambolic, declaró que este sentido, hace tan sólo unos días, lo siguiente a la Prensa local: Todo el mundo habla de crisis económica, pero el momento de la verdad ha llegado. Hay que decir claramente que se trata de una crisis política, la cual causa las dificultades económicas. Para Stambolic está claro que sin cambios en el sistema político no se puede reactivar la economía. En concreto, Stambolic se refiere a cambios en la Constitución de 1974, que den más poderes al Gobierno. El deterioro económico se nota también para la recesión del turismo. Aunque es cierto que la vida es barata para un viajero occidental (por ejemplo, un almuerzo en un restaurante bueno puede costar del orden de los cinco mil quinientos dinares, es decir, algo más de ochocientas pesetas) también es verdad que tos precios suben tanto que, en breve, se pueden poner a nivel europeo central Engaña, pues, la imagen que se pueda obtener de Yugoslavia, si uno se deja llevar soto de las impresiones que, digamos, puede obtener sentado en una terraza del centro de la ciudad de Belgrado, en la plaza de la Re- En la mejor zona del barrio de Salamanca Oficina de máxima representación 1.100 m 2 de superficie. Planta baja y primera. Acceso directo desde la calle. 17 metros lineales de fachada. Aparcamientos Teléfonos 431 23 25, 431 21 99 (De inmediata utilización)