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36 A B C M DRIB VIERNES TI- 9- 87 Exigiremos todas las responsabilidades por la muerte de nuestros compañeros Los bomberos no se explican la orden de entrar en el edificio Madrid. Antonio Maura Estamos decididos a pedir responsabilidades por las víctimas en el incendio de los Almacenes Arias afirmaron Marcelino Sierra Muñoz y Pedro Martínez García, portavoces de los bomberos madrileños. No comprendemos cómo estando en el lugar de los hechos el director del Departamento pudo llegar a darse una orden semejante que tuvo como consecuencia un tal elevado coste de vidas humanas como pudo comprobarse Para ambos funcionarios es totalmente improcedente la orden de entrar en el edificio cuando habían transcurrido poco más de seis horas desde que se hubiera iniciado el fuego, cuando todos tos bomberos sabemos y la ordenzanza del Ayuntamiento así lo prescribe que la estructura de un inmueble de las características de los Almacenes Arias no podía aguantar más tiempo y que el riesgo era grande. Todo jefe debe saber que una estructura metálica sufre tales deformaciones por efecto del calor, que se hace necesario esperar un tiempo mínimo para poder apreciar las contracciones imprevisibles de estos materiales En cuanto a la intencionalidad del fuego, Marcelino Sierra afirmó que desde el punto de vista profesional, nosotros no entramos ni salimos en cuanto a la posibilidad de haber existido varios focos o de las posibles responsabilidades. Esto debe ser analizado por el servicio judicial Donde sí hacen hincapié estos funcionarios es que las ordenanzas del Ayuntamiento de Madrid prescriben que la estructura de un edificio de venta al público debe aguantar como mínimo un fuego de 180 minutos y su construcción tener un margen que aguante prácticamente el doble. Si nosotros entendemos y sabemos que el fuego comenzó a las siete y media u ocho menos cuarto, y que el hundimiento se produjo a las dos y medía de la madrugada, está claro que pasó mucho más tiempo del que está previsto en las normativas. Cualquiera sabe que hace falta aguardar un tiempo cuando ha comenzado a controlarse el fuego, y hay que prever una reacción inesperada en el comportamiento de las estructuras metálicas. Si todos sabemos esto, y evidentemente deben saberlo nuestros jefes, lo que no entendemos es qué hacían nuestros compañeros allí. Y aún menos lo podemos entender cuando se encontraba la persona que debería ejercer las máximas funciones de mando como es José Pascual. No nos entra en la cabeza que una persona de la que se dice que es la más preparada y que tiene una gran experiencia, no diera la orden de desalojar el edificio, y si lo que hizo fue dar la orden de entrar, entonces es aún más incomprensible. Esta es una de las cosas que pretendemos investigar para hacer las reclamaciones pertinentes. Resulta también incompresible que a esas alturas del siniestro, cuando se sabía con certeza que no había ninguna persona en el interior, estuvieran los bomberos dentro del inmueble era el responsable máximo. Todavía es necesario conocer más detalles, porque si realmente mandó entrar a los bomberos, sería el colmo Queremos hablar con los compañeros que vieron los hechos- continúa Marcelino Sierra- para saber si fue un determinado jefe el que dio la orden o si fue debido a nuestra peculiar manera de comportarnos en un siniestro. Normalmente, ningún jefe suele entrar sólo, lo hace en compañía de lo que llamamos un campana es decir un compañero que le va ayudando! Puede ocurrir que alguno de ellos ordene que se vaya a inspeccionar directamente, o que la orden llegue desde arriba. No estamos seguros de cómo sucedieron los hechos pero, al parecer, por nuestras informaciones, al fondo del edificio había dos hombres con un mangaje refrescando o intentando apagar un foco que estaba cerca. Lo que no es comprensible es Los arquitectos deberían consultar con el Cuerpo antes de diseñar los edificios en previsión de siniestros como son cortadoras y otros instrumentos necesarios. Los coches también son lo suficientemente modernos. Contamos con buenas bombas, con coches electros que sirven para iluminar y con escalas. En la cuestión de camiones también se ha avanzadao bastante A pesar de ello, hay todavía mucho material viejo que habría que renovar y sobre todo se debería contar con un buen mantenimiento. Lo más urgente es poder disponer de ambulancias y de un equipo de salvamento acorde con los tiempos en que vivimos. Los coches acuáticos son muy antiguos. Necesitaríamos unos más ligeros y otros que sirvieran de apoyo. En cuanto a los cisternas haría falta que tuvieran más capacidad. No se puede olvidar que nuestro trabajo, ha estado apoyado por un coche- tanque de 25.000 litros perteneciente a la Comunidad Autónoma y que él Ayuntamiento no dispone de uno semejante Madrid, como, todas las grandes metrópolis, supone un peligro para este tipo de siniestros. Las urbanizaciones no cuentan con un acceso rápido- señalan- Los arquitectos hacen cosas muy bonitas, pero que no son prácticas. Lo mejor sería construir a una altura inferior y que las casas estuvieran más alineadas. Los edificios comerciales y de diversión deberían poderse atacar desde varios puntos al mismo tiempo. Se da el caso de que existen muchos inmuebles que dan a una plaza o a una calle peatonal sin prever las posibles consecuencias posteriores. No estamos en contra de las calles peatonales, pero consideramos que se debería prever un posible incendio. Concretamente, en Moratalaz, Aluche y en el barrio del Pilar la distribución de las calles es laberíntica y estas son muy estrechas, no pudiéndose, en muchos casos, instalar una escala. Falta previsión a la hora de construir y los arquitectos deberían antes consultar con el Cuerpo de Bomberos que cuenta también con excelentes profesionales de su misma profesión y que. sin duda, evitaría muchas catástrofes Las ordenanzas prescriben que la estructura de un edificio incendiado de venta al público debe aguantar seis horas antes de derrumbarse Después de este tiempo no es conveniente penetrar en el inmueble ante posibles hundimientos y, sin embargo, se entró cómo pudieron arriesgarse estas vidas, sólo por el posible peligro de que el incendio pudiera trasladarse a otros edificios colindantes. Esta argumentación es ilógica y, desde luego, no propia de un profesional. El problema pudiera haberse resuelto de numerosas formas sin tener que recurrir al riesgo de vidas humanas En la actualidad, la plantilla del cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Madrid es de 1.056 personas, cifra en la que se incluye todo el personal de mantenimiento, oficinas, oficialía, etcétera. Esta cantidad supone una media de 1,72 funcionarios por cada 5.000 habitantes. Las cifras- afirma Marcelino Sierra- ni siquiera se aproximan a las normas establecidas por la ONU o por la CEE que prescriben la necesidad de un bombero por cada mil habitantes. En estos momentos, estamos lejos de la cantidad ideal que, en Madrid, debería ascender a 2.500 funcionarios Sin embargo, consideran que e! material técnico con. el que cuentan se ha modernizado bastante en los últimos años. Se han adquirido herramientas nuevas- a f i r m a n- Ley contra incendios La opinión de estos dos funcionarios es que las instalaciones de seguridad de los edificios también adolecen de muchas deficiencias. Muchas veces, aunque contemplen las medidas prescritas en la ordenanza y cuenten con la necesaria licencia, la estructura se ha alterado por la función que este desempeña. Nos hemos encontrado con escaleras de emergencia que estaban cerradas con llave o llenas de cajas, haciendo imposible su servicio Ambos representantes de CCOO se quejan también de la falta de homogeneidad en cuanto a las normas de prevención, llegándose en muchos casos a contradicciones patentes entre ellas, como sucede entre el Ministerio de Industria y el Ayuntamiento en lo que respecta á los depósitos de gas, que el primero considera que deben estar enterrado y el segundo en el aire. No existe una ley contra incendios que unifique las distintas normativas y se adecúe con las actuales circunstancias de ordenación urbana, lo que és totalmente imprescindible Conocer más detalles Pedro Martínez, cuyo oficio es el de conductor de un coche bomba, añade que se nos ha dicho desde diferentes fuentes que se le dijo a este señor que no arriesgara vidas humanas. Después del alcalde, esta persona