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64 A B C SOCIEDAD JUEVES 10- 9- 87 El ocaso de la revolución contracultural pone fin a la moda de consumir drogas La clase alta estadounidense cada vez menos adicta t Nueva York. José María Carrascal El consumo de drogas entre las clases alta y media norteamericana ha disminuido en los últimos años, mientras la clase baja, los pobres, no sólo ha continuado con el hábito sino que lo ha incrementado. Ese es el disturbador resultado de un estudio que acaban de efectuar una serie de universidades, bajo el patrocinio del Instituto Nacional del Abuso de Drogas, para saber la situación del problema y ver qué puede hacerse contra él. Pues todo lo que arroja el estudio apunta a que el uso de drogas depende de factores en muchos casos fuera de control o tan difíciles de controlar que sólo pueden alcanazarse resultados ínfimos. Se trata de auténticas mareas que barren una sociedad en un momento determinado con fuerza imparable. Fue lo que ocurrió en los Estados Unidos durante las décadas de los sesenta y setenta, cuando el país entero se entregó a las modas en proporciones desusadas. Sobre todo los jóvenes lo convirtieron no sólo en hábito, sino también en bandera de combate para mostrar su disconformidad con la sociedad de los mayores. Pero incluso entre estos, las drogas penetraron con fuerza inusitada, y mientras la marihuana se hizo familiar entre la clase media, la cocaína se convierte en la droga de la clase alta, Esto, sin embargo, parece que, si no ha pasado, se está alejando decididamente. Todas las drogas, incluida la cocaína que fue laque más favor gozó en los últimos años, se encuentran en franco retroceso, según arrojan las estadísticas en todas las regiones del país, los informes de la Policía y los casos tratados en los centros de rehabilitación. Siempre que nos refiramos sin embargo a la población general, a las clases media y alta. Porque entre la baja, como hemos dicho, el consumo de drogas continua, e incluso ha aumentado, según arrojan los mismos indicadores. Y 5 no sólo de una droga, sino de todas, aunque la heroína y el crack cocaína que se fuma, siguen siendo las preferidas en los guetos. Es como si estuviéramos tratando de dos países completamente distintos- dice uno de los analistas, el doctor David F. Musto, de la Universidad de Yale- Por una parte, vemos a la masa del país alejarse del mundo de la droga, mientras por la otra, los segmentos sociales inferiores se hunden en ella ¿A qué es debido? Los expertos discuten sin ponerse de acuerdo, aunque una opinión generalizada dice que entre las clases pudientes, el uso de las drogas que se generalizó en las dos últimas décadas fue, más que nada, una moda impuesta por la revolución contracultura. Pasada esa revolución, como todo apunta que ha ocurrido, las drogas han dejado de estar de moda. Pero entre las clases indigentes, en los guetos sin esperanza, la droga era y es algo más que una moda. Es y era una evasión, el escape de aquel infierno, aunque a la postre conduzca a un infierno peor. Y como la situación allí no ha cambiado, sigue consumiéndose droga, incluso en cantidades crecientes. Con el agravante de que a los efectos devastadores de la heroína y crack hay que añadir los del SIDA, que está causando allí estragos, precisamente a través de las agujas que usan los toxicómanos, que a su vez transmiten el virus a sus hijos. De seguir así las cosas, la prespectiva que se abre es preocupante. A las diferencias económicas, sociales y educativas que ya hay entre norteamericanos pobres y ricos se unirá la drogadicción de los segundos. Es lo que impide celebrar como se merece la buena noticia de que la mayoría de los estadounidenses ha empezado a alejarse de la droga. I Los presos belgas contra el trato de favor a los ingleses Bruselas. Andrés Garrigó Los veintiséis seguidores ingleses responsables de la tragedia del estadio Heysel de Bélgica llegaron a Bruselas para ser internados en ia prisión de Lovaina. Los presos belgas han protestado violentamente contra el trato de favor que espera a los hooligans causando un muerto y más de un centenar de heridos. Los 6.750 reclusos del sistema penitenciario belga toman la llegada de los criminales ingleses como una injusticia, dado que los medios de comunicación han difundido que disfrutarán de comodidades como billar, televisión, mejor iluminación y un nuevo sistema de visores óoticos de vigilancia. Este trato especial fue el detonador de una serie de protestas que empezaron en la prisión de Forest, a las afueras de la capital. el alcalde presidente, la Corporación y funcionarios municipales y los Servicios de Protección Civil y de Bomberos expresan su más profundo dolor por la pérdida de tan entrañables ciudadanos y compañeros. Oficial técnico don Amando Juárez del Dago. Oficial técnico don Juan A. Escalera Suárez. Cabo don Francisco Madueño Suárez. Bombero don Julio Onrubia Varona. Bombero don Manuel García Martín. Bombero don Ángel González Soto. Bombero don Miguel Azuara Albarracín. Bombero don Juan José Gómez Mago. Bombero don Manuel Molina Ríos. Bombero don Francisco Javier Plaza Castilla. Agradecemos la inestimable colaboración de todos cuantos han participado en las penosas labores de su rescate. Ayuntamiento de Madrid