Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Ciento ocho horas de angustia hasta rescatar al último bombero del incendio de la calle de la Montera El alcalde lloró junto a la novia de Juan José No podremos olvidar nunca las imágenes vi viGómez cuando le comunicó su muerte das dicen los compañeros de las víctimas Los cinco cuerpos recuperados ayer estaban irreconocibles A las dos y media de la tarde de ayer fue rescatado el cadáver de Francisco Madueño, el último de ios bomberos que desde la madrugada del pasado sábado permanecían atrapados bajo toneladas de escombros y vigas retorcidas en la calle de la Montera. Antes, poco después de las diez de la mañana, fue recuperado el A pesar de que dos de los lágrimas inundaban los ojos de cuerpos de los bomberos rescaambos. tados habían sido localizados en A las diez de la mañana, los la madrugada del lunes al marequipos que trabajaban en el intes, éstos se encontraban atraterior del inmueble número 29 de pados por vigas de hierro de la calle de la Montera consiguiegran tamaño y por tramos de las ron retirar las enormes vigas y escaleras mecánicas- cada uno tramos de escalera que aprisiode tos cuales pesaba diecinueve naban los cuerpos de los dos toneladas- por lo que el rescabomberos mencionados y el de te no se pudo realizar hasta Ángel González, también localipoco después de las diez de la zado durante la madrugada de mañana de ayer. Incluso, a las ayer. Los primeros cuerpos en dos de la madrugada, el alcalde, salir, pocos minutos después de Juan Barranco, aseguraba que las diez, fueron los dé Manuel las tareas se prolongarían duranMolina y Juan José Gómez, los te varias horas más, debido a la dos que habían sido hallados dificultad que suponía llegar sin uno abrazado al otro. Rápidaarriesgar ninguna otra vida hasta mente, los familiares del primero los cadáveres. de ellos se dirigieron a la salida Juan Barranco permaneció en de la ambulancia, donde entre el lugar de los hechos durante lágrimas y nerviosismo, trataban toda la noche, así como alguno de alcanzar el cuerpo de su hijo. ¡Manolín, Dios mío, es mi de los familiares de las víctimas que, poco a poco, iban consu- hijo! gritaba la madre del bommiendo las últimas esperanzas bero fallecido. El tercero en ser recuperado, que aún habían manifestado duapenas tres minutos después, rante todo el día del martes. Después de toda una noche de desescombros, los servicios de rescate lograron, finalmente, dejar al descubierto dos de los cuerpos, que fueron rápidamente identificados. Estaban totalmente destrozados y desfigurados, pero Manuel Molina era uno de mis mejores amigos. ¡Cómo no iba a reconocerle! Son unas imágenes que ninguno de nosotros olvidaremos nunca, los dos cuerpos juntos... narraba uno de los bomberos que participaban en los trabajos. El segundo de los cadáveres localizados correspondía a Juan José Gómez, un amigo de la infancia de Juan Barranco, a quien se le comunicó rápidamente la noticia. El alcalde hundió la cabeza en el pecho y se dirigió a un bar situado en las inmediaciones donde, por quinto día consecutivo, se encontraba Maribel, la novia de Juan José. Juan Barranco se acercó hasta ella y la besó en la mejilla, mientras las Madrid cuerpo de Manuel Molina y, a continuación, los dé Juan José Gómez, Ángel González y Julio Honrubio. Así acababan más de cien horas desde que comenzara la mayor tragedia del Cuerpo de Bomberos. Durante ese tiempo, sus compañeros han trabajado denodadamente en la búsqueda de los diez cuerpos sepultados. fue Ángel González, quien también se hallaba bajo los escombros a muy corta distancia de los anteriores. Tras su extracción, todos ellos eran trasladados en las ambulancias del Ayuntamiento al Instituto Anatómico Forense, donde se procedía a su identificación oficial. Á esa hora, también se había localizado el cuarto cuerpo, aunque unas enormes vigas impedían que fuera recuperado. En principio se preveía que pasaran varias horas antes de que esto ocurriera; sin embargo, ante la vista de su compañero, los equipos de rescate multiplicaron, sus esfuerzos. Trabajaban denodadamente, deseando acabar con esto de una vez por todas decía uno de los miembros de los servicios médicos. Así, a las doce menos diez minutos sacaban a la Plaza del Carmen, por donde han sido extraídos todos los cuerpos, el cadáver de Julio Honrubio que, en principio, no pudo ser identificado ya que, como el resto de sus compañeros, presentaba un aspecto irreconocible. En ese momento, los equipos de rescate aítn no habían conseguido hallar los restos del último cuerpo que faltaba por recuperar. Sin embargo, todos los miembros de los equipos de rescate confiaban en que su compañero se encontrara en esa misma zona en la que se habían centrado los trabajos, bajo las enormes escaleras mecánicas que, durante todos estos días, habían dificultado e interrumpido en numerosas ocasiones su trabajo. Está ahí, lo sabemos por el terrible olor que desprende decía uno de los bomberos. Sin embargo, algunos otros dudaban de tal posibilidad porque, cinco días después, huele así de mal en todos los sitios, en cada rincón. Incluso hemos tenido que impregnar las mascarillas cor. colonia para poder resistir durante algún tiempo entre los escombros A las dos menos cuarto, los equipos de rescate localizaron e! último de los cuerpos. Sin embargo, no lo pudieron extraer hasta tres cuartos de hora después, ya que la cabeza estaba desprendida del tronco y, durante todo ese tiempo, no pudieron hallarla. Al fin, a las dos y media de la tarde, los bomberos consiguieron extraer el cadáver de Francisco Madueño. A esa hora, cientos de personas rodeaban el lugar de los hechos esperando para dar el último adiós a los bomberos fallecidos. Así acababan más de cien horas de tensa espera, de trabajos denodados. Así acababa la tragedia que comenzó a las tres de la madrugada del sábado, cuando diez bomberos quedaban atrapados bajo toneladas de escombros en el edificio de los Almacenes Arias de la calle de la Montera. Arde la marquesina de los Almacenes Arias, en Murcia Murcia Una dotación de bomberos sofocó en la madrugada de ayer un incendio registrado en el luminoso situado en la marquesina de los Almacenes Arias, en Murcia. Según parece, las llamas pudieron ser provocadas por un cortocircuito, aunque la rápida acción de los Servicios Contra Incendios evitó que se propagaran. Los componentes de un coche tintor que emplearon los agentes radio- patrulla de la Policía Munimunicipales y a otro facilitado cipal fueron los primeros en llepor un vecino. gar hasta los Almacenes, situaLos bomberos, que desplazados en la Gran Vía, al haber sido ron al lugar tres coches y nueve alertados por algunos conductohombres, cortaron el fluido elécres de vehículos que pasaban trico y sanearon la marquesina por el lugar en el que se produjo siniestrada, aislando los cables el siniestro. que produjeron el fuego. Al parecer, los cartones, plásticos y maderas que había sobre Los responsables de los Almala marquesina ocasionaron que, cenes no pudieron ser localizatras el cortocircuito, se propagados para aportar ningún nuevo ran las llamas, aunque se evitó detalle sobre las causas del inel peligro de que afectaran al in- cendio, debido a la hora en que terior del comercio gracias al exocurrieron los hechos.