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MARTES 8- 9- 87 LA MAYOR TRAGEDIA DEL CUERPO DE BOMBEROS A B C 33 bomberos, tras setenta horas de búsqueda Los cuerpos estallan desfigurados por el Las escaleras mecánicas, principal dificultad durante la jornada coches particulares, trasladarse hasta la capital. Poco después del mediodía regresaron a Valencia, donde comenzaban su turno de trabajo a las siete de la tarde de ayer. En el ir y venir incesante de voluntarios ansiosos de colaborar, se presentaron igualmente a media mañana varios efectivos de Badajoz. Mientras tanto, los bomberos de Sevilla protagonizaban un encierro como señal de protesta por las carencias del servicio. Según afirmaron, aunque la preocupación por estas deficiencias existía antes del incendio de Madrid, la muerte de diez compañeros ha hecho que se precipitara la situación En otrcs lugares del país se han suscitado también reacciones. das junto a una de las paredes dé lo que eran los almacenes Arias. En la mente de bomberos, miembros de Protección Civil, asistentes sociales e informadores que hacen guardia desde la noche del viernes en los alrededores, estaba la idea de que sólo un milagro salvaría a aquellos hombres. Pero, a las doce, el milagro no se produjo. Y tampoco a las doce y media, ni a la una de la madrugada, cuando fue encontrado el quinto cadáver. Dos de las personas que colaboraban en el rescate poco después de que el edificio se derrumbase, comentaban que en algunos agujeros vimos que había agua hirviendo... Si alguno tuvo la suerte de que no le cayera una viga encima, le fue imposible escapar del calor, de los gases, de morir asfixiado A medida que van siendo encontrados los cuerpos, se desvanecen las esperanzas de encontrar ningún hombre vivo en aquel infierno. Tampoco lo creen ya los familiares, que hasta ayer habían dado muestras de una fe encomiable. Durante las primeras horas de la tarde, habían recibido sucesivas muestras de apoyo y condolencia por parte de los portavoces de los principales partidos políticos de la oposición, que no faltaron a su cita diaria en el lugar de los hechos. Juan Barranco, sólo se separaba de los familiares para informarse de la marcha del rescate o atender las preguntas de los informadores. Durante todas estas horas que Barranco ha permanecido en el lugar del siniestro, el alcalde ha prestado especial atención a la familia de su amigo personal Juan José Gómez, uno de los bomberos sepultados bajo los escombros, que el alcalde conocía del barrio común de ambos, Vallecas. La capilla ardiente de las tres últimas víctimas será instalada hoy en el Patio de Cristales de la Plaza de la Villa, donde les será impuesta, como a los dos bomberos rescatados anteriormente, la medalla de oro de Madrid. Información elaborada por: Angeles del Pozo, Maite Alfageme, María González Vegas, María Coriseo, Antonio Maura, Juan Francisco Alonso, Agustín de Grado, Pedro Narváez, Ricardo Domínguez, César de Navascués y Luis López Nicolás. Después de acumular horas de cansancio, las dotaciones de bomberos se relevan para continuar las labores de desescombro dos esfuerzos de los bomberos. Visiblemente fatigados, se animaban los unos a los otros por no ralentizar el ritmo de sus trabajos. Para la Prensa, ya no es posible distinguir los cambios de turno; aún el primer día, se reconocía a aquéllos que llegaban de refresco por la limpieza de sus uniformes. Pero los bomberos cuentan con sólo dos uniformes y, dada la frecuencia con que se turnan y el poco descanso de que disponen, ya no hay tiempo para lavar las ropas de faena en casa... En el momento en que se reanudaron las labores, algunos oficiales calcularon que en un espacio de dos horas, es decir, sobre las cinco de la tarde, podría aparecer, al menos, alguno de los cuerpos de los hombres sepultados. Se intentaba acceder a ellos, una vez fueran retiradas las toneladas de escombros que casi recubrían las escaleras mecánicas, completamente tumba- Se reanudan los trabajos Poco antes de las tres de la tarde se había dado por terminado el trabajo de la grúa. El descomunal vehículo, dotado de un brazo de más de sesenta metros de altura, capaz de levantar hasta ciento veinte toneladas de peso, había retirado las vigas metálicas que presentaban los mayores riesgos, y los hombres pudieron reincorporarse a las labores de desescombro en el interior del edificio siniestrado. A partir de aquel momento, las cintas transportadoras que sirven para acelerar el ritmo de la retirada de cascotes fueron puestas de nuevo en marcha y los bomberos, repartidos en grupos de unos setenta hombres, prosiguieron afanosamente la búsqueda de sus compañeros. Desde el último piso dei hotel Mpntesol, que durante toda la jornada de ayer estuvo ocupado por informadores y fotógrafos, podían observarse los denoda- Enterrado en Cangas de Onís el bombero Amando Juárez Amando Juárez de Dago, oficial de bomberos fallecido en el trágico incendio de Almacenes Arias, recibió sepultura en su localidad natal, la ciudad asturiana de Cangas de Onís. El alcalde, Juan Antonio Vega, había hecho público un bando con cinco puntos que dirigió al vecindario declarando la jornada del pasado domingo día de luto local, ondeando las banderas a media asta en el edificio consistorial y demás dependencias oficiales del municipio. Los padres del joven bombero, Amando Juárez y María Antonia de Dago, que esperaban a su hijo en Cangas de Onís, no pudieron contener la emoción cuando llegó la comitiva procedente de Madrid. El féretro, cubierto con la bandera de España, fue llevado a hombros por miembros del Cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Madrid y por policías municipales de Cangas de Onís hasta el altar mayor del templo parroquial. El sacerdote oficiante dijo en su homilía: Lo tuyo, Amando, ha sido entregarte hasta el final. Hoy nos das la alegría del valor, de la ilusión de la entrega hasta el límite. Te vemos triunfar en la vida desde la muerte, y Dios acepta tu sacrificio como el de tus compañeros. Tu amor humano nos humaniza un poco más a todos. Entre las numerosas coronas de flores que fueron colocadas en torno al féretro figuraba una de sus amigos de infancia, que forman la llamada Peña de la Vega y que habían celebrado una cena de despedida a Amando Juárez el pasado día 29 de octubre, cuando finalizó sus vacaciones asturianas y regresaba a Madrid.