Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
El Rey Allonso XIII examina en San Sebastián los apáralos de un concurso de hidr p 1 anos. en 1913. A ts derecha, la Reina Doña Sofía porta I estandarte del Ala de Combate número 12 con base en Torrejün, de to cual lúe madrina A u u c l l o s globos, guc ascendiendo maje íüosos dcííperTaTon ia curio idud de los miidnkño H llamaron También la atención de la Reina Regente que. vivamcnie interesada, acudió un día a conocerlos y, no conlentíi con cuanlüs cupÜcacioncs redbió de los aetoateros, valiente y decidida quiso realizar una a icen ión, que en compañía del coronal A y l l o n llevó a cabo felizmente, entre íos aplausos y vivas de los jefes, oficiales y tropas de Ingenieros, a los íjue la Soberana contestaba sonriente- Era el 27 de jumo de 1889. cuando doñ- i Maria Cristina, elevando su Irono a tresden OS metros sobre el t e r r e n o se convertía en la primera persona de la realeza que efectuaba una ascensión aeronáutica. L a A v i a c i ó n habfa nacido en 1903, y seis años despu ís los padres de la auténtica máquina voladora se trasladaban a Francia para moniar en Pan una escuela de pilólos- El Rey Don Alfonso X l l l espíritu abierto 3 lodos los progresos de la dííneia y consciente de la importancia que el nuevo invento pudiera represenlar para su país, adelantándose al resto de los Monarcas se persona en Pau y, aunque no le estaba p e i m í t i d ü v o l a r escucha t o n atención mantas explicaciones sobre las miiquinas voladoras y sus Sre taeiones le o f r e c e W i l b u r la absoluta seguridad hablan ido retrasando la ocasión, hasta que el 7 de febrero de 1913, en comañía de los capitanes Kuidelan y illas y del mecánico Ouesada. pudo realizar un vuelo a bordo del dirigible- España- También en esta ocasión, el Rey había de ser el primer Monarca que tealizaic un viaje en aeronave. En 19 Í 3 el Servicio de A e r o náutica, que ya había alcanzado un cierto erado de madurez, iba a tener su T autismo de fuego en Afriea. donde írfria pionero t n el mundo, a emplear el aeroplano como arma de guerra ya que, a f i n de apoyar las accione de! Ejército, el mando pide el desplaz a m i e n t o de una escuadrilla a Marruecos, E l 22 de octubre, la Familia Real despedía desde el b ilcón central de palacio a aquellos expcdidonürios, que t o n los aeroplanos debidamente embalado? -c a r e d a n de la necesaria autonomía parj desplazarse en v u c l o Jcsfiian en formiición de honor camino de la Estación de F F C C del Mediodía, nunca pudiera resultar anticuado Y como egipióloga que era. lo diseñó basándole en el escarabajo alado de lus antiguos egipcios, que ya era milcnano. E l desastre d e A n n u a l había creado una angustiosa situación al Ejército de África; la Aviación h a b b perdido iodo su material allí y en Cuatro Vientos apenas quedaban aparatos en scrvtcio. En tan drami licos m o m e n t o s surgjó la feliz iniciativa, secundada por lodo el puebfo español, de donar aeroplanos al Ejórcito, E n tidades y particulares disputáronse en tan noble como valiosa ayuda, y fruto de su eTÍpcioncs, festivales o -carden pjrtiesi- fueron aquellos B r e g u e t H a v i l l a n d o Brislol, que ostentando los nombres de Avila- uMurcia wZaragoia Cartagena iras su bendición volaron en Marruecos. La Reina Doña Victoria amadrinaría en 1921 el Salamancd y el M u r c i a- al ano siguiente la Infanta Doña Isabel, representando a la Soberana, el Santander y, poco despuós ta propia Reina amadrinariíi el Cjranada- Los Entre aquel puñado de aviadodélos africanos serian testigos del res marchaba también el Infante vuelo y las hazañas, heroicas muDon Alfonso de Orleans y Borchas veces, de aquellos apüralos, bón- -nieto de Isabel I I y primo reflejo de la solidaridad de un hermano del R e y- piloto con fecha l y U l y n ú m e r o dos de la puebloAviación etipañoln. Por cierto que Apuesta fue su cüpo? a. la princesa Beatriz Por aquel viuonces- con motivo de Sajorna- -prima de la Reina de ur viaje a Sevilla, Don AlfonV i c t o r i a E u g e n i a- q u i e n en so X I I I sin previo aviso, como aquellos dia; i, creara el era Tan frecuente en él. aoide al emblema del Servicio de Aero- aeródromo Je Tablada para comn á u t i c a aún h o y v i g e n t e d e i partir unas horas fon los aviadoEjército del A i r e Tras muchas res, con los que departe como un discusiones entre ios aviadoics y compañero mus. Informado de numerosos bocetos, ella decidió que la escuadrilla del capitán Hnv uc- habría de tener al; is. pero tenia instalado im receptor de raque de ti í a de vtt tan viejo, que diofonía para comunicarse con L- lla desde tierra- auit ntica novedad en España- no se lo quiso creer v. haciendo gala de su habituril espH niarieidad, se apostó un duro a que ello no era posible. I n m e d i a t a m e n t e se e f e c t u ó la prneba. Despegaron los avjoncs a los que el Rey. desde una entlsor j de campana, fue dándoles ór dcnes. que il inflame eran obedecidas. T a n p r o n t o h u b i e r o n aterrizado y cuando el Monarca comentaba satisfechísimo la experiencia, se pre enló el capitíin a (lien, re peluosamenle. le recoró la pí rdida de la apuesta, advirtiéndole. además, que no era un duro sino seis- r a l era el número de aviones que habían obedecido sus órdenes radiadas- -los que habría Je p a g a r Paso un gran apuro el Rcv, ya que ni él ni íut. actkmpin untcs Devanan dinero suelto encuna v promedü el mas rápido envío; pues como le hicieran saber lo pilotos, todo iban a lijarlo en el fuselaje de sus aparaIos como el mas honroso djsiimivo de la escuadrilla. Los Revts asisten en 1923 a las diferentes pruebas que en el aer sdromo de Cuairo Vientos, reali ¿jin los aviones extranjeros participantes en el concurso para p r o v e e r de nuevos aviones l fejercito y lambían el 10 de ithril presiden en Sevilla los acios de inauguración de la Base Aérea de Tablada. La Rema hace entrega de un estandarte al Servicio de A v w i ó n al que a c ntinuación impuso el Rev la corbata de la Medalla Mihiar. eomo premio al alienle con xirlamienio de los aviadores en las campañas de Marrueciís. I tranquilidad que se disfrutaba en los I r e n t e v m a r r t j q u i e s aquellos días, p e r m i t i ó que se 11 C righl. En dirigible En repetidas ocjisiones había expresado el Rey Don Alfonso su deseo de hacer un ia) e en Jingible y conocer por sí mismo süs grandes posibi hilad es para la observación militar- Diverso? problemas teenieüs, que ateclaban a