Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ESTILO Dos momentos del pase de modelos de la colección primavera- verano 88 de Gene Cabaleiro N los pasillos de los palacios de Alfonso XIII y Victoria Eugenia continúa en Barcelona desarrollándose la VIII edición del Salón de Moda Gaudí- hombre y la primera del Morago continúa siendo partiBCN- Hombre, donde se exhiben dario de los volúmenes amplios, las propuestas masculinas para de la libertad de movimientos la primavera- verano 88. dentro de la chaqueta masculina, por eso no acerca, en general, Pero, fuera del recinto ferial de tanto las costuras al cuerpo Montjuich también se respira como otros diseñadores, aunque moda, más clásica sin shows en sus percheros figuren levitas. de pasarela, pero con el peso de Hace un rápido viaje por las raíla artesanía, del trabajo en silen- ces andaluzas para ofrecer una cio de espaldas a los medios de noche lujuriosa de toreras bordacomunicación, los sastres de das y cuellos abanico. veinte países celebraban su XXII En el hermano pobre, o sea, ngreso. en el salón BCN- Hombre, es reEn España existen actualmente 5.350 sastres, que vienen a realizar una media de 1.100.000 trajes al año, lo que supone un volumen económico de 50.000 millones de pesetas anuales. Algunas de sus impecables propuestas, desde luego no revolucionarias en diseño, pero sí siguiendo las tendencias predominantes para la ya cercana temporada otoño- invierno, desfilaron pausadamente en una interminable pasarela construida en el recinto de las reales Atarazanas. Y todo organizado, como siempre, por el estudio Buque, del incansable Javier Escobar. Volviendo al Gaudí, era visita obligada el stand de Pedro Morago, el gran ausente de las tablas en esta ocasión. Morago prefiere volcarse en Florencia, donde confiesa no le va nada mal. El negro y el blanco y los tonos arenas son los colores definitorios de su colección. E Gandí- hombre: Las Olimpíadas y el mar puesta en escena del gallego Gene Cabaleiro, al que le seguirían las ideas de José Tomás, desfile que puso el punto final al Gaudí. señable la oferta de Carlos MotCabaleiro comenzó con un ta, un joven creador andaluz con homenaje a la Barcelona olímpiuna carrera brillante. Su estética ca que decía Nano Peña entre- confiesa- va dirigida a revestir sus rizos. Modelos ataviados con las almas yuppies con cami- polos listados y amplios pantalosas de forrería y chaquetas de nes de algodón en tonos pasterayas que sustituirán a los cua- les jugueteaban deportivamente dros de las pasadas tempora- por las tablas; debajo, pantalodas nes cortos y camisetas de basket Después, en un culto al mar, En el palacio del Cincuentena- una constante en los desfiles de rio, un buque para arropar la Cabaleiro, comenzó toda una serie de salidas en las que participaron desde los atuendos de grumete a los de oficial, todos ellos desdibujados por el lápiz del diseñador. Las ilusiones del gallego para el verano del 88 se revisten de un eclecticismo confuso en el que conviven ideas y patrones del pasado. Repite las camisas transparentes, los pantalones anchísimos, de pliegues laterales profundos, y su amor a los escudos. Las chaquetas continúan resbalando por la espalda, y como fin de fiesta guerreras de corte asiático. Las combinaciones de blanco y negro son sus preferidas, así como las rayas y los bermudas. Las noches las viste con fracs rompiendo la salida con chaqueo tas cortas de listado y pantalo nes amplios, de profundos pliesgues. -3 Irene BARREIROS La liga naval de Gene Cabaleiro 94 A B C MIÉRCOLES 2- 9- 87