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46 ABC CIENCIA Y FUTURO MIÉRCOLES 2- 9- 87 El estrés puede producir graves deficiencias en el feto Madrid. C. I. de Bustos Hace ya tiempo que se conoce que tanto el desarrollo cerebral como el comportamiento, ya sea en el hombre o en los animales, viene determinado tanto por factores genéticos como por las circunstancias que rodean el período posnatal. Pero junto, a esto, en los últimos años se ha confirmado la importancia de ciertos aspectos de la vida prenatal, que pueden tener graves consecuencias en el desarrollo posterior del feto. Dentro de esta última categoría entrarían los estados de agitación excesiva, o estrés, a que pueda estar sometida la madre, y que sin duda tienen un efecto decisivo en el posterior desarrollo emocional del niño. Con el fin de estudiar las consecuencias de un continuo estrés durante el periodo de gestación humana, los profesores Marta Weínstock- Rosin, León Deutsch y Esther Fride, de la Facultad de Farmacia de la Universidad Hebrea de Jerusalén, han realizado varios experimentos con ratas en estado de gestación, aprovechando el corto ciclo de estos animales (unas tres semanas) Para ello las han sometido a dos tipos de estrés: uno que podríamos calificar de inesperado o intermitente, y otro continuo y por tanto predecible. El estado de agitación se lo- graba mediante ruidos y destellos de luces, comprobándose así los efectos nocivos que esto producía en su descendencia. Tras un periodo de prueba y una larga serie de experimentos, se pudo comprobar que cuando se sometía a estas ratas a una agitación impredecible, y por tanto intermitente, se retrasaba el normal desarrollo de las crías. Este hecho fue comprobado por su falta de reacción en tests de búsqueda y laberintos, cambiar el rumbo ante un plano inclinado o vuelta al nido, mientras que si ese estrés era regular, y por tanto predecible, el comportamiento y desarrollo psíquico era normal. Gracias a experimentos posteriores se ha llegado a confirmar que la torpeza de las crías se debía al estado de agitación sufrido durante la época prenatal, y no a una deficiente maternidad: al separar a estas crías de sus madres para que fueran criadas por otras ratas no sometidas a estrés, el retraso en el desarrollo persistía, lo que demostraba que no se debía a la influencia de sus progenitoras. Asimismo, las ratas que habían sufrido estrés durante su gestación eran, al llegar a la edad adulta, más vulnerables y débiles. En general, su capacidad para hacer frente a las dificultades- búsqueda de comida o enfrentamiento a situaciones marcadas por una agitación excesiva- había sido reducida y disminuida también su posibilidad de reacción. Las investigaciones de la profesora Weinstock- Rosin se centran ahora en los efectos del estrés en el desarrollo y neuroquímica del cerebro, concretamente en las alteraciones de Ja actividad de varias sustancias neurotransmisoras del cerebro. Todos estos experimentos se dirigen a conocer los efectos que sobre el desarrollo del feto pueda tener cualquier tipo de estrés materno, teniendo siempre en cuenta las notables diferencias que en este tipo de experimentos han de considerarse a la hora de su aplicación sobre el ser humano. Micosis cutáneas: hay que evitar la humedad continuada de la piel Tienen curación en casi un cien por ciento de los casos En la época estival, ios cambios climatológicos están acompañados de modificaciones en nuestra forma de vida y alimentación. Con el calor, nuestro organismo necesita refrigerarse. El sudor y un régimen más abundante de baños son las respuestas inmediatas para contrarrestar el calentamiento de nuestra sangre y piel. Existen múltiples organismos patógenos que condicionan su forma de vida a la existencia de temperaturas y grados de humedad altos. Son los hongos cutáneos superficiales. Estas minúsculas plantas, al carecer de clorofila, tienen que vivir a expensas de otro ser (huésped) al que producen molestias q verdaderas enfermedades. Al necesitar humedad y calor para su reproducción, es fácil pensar que la mayoría de las aguas en las que nos bañamos estén fuertemente contaminadas o infectadas por hongos patógenos. Si, además, añadimos la costumbre de no secarnos detenidamente la piel una vez salidos del baño, las posibilidades de contagio serán todavía mayores. Por todo, no es de extrañar que estos meses sean los de mayor número de consultas dermatológicas por problemas. de micosis. Muchas veces rebeldes y recidivantes. La enfermedad cutánea típica del verano producida por hongos es la llamada pitiriasis versicolor Esta enfermedad de la piel, de nombre complicado y sonido elegante, está producida por un diminuto hongo llamado m. fúrfur Es ligeramente contagiosa y comienza con la aparición de una o varias pequeñas manchitas lenticulares en la piel de los hombros, pecho o cuello. Las manchas suelen tener color pardo (café con leche) y ligerísima descamación, pero en otros casos, por acción despigmentadora del propio hongo, pueden ser de color blanquecino (variedad alba de la pitiriasis) No producen molestias locales ni sensación de picor. Por ello, la mayor parte de las veces el enfermo las descubre por casualidad y piensa que se trata de mala pigmentación o despigmentación solar. Pero al paso de los días, si no se hace un tratamiento eficaz, las manchas crecen en tamaño y número, originando placas francamente antiestéticas y pruriginosas. Los brazos, muslos y tronco se ven comprometidos. Rara vez afectan zonas descubiertas de cara, antebrazos o manos. Si no se instaura un tratamiento adecuado en este estadio de propagación y las defensas orgánicas o la llegada del otoño con un clima menos propicio para los hongos, puede ocurrir que exista una regresión parcial de la enfermedad durante los meses de frío para resurgir otra vez al verano siguiente, todavía más activa. De aquí que tenga fama de incurable o rebelde. ¿Qué podemos hacer para no padecerla? Efectivamente, existen medidas preventivas comunes a todo tipo de micosis: evitar la humedad continuada de la piel, reducir el exceso de baños y secarse bien una vez fuera del agua, cuidar y seleccionar los lugares de baño, utilizar la propia ropa, evitando el uso de bañadores, toallas u otras prendas de baño de otras personas, máxime si estuviesen contagiadas. Las defensas de nuestra piei suelen ser suficientes para contrarrestar esta agresión constante y serán muchos los casos en que, aun conviviendo con una persona que padezca de hongos, no exista contagio alguno. Finalmente, para los que ya estén parasitados y tengan su piel afectada: ¡tranquilidad! Se pueden curar total y definitivamente en un corto periodo de tiempo. A las antiguas terapéuticas a base de lociones yodadas, sulfatadas, tan eficaces como incómodas, han sustituido comodísimos, eficaces y rapidísimos tratamientos locales y generales que garantizan curaciones casi del ciento por ciento de los casos. Una vez erradicado el hongo de la piel, será suficiente la utilización de champús o jabones a base de sulfuro de setenio, sódicos y un restablecimiento del manto lipodal de piel para que se rompa esa cadena de recidivas. J. DEL PINO GAMBOA ARTURO EN SORIA MOLINOS DE DUERO COVALEDA- CABREJAS Viviendas unifamiliares, pisos, apartamentos. Junto embalse Cuerda del Pozo. Veinte años facilidades. Información 248 2137 39, en Madrid Información en Soria (975) 22 8 2 6 1 37 80 47 ¡VETERINARIOS! Interesados escribir a: S. MEDICA VETERINARIA C, Sotomayor, 13. Madrid 28003 CURSOS INTENSIVOS. DE CIRUGÍA DE GRANDES Y PEQUEÑOS ANIMALES NIÑO JESÚS Piso- local 250 metros, clínica lujo. Teléfono 250 98 05