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14 ABC OPINIÓN QUE ME EXPULSARAN DEL MARTES 1- 9- 87 Prensa extranjera La reconquista de Felipe González Paz social, unidad de la familia socialista instauración de nuevas relaciones con una oposicición que tiene ansia repentina de pluralismo, que sus electores hacen cada vez más multiforme y radical. Estos son los grandes ejes de la amplia contraofensiva lanzada por el jefe del Gobierno socialista Felipe González, en vísperas del otoño político español. ¿Objetivos? Borrar los rasgos- dolorosos- i de la bofetada del 10 de junio, reconquistar ¡todos o en parte los 1,3 millones de electores perdidos en la triple consulta electoral (europea, regional y municipal) En suma, asegurarse todas las posibilidades de alcanzar en 1990 la confortable mayoría absoluta que los socialistas españoles disponían en las Cortes desde 1982. Una reconquista indispensable para lograr el ambicioso proyecto de Felipe: una España moderna y renovada en los horizontes del 2000, pero competitiva y fuerte desde 1992, año del triple desafío: Mercado Común Europeo, Juegos Olímpicos de Barcelona y Exposición Universal de Sevilla, destinada a celebrar dignamente el 500 aniversario del descubrimiento de América por Cristóbal Colón. ¿Una oferta semejante? Por supuesto, en cualquier país de Europa, los sindicatos la hubieran acogido con alegría Es el propio Felipe quien personalmente hablaba así el pasado mes de julio. ¿Su oferta? Un pacto social de tres años dentro de la mejor tradición de los que después de la muerte de Franco han contribuido al éxito de la transición democrática. ¿Objetivos de la opera- ción? limitar al mínimo- hasta las próximas elecccionés- los riesgos de la famosa conflictividad, ampliamente responsable, en 1987, de la pérdida de credibilidad del Go bierno socialista; compaginar también con los interlocutores sociales la responsabilidad dé una política económica que obtenga resultados, pero cuyo coste social es cada vez más difícil de soportar por una población abrumada por la crisis. En resumen, hacer caer en la trampa a los sindicatos señala amargamente Nicolás Redondo, el todopoderoso líder de la unión General de Trabajadores (UGT) Si N 0 HAM UNA ó Mi PARA Contraventana VELOCIDAD Y SEGURIDAD USTO cuando se decide la riada de automóviles a colapsar los accesos a las grandes ciudades- estamos en los días principales del regreso de las vacaciones- nos sorprende la otra riada, la de verdad. La carretera mojada es un peligro, aunque la costumbre de la velocidad provoca muchísimas más ocasiones irreparables. De ahí que, entre la lluvia sorprendente y las obras de reparación debidamente programadas, el conductor haya tenido que rebajar los impulsos de su acelerador... siempre que el resto de los vehículos se lo haya permitido. Nunca llueve a gusto de todos; La vieja discusión sobre la velocidad adecuada surge en cuanto un coche sale á la carretera. Hay quien asegura que los mejores índices de seguridad no se cumplen con velocidades cortas. Pero desde luego no se sabe dé grandes desastres con prudentes comportamientos de marcha. Lo que se necesita es uniformidad. Y constancia. La mayoría de los automóviles se Marcelino Camacho, líder de Comisiones han acostumbrado a apurar sus posibilidades Obreras, próximo al Partido Comunista, son- sin tener en cuenta que hay otros usuarios de ríe sobre el particular: Si los indicadores la carretera y, desde luego, con los ojos ceeconómicos son tan buenos, ¿por qué dia- rrados a las señales de tráfico. Una cosa es blos no alcanzan los beneficios á los asalaria- el respeto a la normativa vigente y otra cosa dos? Consecuencia vejatoria para los socia- es la posibilidad de ese respeto. La mayoría listas es que José María Cuevas, el patrón de los vehículos desobedecen y, encima, de los patronos españoles hasta el momen- arrastran a los demás. Porque aquí está emto tía mostrado el mayor interés por la amplia concertáción social propuesta por el Gobierno... ¿Tendrán los socialistas más suerte con ¡otra de sus grandes ofertas, el acuerdo na- j cional sobre el terrorismo El momento paEll uOS hOfSS aprenderá aquí mucho más rece en todo caso bien escogido: España que en todo el bachillerato, y en tres meses está todavía conmocionada por los 21 muerlo hablará y escribirá mucho más correctatos del atentado ciego del supermercado de mente que su propia lengua No es un reclamo; es absolutamente cierto Barcelona él pasado 23 de julio. El objetivo Grupos de tres alumnos como máximo político parece acertado: encontrar un terreno Avenida de Menéndez Pelayo, 33,3. derecha der compromiso con una oposición cada vez Esquina Ibizá, frente al Retiro. Metro a la puerta más virulenta. J FRANCÉS J. Espérandieu. L Express (París) Teléfono 273 62 78 pezando a imponerse la costumbre. Nadie frena su automóvil para impedir que la aguja del cuentaquilómetros cumpla con lo establecido. Al contrario, pisa a fondo en cuanto se ve rodeado de otros vehículos que traspasan los límites permitidos. Más que nada, por quitarse de enmedio. Una encuesta entre la población que regresa por carretera debería señalar el número de conductores que ha recibido en el verano una o más denuncias por traspasar la velocidad máxima que se autoriza. Los que no han sido denunciados- s e advierte- forman el grupo de los que no han sido vistos por la Guardia Civil de Tráfico. Porque, correr, corren todos. La carrera es prácticamente general y el hecho de la denuncia no indica otra cosa sino que haya sido detectada y localizada la infracción. El juego de avisarse con las luces, más extendido de lo aconsejable en una buena solidaridad de las carreteras, es el mejor ejemplo de que los conductores quieren velocidad y no quieren que el radar lo detecte. Se ayudan unos a otros para ir más deprisa de lo debido y para burlar los controles permanentes u ocasionales. Los coches en las carreteras se parecen a la carrera de cien metros, con Ben Johnson y Cari Lewis a la cabeza. Van a tope. La segunda reflexión de la estadística del regreso, una vez que se han sumado las denuncias por exceso de velocidad recibidas o en camino, está en la otra seguridad, la del piso asaltado y desvalijado durante las vacaciones. Si usted conoce a alguien que no haya tenido multa en la carretera este verano y, además, se ha encontrado su piso exactamente igual que lo dejó, puede asegurar que se trata de algo raro. Un conductor que ha pasado la prueba del viaje por carretera sin caer en la red del radar y no ha visto descerrajada la puerta de su vivienda, al llegar septiembre, es un tíqjgm suerte. Y merece un premio. L u ¡s p R A D O s DE LA PLAZA