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40 ABC ABC b) En la segunda opción se aplicará el mismo procedimiento, rebajando el cambio medio resultante en un 12 por 100 en uno y otro caso. c) En la tercera opción se aplicará igual procedimiento, rebajando el cambio medio resultante en un 8 por 100 en ambos casos. La Sociedad emisora, en ningún caso vendrá obligada a emitir acciones por debajo de su valor nominal. En caso de fracciones, las diferencias, que se. produzcan en los canjes serán satisfechas en metálico por los obligacionistas. Los gastos inherentes a la conversión serán por cuenta de la Sociedad emisora. El importe de las obligaciones al tipo de canje se destinará al desembolso de las acciones de la entidad emisora, quedando de esta forma amortizados los títulos, contra la entrega de nuevas acciones que tendrán idénticos derechos políticos y económicos que las emitidas con anterioridad y participarán en los beneficios de la Sociedad a partir del 1 de enero de 1988 para la primera conversión, del 1 de abril de 1988 para las de la segunda y del 1 de enero de 1989 para las de la tercera. Cláusula antidilución: Si durante el período de cómputo para la determinación del cambio medio de las acciones la Sociedad emisora realizara una ampliación de capital, dicho cambio medio se reducirá en el resultado de multiplicar la cotización media de los derechos de suscripción por el resultado de dividir el período transcurrido desde el comienzo del período de cómputo y el comienzo de la ampliación por el período completo del cómputo. Amortización: La amortización en efectivo se efectuará a la par y por mitades, el 1 de octubre de 1990 y el 1 de octubre de 1991, mediante el pago del valor nominal de las obligaciones, a la par y libre de gastos para el tenedor. No obstante lo anterior, la entidad emisora se reserva la facultad de anticipar la amortización, una vez concluido el plazo del ejercicio de la tercera opción de conversión, es decir el 1 de enero de- 1989, para el caso de que el total de las obligaciones vivas hubieran quedado reducidas a menos del 15 por 100 de la misma. En este caso, los obligacionistas percibirán además del nominal de los títulos la parte de interés devengado desde la fecha del último pago de los intereses hasta la amortización anticipada. Cotización oficial: Se solicitará, la admisión de las obligaciones a cotización oficial en las Bolsas de Madrid, Barcelona y Bilbao. Asimismo, se solicitará la condición de cotización calificada. Sindicato de obligacionistas: Quedará regulado su funcionamiento por las normas contenidas en la vigente ley de 17 de julio de 1951 sobre Régimen Jurídico de las Sociedades Anónimas. Se ha designado comisario a don José María Puro Morales. Folleto informativo: El folleto referente a la emisión de estas obligaciones se encuentra a la disposición de los futuros suscriptores en las oficinas de la Sociedad, Gran Vía, 30. Madrid, y en las Bolsas de Madrid, Barcelona y Bilbao. Beneficios fiscales: Conforme a las disposiciones legales actualmente vigentes, los suscriptores que opten en 1987 por la conversión de las obligaciones en acciones podrán reducir de la cuota en su declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, correspondiente al presente ejercicio, el 10 por 100 del importe convertido. La inversión correspondiente a la segunda y tercera conversiones tendrá los beneficios fiscales según las leyes vigentes en el momento de la conversión. Entidades donde puede efectuarse la suscripción: Los suscriptores podrán realizar la suscripción en cualquier oficina del grupo Banco Español de Crédito, formado por los Bancos Español de Crédito, Madrid, Cátala de Credit, Vitoria, Abel Matutes y Bandesco. Madrid, 27 de agosto de 1987. -Secretaría General. -R. LUNES 31- 8- 87 Sociedad Nacional Industrias Aplicaciones Celulosa Española, S. A. (SNIACE) EMISIÓN DE 3.500.000.000 DE PESETAS EN OBLIGACIONES SIMPLES, AL PORTADOR, CONVERTIBLES EN ACCIONES Domicilio de la entidad emisora: Gran Vía, 30. Madrid. Capital social: 7.093.947. üüü pesetas, totalmente desembolsado. Objeto social: Producción de celulosa, rayón y demás materias primas para la fabricación de tejidos, tanto naturales como artificiales, que podrá extenderse a cualquier otra actividad comercial, industrial o financiera análoga, complementaria o coadyuvante de su finalidad principal. Fecha de emisión: 11 de septiembre de 1987. Importe de lá emisión: Tres mil quinientos millones de pesetas, en títulos al portador, de 10.000 pesetas nominales cada uno. Tipo de emisión: A la par y libre de gastos para el suscriptor. Suscripción: Con carácter preferente para los accionistas, quienes podrán ejercitar este derecho del 1 al 10 de septiembre de 1987, ambos inclusive. Se atenderán íntegramente las peticiones en el caso de que no excedan de la cifra máxima de emisión. En el supuesto contrario se procederá al prorrateo, de acuerdo con las acciones poseídas por cada suscriptor. Para el público en general, en la parte de la emisión que no sea cubierta dentro del plazo anterior, en su caso, en suscripción abierta en régimen de oferta pública, desde el 11 hasta el 30 de septiembre de 1987, ambos inclusive. En ambos casos, el desembolso se realizará por la totalidad en el momento de la suscripción, con efectos al 30 de septiembre de 1987. Si la emisión no hubiera quedado totalmente cubierta, la Sociedad podrá prorrogar la suscripción hasta la cobertura total o hasta que la Sociedad emisora opte por reducir la emisión al importe nominal suscrito. Tipo de interés: El interés nominal bruto será del 10,50 por 100 íntegro anual durante el primer año, un interés nominal bruto del 9,50 por 100 íntegro anual durante el segundo año, un interés nominal bruto del 8,50 por 100 íntegro anual durante el tercer año y un interés nominal bruto del 7,50 por 100 íntegro anual durante el cuarto año de la vida de la emisión. Los mencionados intereses serán pagaderos por semestres vencidos los días 1 de abril y 1 de octubre de cada año, siendo el primero el 1 de abril de 1988 y el último el 1 de octubre de 1991, coincidiendo con el vencimiento de la emisión. Conversión en acciones: Los tenedores de obligaciones podrán optar por su conversión en acciones de la Sociedad Nacional Industrias Aplicaciones Celulosa Española, S. A. ejercitando este derecho dentro de los siguientes plazos: del 1 al 31 de diciembre de 1987, del 1 al 31 de marzo de 1988 y del 1 al 31 de diciembre de 1988. A efectos de su canje por acciones, las obligaciones se valorarán a los siguientes tipos: en la primera conversión, 102,75 por 100; en la segunda conversión, 105, 40 por 100, y en la tercera conversión, 102,50 por 100, considerándose esta valoración como rentabilización equivalente a los intereses corridos y no estando sujetos a retención, en tanto las acciones tendrán la valoración que a continuación se indica: a) En la primera opción, el cambio menor que resulte entre el medio de la cotización de la acción de la Sociedad emisora durante los últimos quince días hábiles bursátiles anteriores a la fecha de conversión, publicados en la Bolsa de Comercio de Madrid o el medio de las tres últimas sesiones anteriores a la fecha de la conversión, publicados en la Bolsa de Comercio de Madrid y rebajado, en ambos casos, en un 17,50 por 100. Coyuntura Sí hay que preocuparse Escuchaba el martes al secretario de Estado, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, unas declaraciones radiofónicas que me produjeron cierta sorpresa. Le preguntaban sobre el déficit comercial y contestaba, en esencia, que no constituía motivo de especial preocupación, aludiendo de paso a la excelente evolución de nuestras reservas, como consecuencia de la buena marcha del turismo y el flujo de capitales, y a la continuada apreciación de la peseta. Sin embargo, no puede decirse que estos indicios conformen un panorama plenamente satisfactorio dentro del conjunto de nuestra economía. De acuerdo con los últimos datos oficiales, el saldo negativo de la balanza comercial rebasaba a fines de julio el billón de pesetas, aproximadamente el doble que en la misma fecha de 1986, con lo que la tasa de cobertura se sitúa en el 70 por 100, diez puntos por debajo del nivel alcanzado doce meses atrás. A la vista de tales cifras parece difícil que se cumpla el objetivo inicial señalado por el Gobierno, que situaba el déficit de 1987 en torno a 1,3- billones. En efecto, las importaciones están creciendo a una tasa del 23,4 por 100 en tanto que las exportaciones lo hacen tan sólo al 8,6. De mantenerse esta tendencia en los próximos meses es muy posible que se supere incluso la estimación hecha por los especialistas del Banco de España; 1,5 billones de pesetas. Hay que decir también que el mayor peso de nuestras compras en el exterior corresponde a productos no energéticos y que el aumento más significativo se registra en el capítulo de automóviles, en el que se llega a un 80 por 100 por encima del ejercicio precedente. Como signos positivos cabe apuntar en este somero análisis que en julio se ha observado una ligera mejora en los intercambios con los países de la Comunidad Económica Europea, aunque las tasas acumuladas en los siete primeros meses siguen mostrando una cara muy desfavorable: incremento del 41,6 por 100 en las importaciones y del 14,9 en las exportaciones. El bloque comunitario, no debe olvidarse, es nuestro principal proveedor y también el primer comprador de nuestros productos. Es verdad, como decía Fernández Ordóñez, que el comportamiento del turismo es bueno, hasta el punto de que los ingresos por ese concepto en el primer semestre sumaron 771.000 millones de pesetas, un 1- 5,2 por 100 más que en 1986. La cifra es, sin embargo, inferior a la que mide el déficit comercial, y en cuanto a la aludida entrada de capitales está provocando distorsiones monetarias que no pueden minusyalorarse en una visión global de la coyuntura del sector exterior. Finalmente, hay que señalar que la apreciación de la peseta viene induciendo una pérdida de competitividad de la economía española a la que es necesario prestar debida atención antes de que el proceso se convierta en irreversible y la solución del problema resulte más costosa. No hay que ser pesimistas crónicos, pero tampoco llevar el optimismo más allá de lo que la realidad y la prudencia aconsejan. Andrés TRAVESI