Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
36 ABC, Bolsa Euforia ABC SMIIMD- IH LUNES 31- 8- 87 Sorpresa ante la superación del 300, que no se esperaba hasta fin de año La inversión extranjera ha encarecido la Bolsa española En la semana última del periodo culminante de las vacaciones, y como queriendo resarcirnos de la dicha próxima a perder, el índice general de la Bolsa de Madrid acaba de ofrecer a sus muchos y devotos inversionistas un regalo que algunos entendidos juzgaban poco menos que inalcanzable cuando comenzaban a organizar su huida hacia el ocio: la cota del 300 por 100, hito psicológico fijado para finales de 1987, ha sido superada anticipadamente con máximos históricos. Pero por si fuera poco, las cifras diarias de negociación- l a verdadera espina dorsal del mercado- se han mantenido en volúmenes absolutamente desconocidos en tiempos pretéritos y en estas mismas fechas. Parecería que, como en las dosis de picardía que todo obsequio conlleva, unos datos de ciencia ficción hubiesen sido! introducidos por los hados para acentuar esa perenne duda del bolsista: ¿hasta cuándo puede durar esto? A nuestro entender, la posibilidad de encon- trar una contestación F. Fernandez Flores mínimamente razonada Agente de C y B? lsa a la aprensión anterior requeriría el análisis de una serie de ideas que, en esta ocasión, queremos que escapen a nuestras intenciones. hayamos sabido, o querido, descubrir. Que inventen ellos. La llegada de la inversión exterior ha producido ya otro efecto de orden puramente objetivo: el mercado español se está encareciendo. Así de fácil. Lo que al inversionista español le ha costado admitir- y le seguirá costando- ya lo tienen por experiencia largamente asimilado los extranjeros. Una Bolsa como la nuestra, cada vez más integrada en el mercado mundial de valores tenía que sufrir, lógicamente, como en una incompleta teoría de los vasos comunicantes, una elevación en los precios de ios títulos cotizados al ser demandados por un capital experimentado al que las reglas legales de una economía bursátil prácticamente autárquica le prohibían su entrada en nuestro país. Valores con un alto grado de rentabilidad: otros con grandes dosis de expectativas; negociados en una Bolsa doméstica, en el sentido más estrecho de la palabra, desconectada de su entorno, han sufrido un reajuste de sus precios, muchas veces muy distantes de la realidad de sus patrimonios y actividades. El analista extranjero, desprovisto de la carga emocional que comportan los avatares del vivir diario, ha sido capaz de entender el valor de nuestros títulos con una óptica tan distinta a la que tradicionalmente hemos utilizado que, al irrumpir en nuestra Bolsa, ha hecho cambiar los parámetros cuantitativos y cualitativos con los que hasta entonces se fijaron los cambios. les de precios cada vez más equiparables con los que rigen en el resto de los mercados más desarrollados y, en éstos, estadísticamente demostrado, la tendencia a largo plazo es siempre al alza. Por otra parte, una sutil observación de nuestro propio mercado deja traslucir cuándo el inversionista exterior considera que los cambios de ciertos valores van agotando su recorrido hacia esa meta intelectual de su homologación internacional y, en consecuencia, dirige su interés hacia otros cuya brecha comparativa es superior. Lo que está sucediendo con los valores del sector bancario y anteriormente con los del grupo de alimentación, papelero o química, es muestra elocuente de lo indicado. Intuimos que, a corto plazo, otros dos sectores diferentes concitarán igualmente sus atenciones. Función del capital extranjero En otras ocasiones hemos subrayado la enorme trascendencia que para el mercado de valores español ha tenido la práctica liberalización del acceso del capital extranjero a la Bolsa nacional, y no sólo por la adición del flujo monetario que ello implica, que es importantísimo en los momentos presentes, sino, sobre todo, por el impacto psicológico que para nosotros representa que otros intenten aprovechar lo que durante tanto tiempo, y a pesar de estar ante nuestros ojos, no 310 300 290 Los extranjeros quieren permanecer La inversión extranjera que acude a nuestro país es, en términos generales, institucional, es decir, gestionada de una forma indiscutiblemente profesional- desapasionada- y para grandes grupos empresariales, financieros, etcétera. Ello añade a la conclusión anteriormente alcanzada un nuevo dato: se trata de una inversión perdurable, a medio y largo plazo y que, en consecuencia, no introduce en el mercado esa dosis de aleatoriedad, tan peligrosa, si importante, que implica la inversión a corto propia de la especulación. No negamos que deje de existir un componente porcentual netamente agiotista, pero éste, entendiendo que no es tan cuantioso como se dice, introduce un aspecto positivo que no debe minusvalorarse: incrementa el grado de liquidez de los valores, facilitando su mercado. Paso de químicas a Bancos Así, pues, entendemos que la Bolsa española está alcanzando conscientemente niveMÁXIMO- 308,82 tID. POR ENCIMA DEL 300 (ÍNDICE GENERAL EN BASE 100: 31- 12- 85) Fondos con valores españoles Noticias de Prensa nos han puesto ai corriente de operaciones realizadas últimamente por conocidos grupos de inversionistas foráneos que han adquirido participaciones significativas en compañías o grupos empresariales de primera magnitud. Precisamente, el montante de la misma constituye una prueba evidente de su afán de permanencia, porque si así no fuese, deshacer rápidamente, a corto plazo, tales operaciones les podría suponer un quebranto que no es fácil imaginar Igualmente se ha sabido de la constitución én el extranjero de sociedades y fondos de inversión colectiva, cuyo objetivo concreto y ex- -SICILIA- ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO