Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Lo más in de la cafe- society en La duquesa de Württemberg Marbella: Visitar un petrolero pasa unos días en Mallorca Marbella. Elvira Yebra ¿Qué tal si para matar el aburrimiento de estos tristones días nos hacemos una visita a un petrolero? Es por aquello de ser un poco originales. ¡Estamos tan hartos de yates, aviones y demás familia! que lo in es ser petro- set es decir: visitar tu petrolero y merendar con los amigos en el camarote del capitán. La expedición salió de Marbella después de dormir la siesta; una caravana compuesta por un Roll- Royce, un Ferrari, un BMW y dos Rangers se dirigió hacia Algeciras: La excursión motorizada fue de por sí aventurera. El fuerte olor a petróleo nos indicó las cercanías de la refinería; a lo lejos, el enorme petrolero Cerro Colorado nos esperaba, impávido y rnágestuoso, en medio de la bahía. Sus 277 metros de eslora y sus 23 metros de puntal rompían en el horizonte como si de un gran castillo flotante se tratase. Al fondo, el Peñón; a más de uno se le ocurrió algún comentario acerca de nuestro pedazo de tierra inglesa. Después de haber tomado la lancha que nos transportó hasta el petrolero, comenzó lo difícil: el acceso a cubierta a través de unas estrechas y colgantes escaleras. No sé cómo, Ana Horcher, o Miriam Lapique no perdieron el equilibrio; por lo que a mí respecta, ni por un momento miré para el mar, y, por supuesto, no hablé ni una palabra hasta llegar arriba. Una vez a salvo, visitamos los seis pisos de habitaciones y salones, la piscina, las gambuzas ó despensas con enormes cámaras frigoríficas; la sala de espumógeno, contra incendios; la cámara de bomba, donde se realizan las operaciones de carga, y donde el fuerte olor a huevos podridos atrofiaba la nariz. Visitamos la sala de máquinas, y en ese momento me vi en el edificio de ABC contemplando la rotativa. El tamaño y el paisaje era similar. En fin, debe ser deformación profesional. La tripulación estaba encantada con la visita al barco de su Palma de Mallorca. Santiago Castelo Cada verano, su presencia en la isla lo llena todo. Por eso este año se la ha echado tanto de menos. Diana de Francia es una princesa enamorada de Mallorca. En la isla tiene casas, amigos, proyectos, sueños. Ahora que termina el fragor de agosto aparece ella por la isla y se diría que el verano acaba de empezar. otros veranos. Su barco- -el popular No lo sé que fuera visitado en agosto de 1986 por los Reyes y el Conde de Barcelona- ha navegado este verano por aguas de Grecia y de Yugoslavia. La princesa Diana, nada más llegar, se fue a su chalé La perla negra del puerto de Andraitx. Después de tantas obras en la casa, unos ligeros corrimientos de tierra han abierto grietas en el suelo y en algunos muros de contención. Desde los amplios ventanales del salón se divisa impresionante todo el valle de Andraitx y, al fondo, la soberbia mole del Galatzó, la montaña mágica de Mallorca. Hay quien cree que estos movimientos del suelo son fruto de tensiones magnéticas, de fuerzas telúricas que guía el Galatzó. Hay quien cree en el desdén de los arquitectos, pero son los menos. Hasta la piscina, bellísima, con un ojo azul de cerámica que los aviadores contemplan admirados, ha sufrido con los corrimientos. Pero Diana de Francia no se desanima. Un zahori le ha dicho que hay agua en la finca y se propone buscarla. Es su proyecto primero. Luego quiere vender Sherezade porque los chalés de esa zona se han llenado de árabes: que se pasan las noches escuchando música mora a todo volumen. Y, al final, acabará comprándose un viejo palacio del barrio antiguo de Palma. Me he cansado de trabajar en el campo y ahora quiero la serenidad de la ciudad dice. Sus hijos se han incorporado a sus trabajos y Aacademias Militares y la pequeña Flor, ahijada del Rey Don Juan Carlos, pasa sus últimos días de libertad en su castillo de Alsthausen. Dentro de unas semanas ingresará en un internado. En tanto llega el duque, la princesa Diana ordena sus cuadros y papeles, se entrevista con sus amigos mallorquines, mira las grietas del suelo y del jardín y se queda, con sus grandes ojos azules, contemplando ert silencio el Galatzó. armador, Fernández Tapias, que se reunió a trabajar, mientras los demás nos pusimos morados a merendar en el comedor de oficiales. La bandera españ. ola y la gallega, con un ancla en el centro, símbolo del armador, presidían la estancia. juana Fernández Tapias superó su vértigo agarrándose a Mapi Horcher, que, con aire de despistado, sorteaba los grandes tubos de cubierta. En cuanto abandonamos el barco, éste puso en marcha sus motores, y dirigió su rumbo a Turquía, donde cargará el oro negro para sobre el día 15 arribar de nuevo en Argeciras. ¡Buen viaje! f I Duquesa de Württemberg Porque su presencia va íntimamente ligada a los estíos mallorquines. Desde hace muchos años tiene su marido el duque de Württemberg una casa preciosa, llamada Sherezade en una urbanización cercana al Casino. Por allí han desfilado no sólo sus hijos y decenas de amigos de éstos, sino lo más granado de la aristocracia europea. Ahora, la princesa acaba de llegar. Mañana lo hará su esposo, el duque Carlos. Vienen simplemente a dar una vuelta. A tomar un poco de aire mallorquín, ya que este año no han podido disfrutar de las largas estancias de Los nórdicos, turistas preferidos en España Madrid. La cadena de radio Antena 3 ha realizado, una encuesta en la que la mayoría de los entrevistados ha coincidido en opinar que los españoles tratan a los turistas mejor de lo que se merecen. De este sondeo se puede extraer como conclusión que los turistas se gastan poco dinero y que a los españoles les molesta que los extranjeros se laven los pies en las fuentes públicas, aparquen las caravanas en cualquier sitio y hablen a gritos en sus respectivos idiomas. Según esta encuesta, los turistas extranjeros mejor vistos por los españoles son los nórdicos, seguidos de alomanes e ingleses. C f r; D S P Con un tiempo inesperadamente otoñal, La Manga celebra suXXV cumpleaños La Manga, Josefina Martínez del Álamo Esto se acaba. Era inevitable. Y el tiempo, que de golpe se nos ha puesto otoñal, está empujando a la desbandada. Los entendidos saben que aquí todavía nos queda mucho verano por delante, y que septiembre es el mes por excelencia en la Costa Cálida. Por lo pronto, el mal tiempo de este fin de semana ha impedido la proyectada cena en honor de Nati Mistral. La cena estaba prevista al aire libre, y con el premio final de la actuación de Nati acompañada por los Gemelos. Pero en La Manga, otros muchos proyectos siguen en marcha. Pascual García Mateos, conocido periodista murciano, está organizando un homenaje a Tomás Maestre, el hombre que tuvo la suficiente imaginación para transformar una lengua de dunas en la más importante zona turística de la región El acto viene a conmemorar los veinticinco años de historia de La Manga; una historia aún tan corta, pero llena de futuro. Y en él participarán diversas autoridades locales y autonómicas y representantes del mundo de la