Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 ABC OPINIÓN UNES 31- 8- 87: Panorama Mirador OS ciegos han sido, desde hace, mucho, materia literaria. Quién no ha leído noveA eso es a lo que se parece la solución las sobre personajes impresionantes, sectas del problema vasco. Se acaba de proclamar que no habrá negociación política con poderosísimas, con grandes magnates, inviETA; que no habrá diálogo para concesiones dentes. Me acuerdo de los bandidos ciegos políticas con los terroristas, aunque no se ex- de Londres, de urdimbres detectivescas en cluyen los contactos para la erradicación del torno a ciegos astutos, que veían mucho más terrorismo. Correcto. Supongamos- ¡que. ya claro que todo un Cuerpo de Policía. La exes suponer! -que se consiguiera que ETA traña percepción de los ciegos, su fino olfato, su tacto. inverosímil han inspirado caracteres deponga las armas y cese en la lucha armada ¿Y es que muerto el perro, se acabó la retorcidos, grotescos, a veces muy bien lorabia Pues nada de eso, porque la rabia grados. Además de toda una galería de fales el propósito independentista que anima a sos menesterosos, que llenan la historia de nuestra literatura, desde la picaresca hasta todos los nacionalistas. los relatos lacerantes de Pérez Gafdós y Yo pienso que ETA, a pesar de su arrogan- nuestra mejor novela realista- naturalista, incia, depondrá las armas cuando esté razona- cluso la de hoy mismo. Los ciegos. Vender blemente segura de quequienes políticamen- los cuarenta iguales es una frase famosa en te piensan y sienten como ellos van a conse- las obras de Cela. Tener más- imaginación guir lo mismo: la independencia. Si nos que un ciego podría ser otra frase, si no célefijamos bien todos- PNV, EA, EE, HB y bre, sí al menos reveladora. r ETA- dicen lo mismo. El lendakari señor Cuando encontramos a un ciego; nos aparArdanza, acaba dé afirmar su convicción de tamos, dejándole paso libre. A lo mejor le que el voto nacionalista pasará la barrera del ayudamos a cruzar la calle, como decía 80 por 100 en las próximass elecciones. Para nuestro libro escolar de urbanidad. Quién añadir, a continuación, que lo único que une sabe si, poseídos de engañosa ficción, nos Euskadi a España es una derecha españoestremecemos, creemos que de- pronto se lista puramente testimonial y un voto sociaquitará las gafas, que su bastón se convertirá lista que en diez años se habrá extinguido porque la inmigración está cada vez más integrada y los hijos de los inmigrantes votan opciones nacionalistas LA CUADRATURA DEL CIRCULO LOS CIEGOS A L en fusil ametrallador y dará buena cuenta de todos nosotros, por burlarnos de sus ojos vacíos, en blanco, de sus muecas y caretas, que ellos suponen en el incógnito de su impenetrable oscuridad. Lo dicho, estamos imbuidos de mala literatura, de películas de espías. Me pregunto si no hay más temas que los de detectives y los grandes complejos económicos, para hacer telefilmes de gran audiencia. Y, sin embargo, ahí están los ciegos. Luchan a diario en sus quioscos de la ONCE para mantenerse con dignidad a pesar de su inferioridad de condiciones. Ateridos. de frío en invierno, enfundados en sus bufandas. y bajo sus gorros de lana. Muertos de calor en verano. Vocean estentóreamente sus cupones. Esos boletos vendidos se transformarán en libros de Braille, en bibliotecas, én ayudas para los invidentes más necesitados. Son como una gran familia con una característica en común, la ceguera que les protege de la malicia de algunas miradas y les abre, el campo de la figuración a un mundo nuevo, conformado a su medida, particular. Pau FANER Perspectiva contrarse igual a un magistrado que a una estudiante de COL) o un doctor en Filología Románica o una vedette del destape El barrio tiene ya su sucedáneo de los paseos de Alcalá o Recoletos, la Castellana, igual para la juventud de a movida que para los jubilados. Se perdieron, claro es, las tertulias del Colonial o del Gato Negro, con presidencias insignes de José María Alfaro, Benavente, y quedan aquí las cafeterías con unas palabras en la barra y acaso unos jubilados que recuerdan su no demasiado ida madurez, cuando ellos andaban ya en el torno o el bufete, la clínica o el volante de auto- bus. Cafeterías con nombre que igual te encuentras en las páginas amarillas de las Guías Telefónicas de París o de Nueva York. Surgen los híper y los supermercados, y como remedo del pasado que hace pensar en tiempos coloniales un ultramarinos, bien que en las claras mañanas no haya máquina tostadora de café aromando el aire. Supermercados o híper en donde se venden cebollas, ligueros sugestivos y, hasta si me lo ponen, autos... Lo que echan en el centro- todos los colores- lo echan aquí, a veces surge la tentación de bajar a ver una de Gala o de Buero, pero luego la tentación está en la tele y el barrio triunfa. Triunfa ya con la hora de la exposición o de la conferenciaVuelve el barrio a la vida ciudadana. Aquél con algún viejo palacio y el recuerdo de un famoso vecino. El barrio nuevo sé enseñorea, de la ciudad con un aire y un encanto de los de antaño, ese aire y ese encanto que tendrá éste el día de mañana... bueno, algo más. Juan SAMPELAYO Naturalmente, el entrevistador Diario Vasco del 22 de agosto) preguntaba al lendakari a qué conclusiones conducen semejantes afirmaciones. Y el señor Ardanza terminaba respondiendo que hay que abordar el problema de fondo, que es la demanda de autogobierno con un nacionalismo en expansión, que se siente insatisfecho, frustrado y engañado con el Estatuto. Y eso después de decir que el Estatuto puede dar satisfacción a este País (el Vasco, claro) para que encaje en el Estado y se sienta más o menos cómodo dentro del mismo ¿Y qué quiere significar este juego eterno de palabras (salvo la palabra España, que ésa no se pronuncia nunca; ni siquiera sabe nadie cómo se dice en eúskera) Pues que la profundización famosa del Estatuto conduce a la alternativa KAS sin violencia Todos están de acuerdo, lo digan claro o no lo digan, en la retirada de las Fuerzas, de Seguridad del Estado, la amnistía y el derecho a la autodeterminación, que deja la pertenencia del País Vasco a España al albur de un más que incierto plebiscito. Con los porcentajes de voto que anuncia el lendakari sólo podría desembocar en la independencia. Ni quieren la bandera española ni a España. Mi pesadilla no son los terroristas, sino imaginarlos vistiendo el uniforme de los cuadros de mando del Ejército vasco de una Euskadi independiente, por las buenas a través de la profundización del Estatuto y de la lucha política ¿Convencer a ETA para que cese en su barbarie sin conceder lo que quieren todas las fuerzas nacionalistas? Lo que digo: la cuadratura; del círculo. Manuel MONZÓN VIDA DE BARRIO L correr del tiempo se va poco volviendo a no buscar ya el centro ciudadano como lugar en donde toda necesidad tenía su encuentro. Lo de buscar un restorán que estuviese, bien o comprarse ya una corbata o un corte de floreada seda natural sólo podía hallarse en el centro. Era aquel tiempo casi una necesidad vital tomar el tranvi o pedir el coche para bajar al centro cuando todavía ni el. mismo Serrano o el propio Arguelles lo eran. Aquí no hay nada se decían las señoras a la hora del visiteo. Ellas habían de ir al centro a buscarlo todo, en tanto que algunos de ellos buscaban las afueras, lejano barrio, ya altos de Velázquez o Donoso Cortés, para visitar en visita de algo más que de cumplido a unas señoritas que en el Padrón municipal, en la casilla de profesión u oficio escribían sus labores sin especificar cuáles eran éstas. El barrio ya no es aquel donde sólo existía la vaquería, la farmacia, una cacharrería y casi pare usted de contar; todo se transforma y aquél es una ciudad con todo lo preciso para pulir un billete de cinco estrellas o uno de diez de los que ya hay. Surgen los barrios con un signo más joven, más alegre y más vivo allí donde antaño sólo había jaramagos y amapolas, y hasta alguna calavera de viejos cementerios con recuerdos de las visitas de escritores románticos acaudillados ya por Azorín o Baroja, ya por Foxá o Antonio de Obregón. Ahora allí están los rascacielos de pisos módicos, los chalés elegantes. Se abren las tiendas dé vídeos de todos los colores, y en el lugar de la vieja panadería que subía el chicó el pan a casa se abre la boutique del pan, y en donde es fácil en- A