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Brillante homenaje del Círculo Mallorquín al marqués de Mondéjar Palma de Mallorca. Santiago Castelo El Círculo Mallorquín rindió anoche un cariñoso homenaje a Nicolás Cotoner y Cotoner, marqués de Mondéjar y jefe de la Casa de Su Majestad el Rey. Con motivo de la entrega del bastón de piaía de la entidad, se celebró una simpática fiesta a la que asistieron decenas de invitados que se sumaron al homenaje. A pesar de que la tarde amenazaba lluvia, el acto pudo celebrarse en los jardines el Círculo, en la palmesana calle de la Concepción. Es Nicolás Cotoner, como todos sus hermanos, muy querido en Mallorca. Aunque él confiese que no ha hecho los suficientes méritos mallorquinistas para conseguir estos homenajes, en toda la isla se siente hacia él y los suyos un afecto, especial, mezcla de satisfacción y orgullo. Saben también los mallorquines- -y así lo subrayó anoche el presidente del Círculo, Raimundo C i a r- que el cariño que los Reyes sienten por Mallorca, tan hondo, se debe en gran parte a la labor de Nicolás Cotoner. Por eso, anoche, el todo Mallorca se dio cita para honrar a este hombre prudente y bueno, modelo de lealtad y caballerosidad. Estaban, entre los invitados, las primeras autoridades de Baleares: Gabriel Cañellas, presidente del Gobierno autónomo; Jerónimo Alberti, titular del Parlamento de Baleares; Alfonso Salgado, consejero de Cultura; Carlos Martín Plasencia, delegado del Gobierno. El alcalde de Palma, el batle Ramón, se excusó con una carta. Vimos al secretario de la Casa de Su Majestad el Rey, general Sabino Fernández Campo; a los condes de Sallent, Villardompardo, Tendilla; a la duquesa de Amalfi y a Cuca y Maruchi Cotoner; a las condesas de Zavella, de la Gomera y viuda de Ribas; a los marqueses de Ariany; al gobernador militar, José Valdés y González- Roldan; al general Máximo Alomar y su esposa; al coronel Vicente Gómez López, con su mujer Encarnita y su hija Pilar; a Jorge Dezcallar y Esperanza Morey de Dezcallar; a Dolores Montaner y Vicente Noguera; a la baronesa viuda de Reynés; al naviero Damián Ramis. El académico Camilo José Cela llegó acompañado de su bastón de plata, que recibiera del Círculo el pasado año. También estaban la escultora Remigia Caubet, el escritor Gabriel Sabrafin y su mujer, Consuelo Roig; José Francisco España Morell, Marisa Satrústegui, la pintora Esperanza Vidal; Mariana Enseñat, José Antonio Leal; Javier Ortiz, la pianista Colette Truyols con su marido, Fernando Torrandell; Tinón Zaforteza de Seoane, Magdalena Alcover y Juan González de Chaves; María Rosa Ausejo y Juan Bibiloni Socias con su hijo Juan Carlos, que estaba acompañado por Ana Boch de Armengol; Chichita Nieto de Barceló, Mercedes Montaner y José Alcover; los señores de Seoane Cotoner y de Morey (Antonio) Nicolás Forteza, Maite Spínola y Celso Barreriros y Antonio Mesquida Valles. El secretario del Círculo Mallorquín, Díaz Mes, dio lectura al decreto concediendo por unanimidad el bastón de plata a Nicolás Cotoner y su presidente, el notario Raimundo Ciar, pronunció unas emotivas palabras resaltando las virtudes que adornan la vida del marqués de Mondéjar. Recordó Ciar cómo el primer presidente que tuvo el Círculo Mallorquín, a mediados del siglo XIX, fue el bisabuelo de Nicolás, Fernando de Cotoner, marqués de La Cenia, y cómo Marcelino Oreja escribe un nuevo libro en Sotogrande Marbella. Elvira Yebra Rayos, truenos y centellas cayeron sobre Marbella. La noche tropical del Beach Club se vio iluminada y ambientada con el resplandor de los relámpagos sobre el mar. No dejó de llover en toda la noche. Cuando por la mañana me asomé a la terraza pensé que estaba soñando y me encontraba en Galicia disfrutando de la melancolía de su luz y de su cielo tristón; incluso me entró morriña de mi tierra. Pero pronto la vorágine marbellí me despertó. La fiesta del Marbella Club estuvo muy concurrida y animada. La gente joven disfrutó con el ritmo de samba y las bebidas tropicales. Las primeras gotas de lluvia hasta se vieron con buenos ojos; luego, cuando los vestidos comenzaron a encoger y cambiar de color, ya no era todo tan maravilloso. Allí estaban Alfonso de Hohenlohe (sobrino) y su hermano Pablo, que, según las revistas del cuore hace pareja con Chabeli. aunque sus amigos dicen que sólo buscan chupar cámara Pero lo cierto es que algunos sí los han visto en actitudes románticas. -La gente guapa dé Marbella se dio cita en el carnaval de Río que organizó la discoteca del Beach Club. Borja y Bosco Fernández Tapias, José Echevarría, Juan Madariaga, José Juan Baizán y José Sacristán fueron algunos de los que animaron el cotarro. De camino para la Caseta del Casino, donde nos encontramos a Luis Ortega y a Arturo Pavón, hicimos una parada en el pueblo de Marbella. En un semáforo, parados, estaban Antonio Arribas y Mila Ximénez, que iba en el coche haciendo pucheros con su amigo del alma. Sin duda, le contaba la historia del amor y desamor de su vida. No pudimos apreciar mucho más, porque al momento el vehículo se puso en marcha. Y sigue lloviendo. No sé si en Sotogrande, donde está Marcelino Oreja, están pasados por agua igual que aquí, pero tampoco creo que le importe demasiado a nuestro político europeo. A lo que se dedica en estos momentos es a ultimar su libro sobre política exterior y Europa, que, prologado por Raymond Barre, saldrá erv noviembre. Marqués de Mondéjar la vida toda de los Cotoner ha estado profundamente vinculada a la isla. Destacó el mallorquinismo y la amistad que presiden la existencia del marqués de Mondéjar y cómo gracias a él, los Reyes se hallan estrechamente unidos a Mallorca. A continuación se le entregó el bastón de plata y un pergamino y Nicolás Cotoner leyó unas palabras de agradecimiento señalando que para este galardón no había hecho méritos suficientes, pero que lo acepto por la belleza de esta ciudad y por mi amor a Mallorca, que proclamo siempre allí donde me encuentro Una salva de aplausos acogió sus palabras. Tanto él como su mujer, María Marios de Cotoner, recibieron innumerables felicitaciones. Veintidós concursantes en la elección de Miss Cataluña Lloret de Mar. Leticia Gil de Biedma Veintidós rotundas señoritas, con sus andares aprendidos para la ocasión, desfilaron entre los aplausos de sus parientes respectivos y los piropos de algún espontáneo por la pasarela levantada en los jardines del hotel Central Park, de Lloret de Mar. Las aspirantes al título de Miss Cataluña pertenecientes en su totalidad a la cosecha de los setenta, como los mejores riojas, se pasearon primero en pantalón corto y camiseta anudada a la cintura. Más tarde, en traje de noche o elegante cualidad ésta que en algunas era sólo una forma de hablar. Para terminar, y como es de rigor, lo hicieron en traje de bañOj prenda ésta con la cual se pueden apreciar con más detalle las cualidades de estas sacerdotisas de Afrodita. Aunque la elección entre estas preciosas teenagers siempre resulta difícil, las preferencias entre la mayoría del público y los compañeros de Prensa, pronto se decantaron hacia una atractiva muñeca de diecisiete años, Montserrat Molas, representante de Vich, que se embolsó, al fin, el título y la corona.