Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
X ABC ABC filtrarlo -Pensamiento y ciencias sociales- 29 agosto- 1987 Contribución de Bobbio a la teoría economistas y políticos política Luis Gámir y otros, Política económica de España. Alianza Editorial (Madrid, 1986) 582 páginas E Norberto Bobbio, Estado, Gobierno, Sociedad. Contribución a una teoría general de la política. Trad. de Luisa Sánchez García. Editorial Plaza y Janes (Barcelona, 1987) 192 páginas 1 de su origen histórico, las tesis fundamentaNTRE los problemas de que se ocupa la filosofía política tal vez sea el funles acerca del poder (sustancialista, subjetidamental el de la legitimidad que, a vista y relacional) Las teorías sobre el fundamento del poder y el problema de la legitimisu vez, comprende dos: el de la titularidad dad, las relaciones entre Estado y Derecho y del poder político y el de la naturaleza y límila cuestión de los límites internos y externos tes de su ejercicio. La solución al primero de ellos se resuelve de las leyes, las tipología de la forma de Go- L OS libros colectivos, en los que se intenta estudiar un tema de gran amplitud, dividiendo la labor entre un número elevado de autores, suelen resultar poco interesantes y de lectura tediosa, y, sin embargo, prácticos al mismo tiempo por la información que ofrecen sobre la materia analizada. Este principio general puede aplicarse perfectamente a la obra Política económica de España, que, con la coordinación de Luis Gámir, recopila una veintena de trabajos de numerosos autores, muchos de ellos catedráticos de Universidad. Como suele suceder también en este tipo de publicaciones, la calidad de los artículos es desigual. Mientras algunos autores cumplen su cometido con seriedad y buen nivel técnico, otros trabajos dejan mucho que desear. Especialmente decepcionante, por lo que de él cabría esperar, es el capítulo sobre la reforma fiscal de 1977- 78, cuyo responsable es F. Fernández Ordóñez. Este artículo, escrito en 1980 y no revisado, es una mediocre novela de buenos y malos, en la que los primeros son, naturalmente, los autores de la reforma, y los segundos, sus críticos. ¿Mantendría hoy su autor esta misma opinión? Lo cierto es que las cosas han cambiado desde entonces en muchos sentidos. Y uno de los aspectos más llamativos de este cambio de ideas es el creciente reconocimiento del papel que el mercado debe desempeñar en una economía moderna. El propio Gámir, aun rechazando lo que él denomina el puro liberalismo afirma que el mercado es hoy más. útil que hace veinte años Tal aseveración, que refleja bien una interpretación de la más reciente histórica económica, que goza hoy dé gran aceptación, me parece, sin embargo, discutible. Y no porque piense que el mercado es una institución inútil en los momentos actuales, sino porque creo que también hace veinte años el mercado era el mejor instrumento para asegurar la eficiencia de un sistema económico, aunque muchos economistas- entre ellos bastantes de los que defienden hoy un alto grado de libertad económica- lo negaran entonces. Un defecto muy extendido entre los economistas es nuestra frecuente incapacidad para expresar las ideas de un lenguaje correcto cuando discutimos cuestiones técnicas. Aquejados de este mal están varios de los autores de este libro, quienes escriben, por ejemplo. que la oferta de trabajo sí que ha sido instrumentalizada que hay tecnología desincorporada o- y ésta es la perla más preciosa- -que es posible una derivada hacia posiciones más conservadoras en el mapa político español si bien esto no lo dice un economista, sino un ilustre ministro, bien versado, sin duda, en ese idioma que un conocido sociólogo denomina el politiqués Francisco CABRILLO casi unánimente en favor de la democracia frente al dictadura. El segundo problema enfrenta a las teorías que propugnan la primacía de lo público sobré lo privado, es decir, las teorías colectivistas frente a las individualistas. Se trata, en definitiva, de las relaciones entre la sociedad civil y el Estado. De estos problemas y, en general, de los propios de la teoría del Estado se ocupa el libro de Bobbio Estado; Gobierno, Sociedad. El autor es una de las principales figuras del pensamiento político actual y ya un clásico de la fitósfía del derecho contemporáneo. El libro contiene cuatro artículos publicados en la Enciclopedia Einaudi entre 1978 y 1985. El primero de ellos analiza la tradicional dicotomía entre lo público y lo privado: su origen histórico, las teorías que afirman la primacía de lo privado, algo desdibujadas, y las que subrayan la primacía de lo público, reaccionando contra la concepción liberal y afirmando la superioridad del bien común, la idea de que el todo es superior a las partes y rio se identifica con la suma de los individuos y la defensa del intervencionismo estatal. El autor parece aceptar un tanto acríticamente la mejor defensa del bien común por las teorías colectivistas. Ef segundo constituye un análisis del concepto de la sociedad civil que incluye las distintas aceptaciones del término y las interpretaciones hegeliana y marxista, así como la tradición iusnaturalista. La conclusión es que si el significado prevalente en la Historia ha sido el de sociedad política o Estado, en la actualidad dicho significado se refiere al conjunto de las relaciones sociales no reguladas por el Estado. El tercer ensayo titulado Estado, Poder y Gobierno constituye un completo repaso de los principales problemas de la teoría el Estado: el origen del término, las teorías acerca bierno y de Estado y el problema de la voloración de la realidad del Estado. El último trabajo estudia la democracia y la dictadura como formas políticas. La interpretación de la primera comprende tres perspectivas: la descriptiva, la valoratiya y la histórica. Tras una comparación entre la democracia de los antiguos y la de los modernos, al hilo del pensamiento de Tocqueville, Bobbio analiza la distinción entre la democracia directa y la representativa, entre la política y la social y entre la forma! y la sustancial. El libro concluye con un estudio de la dictadura en sus tres modalidades: antigua, moderna y revolucionaria. Tal vez sea en esta parte donde se encuentren los aspectos más polémicos. Al distinguir entre democracia política y social, Bobbio propugna una, a mi juicio, ¡legítima extensión de la democracia más allá del ámbito estrictamente político, lo que le conduce a un cierto fetichismo del sufragio, a la idea de que el desarrollo de la democracia se mide por la cantidad de cuestiones que se resuelven votando. También acepta la distinción entre democracia formal y sutancial que posee una intencionalidad ideológica para justificar ciertas formas de sociedad y descalificar otras. Los contenidos de las leyes no son democráticos- salvo la Constitución y el sistema electoral- Sólo lo es el procedimiento de elaboración. El autor, apoyado en un profundo conocimiento de las fuentes clásicas, realiza un notable esfuerzo de divulgación que no deja de tener interés para los especialistas. Se trata de una excelente introdución a los problemas más actuales de la filosofía política. Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA